Imagen de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Monseñor Jose Gonzales fue exaltado como embajador de la reconciliación, por su trabajo en comunidades de conflicto.  

El Padre José González, Vicario para la Reconciliación y la Paz de la Arquidiócesis de Cali, fue exaltado como ‘Embajador de la Reconciliación’, por el programa de Alianzas para la Reconciliación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y ACDI/VOCA.

El 16 de mayo fue otorgada la distinción, la cual  hace    parte    del    componente “concientización, movilización y mensajes positivos”. Su propósito es inspirar e invitar a las personas a #HacerPARte activa del cambio, generando mensajes positivos sobre la reconciliación en un ecosistema 360º (prensa, redes sociales, activaciones presenciales, reputación digital).

Al ser ‘Embajadores de la Reconciliación’ se contribuye a la desestigmatización de los antiguos territorios de conflicto, los mismos territorios que hoy en día son territorios de paz, inspirando a los jóvenes a empoderarse y ser agentes de cambio; sembrando la generación de oportunidades de inclusión económica y social, de esta forma se fomentara la convivencia ciudadana.

Son también Embajadores de la Reconciliación en nuestro país: Mariana Pajón (medallista olímpica y doble campeona mundial de BMX que ha trabajado durante años por los niños y las comunidades desde el deporte), Harry Sasson, (chef promotor del emprendimiento y del empleo juvenil.), Natalia Ponce de León (ganadora de los premios internacionales Outlook Inspirations, de la BBC, y Mujeres con Coraje, por su lucha contra las violencias de género), Teresita Gaviria (quien representa a las mujeres que trabajan de forma silenciosa desde los territorios y quien representó a las víctimas durante los diálogos de paz), entre otros…

El último en unirse a la lista es el Arzobispo de Cali, Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía,  quien crea la Vicaría para la Reconciliación y la Paz en el año 2012. A través de puentes de perdón y reconciliación, cuyo objetivo es promover cambios socioculturales en las personas, observando primero al individuo; motivando el  corazón de la persona para asumir procesos de perdón y reconciliación, y así poder extenderlo a sus relaciones con los demás, construyendo entornos más seguros y propicios para vivir libres de violencias.

También, se debe brindar escucha, trato amable, acercamiento y acompañamiento, impulsando un cambio de estilo de vida  a los jóvenes que pertenecen al conflicto de violencia urbana en diferentes comunas de la ciudad de Cali.

Todo dirigido a un nuevo liderazgo, siendo leal, creando un camino distinto no solo para ellos, sino también para sus familias y comunidades. Gracias a todo ese trabajo se ha logrado desarticular varias pandillas juveniles y erradicando de cierta forma el vicio. Es una nueva oportunidad para todos los jóvenes, que se encuentran perdidos en el mundo de la violencia y las drogas.

Por medio de diferentes actividades como el arte, el deporte y la recreación se ha logrado ocupar el tiempo libre de los niños, las niñas y los adolescentes, así se evita que caigan en manos de personas que buscan reclutarlos, para laboral en la venta de sustancias alucinógenas.

Dios es el mejor camino para alcanzar el cambio, construyendo paz y reconciliación, perdonando, teniendo valores. Logrando una convivencia, dialogando, apoyándose y respetándose para poder vivir en una Cali reconciliada.


Redacción: Paz estéreo