Carlos Sainz se pasa al boxeo

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En su intensa pretemporada física, el madrileño ha incorporado deportes «que combinan cardio con estrés»: «Quiero tener que pensar bajo presión».

Por: Jesús Balseiro

As.com

La Fórmula 1 es una de las pocas especialidades en las que el atleta no puede practicar su deporte hasta que empieza la competición. Apenas son seis días de test para llegar a Australia, cuando en el pasado había tandas libres privadas prácticamente todas las semanas, así que la preparación física de los pilotos debe ir por otros caminos. Todos tienen a su lado a un entrenador personal que hace las veces de nutricionista y es una verdadera sombra para el piloto. En el caso de Carlos Sainz es Rupert Manwaring, junto a él desde Toro Rosso, y este invierno han hecho una pequeña modificación en sus rutinas: más boxeo y más ‘squash’.

Lo explica el madrileño, de 25 años, ante su sexta campaña de F1: «Siempre hay cosas pequeñas que cambias, nada importante. Este año el mayor cambio ha sido sustituir el cardio por actividades que combinan cardio con estrés y presión psicológica. Como por ejemplo el squash y el boxeo, que te obligan a pensar cuando estás cansado y a estar alerta. Quiero tener que tomar decisiones bajo presión».

«He leído mucho sobre Mohamed Ali, mi héroe en el boxeo. En España ha habido buenos boxeadores, pero no los ha habido que hayan trascendido mundialmente. Pero me gusta, aun sin ídolos concretos, porque me resulta muy exigente en cuanto a rendir bajo presión, coordinarte, combinar. Y el ‘squash’ es similar, son deportes que aumentan las pulsaciones pero te obligan a pensar. Corriendo no debes pensar mucho, prefiero el doble efecto que tienen este tipo de prácticas», añade Sainz.

Físicamente, el piloto de McLaren está satisfecho con su rendimiento en los años previos. «Me gusta llegar a cada fin de semana flexible, ligero y en forma, te da más confianza. No hay ningún punto concreto que querría mejorar, pero tengo un año más de experiencia y llego a 2020 consciente de lo que hice en 2019. Simplemente quiero ser un mejor piloto en 2020».

Sin duda, tiene un espejo en el que mirarse cuando toca madrugar para entrenar: «A los 57, dentro de treinta años no sé qué voy a estar haciendo. Pero probablemente siga vinculado a las carreras porque es mi pasión. Pero es increíble y muy difícil lo que hace mi padre (ganador del Dakar en 2020) y estoy muy orgulloso, especialmente por su preparación. Por el esfuerzo que pone en un test para hacer un coche competitivo. Aprendo mucho de él y lo tengo en cuenta cada día que me levanto».


Tomado de portal del diario AS