Cuenta atrás para la entrega de los premios Papa Juan Pablo II en Dublín

Foto: Vatican Media

El 4 de febrero, en la iglesia de San Pablo, en la localidad de Arran Quay, Dublín, se entregarán los premios «Papa Juan Pablo II» a jóvenes de entre 16 y 18 años, comprometidos a ayudar a otros jóvenes a mejorar su desarrollo espiritual, físico, emocional y social mediante la participación en actividades escolares, parroquiales y comunitarias.

Ciudad del Vaticano

El premio, que lleva el nombre del Papa polaco, permite a los jóvenes ser más conscientes de la enseñanza y el papel de la Iglesia Católica en el mundo y comprometerse con Cristo de una manera profunda. Tal como ha declarado en un mensaje el arzobispo Diarmuid Martin, «la Iglesia de la Arquidiócesis de Dublín necesita la contribución de la juventud para acoger el idealismo y la generosidad que caracterizan a las generaciones más jóvenes».

Desarrollar aptitudes de un líder cristiano

En este sentido, el prelado hace hincapié en que este reconocimiento, «ofrece la oportunidad de aprender a servir y desarrollar las aptitudes de un líder cristiano, invita a pensar más allá de uno mismo y de las propias necesidades, a llegar a los demás, partiendo de un conocimiento profundo de la persona de Jesús y sus enseñanzas; alienta a utilizar los propios talentos con entusiasmo y energía en beneficio de todos».

Un premio en memoria de San Juan Pablo II

Este premio – continuó afirmando el Arzobispo – está dedicado a la memoria de San Juan Pablo II, quien mostró gran amor y confianza en la juventud del mundo.

Se acercó a ellos constantemente con su fe y entusiasmo, incluso cuando era ya anciano, para proponer el desafiante mensaje de Jesucristo. Como cuando en el año 2000, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud, en Roma, cuando se dirigió a más de un millón de jóvenes y dijo: «¡Si sois lo que debéis ser, prenderéis fuego al mundo entero!».

Por último, el prelado agradeció a la Oficina de Evangelización y Ecumenismo por promover el premio y oró para que los jóvenes participantes a través de este reconocimiento sean tocados por el amor de Cristo.


Tomado del portal Vatican News