Hoy 06 de octubre es la fiesta del Beato Bartolo Longo, de espiritista a “Apóstol del Rosario” laico fundador del Santuario de la vigren del Rosario de Pompeya en Italia

El Beato Bartolo Longo fue un abogado, y un laico comprometido, dedicado a enseñar el catecismo y difundió la devoción del santo rosario. También es el fundador del Santuario de la Virgen del Rosario de Pompeya (Italia).

Bartolo Longo nació en la localidad de Latiano (Italia) el 10 de febrero de 1841. Cuando era un jovén se enredó en la moda anticristiana de la época y se dedicó a la política, las supersticiones y al espiritismo: llegó a ser “medium” de primer rango y “sacerdote espiritista”.  Después obtuvó la licenciatura como abogado en la Universidad de Nápoles

Además,  se introdujo en el espiritismo hasta que finalmente Dios tocó su corazón y se convirtió. Es importante saber que El Beato Longo fue definido por el Papa San Juan Pablo II como “el hombre de la Virgen”.

El  26 de octubre de 1980, en la homilía de su beatificación, El Santo Padre dijo que él “por amor a María se convirtió en escritor, apóstol del Evangelio, propagador del Rosario, fundador del célebre santuario en medio de enormes dificultades y adversidades; por amor a María creó institutos de caridad, se hizo mendigo para los hijos de los pobres. transformó Pompeya en una ciudadela de bondad humana y cristiana; por amor a María soportó en silencio tribulaciones y calumnias, pasando a través de un largo Getsemaní, confiando siempre en la Providencia, obediente siempre al Papa y la Iglesia”.

Del mismo modo, la filosofía atea de Hegel y el racionalismo de Renán lo tenían totalmente atrapado. Tanto así que empezó a odiar a la Iglesia, realizaba conferencias contra ella y alabando a los que criticaban al clero.

Pero, tenia la influencia de su amigo Vicente Pepe y del dominico P. Alberto Radent, quienes lograron que le volviera la fe. Su conversión llegó el día del Sagrado Corazón de Jesús en 1865, en la Iglesia del Rosario de Nápoles.

Al tener un encuentro con Cristo abandonó la vida libertina y se dedicó a las obras de caridad y al estudio de la religión.

Un día escribió  haciendo alusión a su propia experiencia, “no puede haber ningún pecador tan perdido, ni alma esclavizada por el despiadado enemigo del hombre, Satanás, que no pueda salvarse por la virtud y eficacia admirable del santísimo Rosario de María, agarrándose de esa cadena misteriosa que nos tiende desde el cielo la Reina misericordiosísima de las místicas rosas para salvar a los tristes náufragos de este borrascosísimo mar del mundo”.

Por otro lado en 1876, bajo sugerencia del Obispo de Nola, inició una campaña para construir un templo en Pompeya. Logrando un hermoso Santuario, como resultado de la cooperación y la intercesión de la Virgen María.

El 5 de octubre de 1926, fallecio en Pompeya a sus 55 años  de edad. Y en su testamento había dejado escrito lo siguiente: “Deseo morir como terciario dominico… entre los brazos de la Virgen del Rosario, con la asistencia de mi padre Santo Domingo y de mi madre Santa Catalina de Sena”.


Redacción: Paz Estéreo