“Dividirá a los cristianos”, advierten

Foto: Diario Clarín (Ar)

Polémica por una novela en la que habla Jesús: está asustado y recuerda sus relaciones con María Magdalena

Sed , de Amélie Nothomb, salió a la venta el jueves y causó estupor: un Cristo sufriente que, para escapar del terror en la víspera de su muerte, recuerda sus relaciones sexuales con María Magdalena. La familia de la autora creó el Partido Católico Belga.

Por: Debora Campos

Diario Clarín (Ar)

Estupor y temblores. Eso parece ser lo que generó en Francia la nueva novela de la autora belga Amélie Nothomb (1966) en la que, para decirlo directamente, se transforma en Jesús. El libro se titula Sed y está protagonizado por la voz en primera persona de Cristo, que acaba de ser condenado a morir en la cruz y vive sus últimos momentos. “Dividirá a los cristianos –anticipó el renombrado crítico galo Bernard Pivot, presidente de la Académie Goncourt–. No va a recibir la aprobación oficial del Vaticano. Pero Amélie Nothomb probablemente prefiere recoger los elogios de la crítica”. Por su parte, el editor en Albin Michel lo definió con dos palabras: “un shock”.

“Siempre supe que me condenarían a muerte”. Así empieza la narración en Sed. Es Jesús el que habla y tiene miedo del sufrimiento que sabe que padecerá y se preguntará por qué aceptó someterse a una tortura cuya utilidad pone en duda. Como dice Pivot –una voz autosuficiente en el panorama literario francés–, con este libro Nothomb sale de su zona de confort construida a fuerza de historias simpáticas y efectivas, que seducen de decena de miles de lectoras (el femenino le pertenece al crítico galo) y ahora “se pone en peligro a través de un héroe archiconocido que ya ha sido objeto de mucha tinta”.

El inicio de la novela es cien por ciento Nothomb: Jesús está siendo juzgado por el procurador Pilato. Si en la historia que viene desde hace más de dos mil años se habla de falsos testigos que declararon contra Cristo, en el libro de la belga los testimonios provienen de verdaderos beneficiarios de sus milagros. Verdaderos y desagradecidos: el novio de las bodas de Caná se queja porque Jesús transformó el agua en vino hacia el final de los festejos y la demora lo transformó en el hazmerreír del barrio. Lázaro, el resucitado, protesta porque le quedó olor a muerto en el cuerpo. El ex leproso ya no recibe más limosna de la gente y eso lo condena a la pobreza. La madre de un niño sanado se ofusca porque cuando estaba enfermo era tranquilo y, ahora, sano, es insoportablemente inquieto. Jesús está pasmado. Aunque se contiene, tanta ingratitud lo marea.

“La primera vez que oí hablar de Jesús fue cuando tenía dos años y medio, y fue un amor absoluto a primera vista –dijo esta semana la escritora en una entrevista con la edición francesa de la revista Elle–. En el momento en que se convirtió en mi héroe, supe que de alguna manera iba a contar esta historia. Cada año volvía a crecer, y entonces, a los 50 años, me dije: “Vieja, si no estás lista ahora, ¿cuándo?”. Y así es como lo escribí, mi 93º libro, en un terror constante. Cuando digo que es el libro de mi vida, la gente puede creer en mi palabra”.

Consciente de lo controvertido del tema y, sobre todo del recurso de hablar desde la voz de Jesús, la autora de Barba azul y Estupor y temblores, explicó que la estrategia narrativa no la perturbó: “Nunca pensé que yo era Jesús, no estoy tan loca, pero tenía la sensación de que entendía lo que le estaba pasando, y era muy difícil de aceptar”, agregó. Además, indicó que retocó un poco los hechos narrados en los Evangelios para evitar las “inconsistencias” de la versión canónica.

Nothomb contó que no recibió una educación religiosa tradicional cuando era una niña, pero agregó: “Pertenezco a la familia más católica de Bélgica, mi familia creó el partido católico de derecha (el Partido Católico Belga), todo está dicho”. Luego contó que sus padres fueron educados en la religión y que, cuando se desplazaron por motivos laborales a Japón, conocieron otro modo de vivir. “Durante toda mi infancia, escuché muchas cosas malas sobre el catolicismo mientras me educaban en esta fe”, explicó y recordó que tras ser violada a los 12 años “desde entonces mi relación con Dios se ha vuelto extremadamente problemática”.

La escritora belga, una verdadera bestseller que escribe un libro por año desde 1992 y vende decenas de miles de ejemplares, aseguró que el catolicismo se ha alejado del mensaje de Cristo. “Casi todos los católicos que conocí fueron arrogantes, siempre juzgándote, sermoneándote sobre puntos que tendrían toda la razón para dudar… No escribí este libro para protestar contra ellos, mi propósito era hablar de mi héroe, de mi concepción de mi héroe”, señaló.

En el libro, la noche previa a la crucifixión, Jesús tiene miedo de morir. Terror. Y solo encuentra alivio en el recuerdo de María Magdalena, su amante, en el placer de sus cuerpos mezclados, dormidos, despiertos. “De todas las alegrías que he experimentado con ella, ninguna ha igualado la contemplación de su belleza”, piensa Cristo. Y mientras escenas como esta se suceden, la autora declaró: “No estoy escribiendo este libro para conmocionar, es un acto de amor atreverse a decir lo que está mal, lo que no podemos soportar”. De todos modos, aceptó la invitación a oficiar el Viernes Santo del año que viene en una iglesia en Bélgica, en Hannut, y se divirtió en una entrevista con Le Parisien asegurando: “Acabaré siendo Papisa. ¡Papisa Amélie!”.

En todo caso, la polémica no es nueva para la autora que encontró en otros lanzamientos ocasión para revelar intimidades familiares o incluso la agresión sexual que sufrió en la infancia. En otros tiempos, habría terminado en la hoguera, pero ahora lo peor que puede suceder es que se hable de ella en los medios (¿lo peor?). “El libro es tan inesperado y tan exitoso que será uno de los eventos literarios del año”, vaticinó Bernard Pivot. Y aunque no sea infalible como el Papa para los cristianos, pocas veces se equivoca.


Tomado del diario Clarín (Ar)