EE. UU. lanza alerta por expansión territorial del Eln hacia Venezuela

Foto: Archivo particular

En el reporte anual sobre terrorismo se asegura que la guerrilla crece por permisividad de Maduro.

Por: Sergio Gómez Maseri

EL TIEMPO

La guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (Eln) se ha expandido tanto en Colombia como en Venezuela, donde se benefician de la colaboración y permisividad del régimen de Nicolás Maduro.

Esa es una de las conclusiones del reporte anual sobre terrorismo correspondiente al año 2019, que acaba de publicar el Departamento de Estado de EE. UU.
En el caso de Venezuela, el informe sostiene que el Eln hoy tiene presencia en 12 de los 24 estados del país, en particular en Anzoátegui, Amazonas, Apure, Bolívar, Zulia y Táchira.

“La presencia del Eln se ha expandido más allá de su base histórica en la zona de frontera con Colombia”, dice el reporte tras indicar que su rol es cada vez más grande en toda una serie de actividades. Entre ellas, la distribución de comida subsidiada por el régimen, el contrabando de gasolina, carne, comida, extorsión, minería ilegal y propaganda para el reclutamiento vía la usurpación de cadenas de radio.

El Departamento de Estado afirma que está preocupado por reportes de colaboración esporádica con la disidencia de las Farc, que también se encuentra en el país gracias a una invitación expresa del gobierno de Maduro.

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Estarían colaborando, dice el reporte, en narcotráfico, tráfico de oro, control de fronteras y el desplazamiento de comunidades indígenas, entre otras cosas.

Según el Departamento de Estado, “Maduro y sus socios usan las actividades criminales para mantenerse de manera ilegítima en el poder, y promueven un ambiente permisivo para conocidos grupos terroristas como el Eln, las disidencias de las Farc y simpatizantes del grupo chií libanés Hezbolá. Las lazos financieros entre el Eln, las Farc y grupos paramilitares venezolanos facilitan la corrupción pública del régimen, y que incluye a las Fuerzas Armadas”.

En Colombia, se afirma en el informe, se está reportando un “resurgimiento” del Eln y su expansión a zonas del país que antes controlaban las desmovilizadas Farc.

Menciona, a su vez, que según el Estado colombiano, el Eln tendría unos 3.000 miembros activos, de los cuales unos 1.400 están en campamentos en el lado venezolano de la frontera.

Destaca que si bien unos 13.000 miembros de las Farc se han desmovilizado desde la firma del acuerdo de paz en 2016, se han presentado retos en su implementación y “vacíos de seguridad continuos” que han elevado el riesgo de actividad terrorista en el país y ataques a civiles, fuerzas de seguridad e infraestructura.

Sobre las disidencias de las Farc, el reporte dice que siguen realizando ataques violentos cuyo objetivo principal es habilitar el narcotráfico y otras actividades criminales.

Y anota que a lo largo del año evaluado (2019), ambos grupos continuaron cometiendo actos de terrorismo en el país, entre ellos el uso de bombas, ataques contra la población civil y contra las Fuerzas Armadas.

En ese contexto menciona el ataque del Eln contra la Escuela de Cadetes de Policía en Bogotá, en enero de 2019, en el que murieron 22 uniformados.

Un caso que también aparece es el capítulo sobre Cuba cuando el Departamento de Estado afirma que tras el incidente, Colombia pidió la extradición de los líderes del grupo que permanecen en La Habana, pero que fue negada por Cuba tras alegar que su presencia en la isla es parte de los protocolos de un proceso de negociación que se inició con este grupo, pero que fue cancelado por el gobierno del presidente colombiano, Iván Duque.

El Departamento de Estado recuerda que la decisión reciente de incluir a Cuba como un país que “no coopera en la lucha contra el terrorismo”, tras cuatro años por fuera de esta lista negra, está relacionada a la decisión de La Habana de dar refugio a personas responsables de actos de terrorismo, entre ellos los miembros del Eln.
De hecho, dijo que en este país, junto con Venezuela, hay un “ambiente permisivo” hacia grupos terroristas.

A pesar de esto, EE. UU. no llegó a incluir a esos países en su lista negra de Estados patrocinadores de terrorismo, en la que se mantienen Irán, Sudán, Siria y Corea del Norte. También destaca la relación de La Habana con los regímenes de Irán y Corea del Norte, que sí están en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Hay que recordar que este informe sirve de guía al Congreso estadounidense a la hora de determinar la ayuda exterior que se concede a cada país.

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El informe también alerta sobre la presencia de operativos de Hezbolá en la Triple Frontera, que comparten Argentina, Paraguay y Brasil.

EE. UU. sigue vigilante con aquellos individuos afiliados con grupos terroristas como el Estado Islámico (EI) y Al Qaeda que han hecho intentos por explotar la región”, apunta a continuación el informe.

En este punto, se destaca que en agosto de 2019, el FBI y las autoridades brasileñas comenzaron a investigar a un ciudadano egipcio supuestamente vinculado a Al Qaeda y que vive en Brasil.

La investigación sobre ese individuo, que presuntamente planeaba ataques contra EE. UU., todavía está en curso.

Sanciones a capitanes de barco que llevaron petróleo a Maduro

El secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, anunció ayer sanciones contra cinco capitanes de barco iraníes que entregaron 1,5 millones de barriles de petróleo al “régimen ilegítimo” del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
“Hoy, EE. UU. sanciona a cinco capitanes de barco iraníes que dieron 1,5 millones de barriles a Venezuela en apoyo del régimen ilegítimo de Maduro. Los activos de estos capitanes serán bloqueados y no podrán operar en aguas estadounidenses”, dijo Pompeo en una rueda de prensa en el Departamento de Estado.

Los barcos de los capitanes tienen los nombres de Clavel, Petunia, Fortuna, Bosque y Faxon, detalló en un comunicado el Departamento del Tesoro.

Según esa fuente, los cinco capitanes trabajan para las compañías Líneas Navieras de la República de Irán (IRISL, en inglés) o para la Compañía Nacional Iraní de Petroleros (NITC).

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Con estas sanciones, EE. UU. busca congelar todos los bienes que puedan tener en el país los cinco iraníes y se les prohíbe hacer transacciones financieras con cualquier estadounidense, lo que en teoría les dificulta el acceso al sistema financiero internacional, basado en el dólar.

Por otro lado, días después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, dijo que estaba abierto a reunirse con Maduro, Pompeo reafirmó el apoyo de Washington al líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de naciones.

Seguimos apoyando a la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) y al presidente interino Guaidó en su lucha para restaurar la democracia”, subrayó el titular de Exteriores.

Oficialmente, la Administración Trump siempre ha rechazado cualquier diálogo directo con Maduro hasta que se “restaure la democracia” en el país caribeño. Sin embargo, el líder estadounidense ha dejado abierta la puerta a la posibilidad de una reunión al menos en una ocasión en público, durante la Asamblea General de la ONU de septiembre de 2018, cuando Trump y Maduro coincidieron en Nueva York, aunque la Casa Blanca descartó esa posibilidad unas horas más tarde.

En agosto de 2019, Trump aseguró que su Gobierno mantenía contactos con el chavismo “a muy alto nivel”, aunque no quiso aclarar si se refería a conversaciones con el considerado ‘número dos’ del oficialismo en Venezuela, Diosdado Cabello, como apuntaron informaciones de prensa.

SERGIO GÓMEZ MASERI, AFP Y EFE
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
WASHINGTON


Tomado del diario EL TIEMPO