EE UU propone un plan de transición política en Venezuela sin Maduro ni Guaidó

Foto: El enviado especial para Venezuela del Departamento de Estado, Elliott Abrams. ERIK S. LESSER / EFE

Washington se compromete a levantar las sanciones contra el régimen si se llevan a cabo elecciones presidenciales libres. El Gobierno de Caracas rechaza de plano la propuesta

Por: Antonia Laborde / Washington

EL PAÍS (ES)

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha presentado este martes un plan para la salida de la crisis política de Venezuela. El “Marco Democrático para Venezuela” que defiende el Gobierno de Donald Trump consiste en que tanto Nicolás Maduro como Juan Guaidó, el presidente interino reconocido por una cincuentena de países, “se hagan a un lado” para que la Asamblea Nacional nombre un Consejo de Gobierno de transición, que se encargue de organizar a unas elecciones presidenciales en los próximo seis a ocho meses. A su vez, Washington levantará todas las sanciones contra el régimen si las fuerzas de seguridad extranjeras se retiran del país sudamericano. “Esperemos que Maduro tome esta propuesta como algo serio”, sostuvo Pompeo.

El lanzamiento del plan coincide con un momento de máxima alerta en Caracas, que afronta la emergencia de la Covid-19 sin recursos y un sistema de salud diezmado por la mala gestión. El enviado especial para Venezuela del Departamento de Estado, Elliott Abrams, explicó que la caída de los precios del petróleo y el coronavirus “han profundizado” la crisis venezolana, y por eso es necesario poner en marcha el plan, según publicó en una columna de opinión en The Wall Street Journal. Además, aclaró que Estados Unidos «no apoya a ningún partido político en particular” en Venezuela, y que reconocerá los resultados de las elecciones, sin importar la formación que gane. «Debido a que no se puede confiar en el señor Maduro para organizar los comicios, establecer el Consejo de Estado es un paso esencial”, agregó. También reiterò la necesidad de establecer un nuevo Consejo Nacional Electoral y una nueva Corte Suprema, ambos independientes.

El plan hacia una “transición democrática” presentado por Washington fue coordinado conjuntamente con Guaidó, “el político más popular de Venezuela”, según lo describió Pompeo. La agenda de la propuesta se divide en 14 puntos, en los que se detallan qué sanciones levantará Estados Unidos a medida que se vaya cumpliendo el cronograma. El primer paso es el retorno de los miembros de la Asamblea Nacional y del Tribunal Supremo de Justicia, devolver la inmunidad de los diputados y disolver la Asamblea Nacional Constituyente. Con esto cumplido, EE UU retirará las sanciones a los miembros de la ANC.

Este movimiento de Washington choca, sin embargo, con la negativa de Maduro. El ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, dejó claro que “Venezuela es un país libre […] que no acepta ni aceptará jamás tutelaje alguno, de ningún Gobierno extranjero». El canciller calificó la propuesta de “adefesio de acuerdo” a través de un comunicado y afirmó que “es la Administración de Trump la que debe hacerse a un lado levantando las medidas coercitivas unilaterales”. Al mismo tiempo, Guaidó celebraba la decisión. “Me comuniqué con el secretario Pompeo para agradecer el respaldo de EE UU a la conformación de un Gobierno de Emergencia y Consejo de Estado para resolver la crisis. Es momento de crecernos: estamos dando los pasos correctos para salvar a Venezuela”, manifestó en Twitter.

Hace menos de una semana el Gobierno estadounidense presentó una acusación penal contra Maduro, responsabilizándolo de tráfico internacional de drogas. El fiscal general, William Barr, anunció “recompensas por información que pueda llevar a la detención y al arresto” de Maduro y otros miembros destacados del régimen. Washington ofrece 15 millones de dólares a cambio de información sobre el líder chavista, y 10 millones por información que conduzca a la detención de los otros dirigentes chavistas. “Espero que vean esta oportunidad como una salida”, dijo este martes el secretario de Estado.

Venezuela afronta el coronavirus con un sistema sanitario precario, mientras millones de personas no pueden permitirse cumplir la cuarentena decretada por las autoridades porque sus ingresos dependen de la economía informal. La urgencia generada por la pandemia instó a Guaidó a proponer el fin de semana la conformación de un Gobierno de unidad nacional sin la presencia de Maduro. “Para que sea posible y para que sea sostenible, un Gobierno de emergencia nacional no puede estar conformado sólo por quienes piensan como nosotros. Y tampoco puede estar conformado sólo por nosotros y quienes hoy sostienen a la dictadura; debe ser amplio e incluir a todos los sectores políticos y sociales necesarios para afrontar esta grave emergencia que se nos viene”, dijo.

Washington aclaró que los equipos médicos e insumos no se ven afectados por las sanciones impuestas contra el régimen. Tampoco existe alguna prohibición para mover ayuda humanitaria hacia el país sudamericano. Lo que “no pueden decir que no tienen dinero para alimentar al pueblo cuando siguen comprando armas”, sostuvo Pompeo.


Tomado del diario EL PAÍS (ES)