El fenómeno de la poesía Elvira Sastre gana el Biblioteca Breve de novela

Foto: Jaime Villanueva

‘Días sin ti’, su debut en prosa, apuesta por la memoria como catarsis con las historias de amor de una abuela y de su nieto

Por: Carlos Geli

El País (Es)

En junio de 1958 el premio Biblioteca Breve arrancaba con una rabiosa voluntad de hacer emerger y estimular a jóvenes escritores, de renovar el panorama literario. Ahí estaba Luis Goytisolo con Las afueras o, apenas dos ediciones después, un ignoto Juan Marsé con Encerrados con un solo juguete: fue finalista al declararse desierto el premio, pero lo obtendría en 1965. En su 61ª edición, quizá con la mayor intensidad de su última década, el premio que convoca Seix Barral ha entroncado de nuevo con su filosofía fundacional al recaer en el debut novelístico de la joven poeta Elvira Sastre, Días sin ti, donde un joven artista encontrará refugio a su ruptura sentimental en la memoria de una historia de amor también rota que vivió su abuela en tiempos de la República y la Guerra Civil.

Sastre, segoviana de 27 años, hace apenas tres que ha emergido con cierta fuerza en el panorama literario, ejemplo de un tipo de escritores forjados en buena parte en universos paralelos y simultáneos como son las actuaciones y recitales en auditorios y festivales, siendo a la vez muy activos y seguidos en las redes sociales. Su despegue suele ser tan precoz como fulgurante. Lectora voraz desde pequeña, a los 15 años Sastre inauguraba su blog Relocos y recuerdos, mientras difunde sus versos, ya marcados por una visceralidad y una voluntad de llegar directamente al lector, por la red. Con apenas 21 años, en 2013 publica su primer poemario, Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo, que le prologará Benjamín Prado. Su salto se produce en 2016 con la aparición de los versos de La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida, volumen apoyado por Joan Margarit. También cuenta con dos títulos que combinan la ilustración y la poesía: Tú la Acuarela / Yo la Lírica (2013), en colaboración con Adriana Moragues, y Aquella orilla nuestra (2018), con dibujos de Emiliano Batista.

Traductora de formación (suyas son las versiones al español de la poética de Rupi Kaur o los Poemas de amor de Oscar Wilde), Sastre admite que la génesis de la novela con la que ha ganado el Biblioteca Breve (y sus 30.000 euros) están en unos versos de su segundo poemario, Baluarte (2014), que narran la historia de una pérdida amorosa. Así, la obra alterna las experiencias de Gael, joven escultor que vive la ruptura sentimental con la modelo de toda su creación, con el refugio en el que se transforman las enseñanzas vitales que le contó Dora, su abuela, que vivió durante la República un amor que terminó con el asesinato de su esposo. Dora, maestra, marchará para recobrar el sentido de su vida a Cuba, tierra de su marido.

Para alimentar la trama, Sastre ha ido excavando en su entorno familiar y personal. “Como todo lo que escribo, tiene parte autobiográfica; Dora tiene mucho de mi abuela Sote y en cuanto a Gael, su historia no es la mía, pero durante la escritura también viví una ruptura y parte de su aprendizaje sí es el mío”, admite la joven autora sobre los personajes de una novela donde la memoria funciona como catarsis y revulsivo y se da cierta melancolía feliz. “Mi obra nace de una introspección profunda que sufro desde pequeña. Soy extremadamente sensible. Me encuentro en la tristeza y me siento a gusto porque es ahí donde encuentro respuestas. Cuando uno está feliz no se pregunta nada, no lo necesita. Sin embargo, cuando estamos mal es cuando nos cuestionamos todo. Ahí es donde yo me conozco, donde me armo y encuentro las herramientas que me ayudan a seguir”, asegura.


Tomado del diario El País (Es)