Estudio revela casos de acoso sexual y laboral en Corte Constitucional

Foto: Archivo EL TIEMPO

Reporte elaborado por Usaid señala barreras para la equidad de género en la corporación.

Cuatro meses después de haber sido elaborado, se conoció un informe que si bien pretendía mostrar un ejemplo de equidad de género en la Corte Constitucional, terminó destapando situaciones de acoso sexual y laboral del que han sido víctimas mujeres en esa corporación.

El informe, elaborado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), fue pedido por la misma Corte Constitucional el año pasado, y se elaboró a partir de encuestas a las 240 personas de planta, así como a los 20 contratistas de servicios generales.

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El informe se titula ‘las capas del Techo de Cristal: equidad de género en la Corte Constitucional’, y pese a que revela que en general en la Corte hay más mujeres (51,7 %) que hombres (48,3 %), para las empleadas del máximo tribunal constitucional persisten barreras para el desarrollo de sus carreras.

Algunas de esas barreras son una doble jornada, pues además de trabajar en la Corte dedican más tiempo que los hombres a labores del hogar y familiares; también se evidenció que hay imaginarios y prácticas que legitiman la desigualdad, pues no todos reconocen que las mujeres enfrentan más barreras para ascender profesionalmente, o piensan que para ciertos cargos es mejor tener a hombres.

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También se encontró que hay acoso y discriminación laboral, y estos no vienen por parte solo de hombres. Pero lo más preocupante tiene que ver con casos de hostigamiento y acoso sexual que se dan en el día a día.

Por ejemplo, en total, 32 personas reportan haber escuchado comentarios sexistas o peyorativos. «Las expresiones sexistas sobre las mujeres fueron referidas en su mayoría por las personas que trabajan en los despachos que, a su vez, dicen que dichos comentarios son hechos, por lo general, por compañeros y jefes hombres y se dan en el día a día del desarrollo de las actividades al interior de la Corte», recoge el reporte.

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También se menciona que cinco funcionarias de la Corte dijeron haberse sentido presionadas para aceptar citas o encuentros por fuera de las relaciones laborales. Esas presiones provenían en su mayoría de hombres con cargos más altos.

Una mujer reportó que le dijeron que podía tener mejores condiciones de trabajo si accedía a hacer algo de carácter sexual.

Diez personas (2 hombres y 8 mujeres)  dicen haber sido víctimas de tocamientos, caricias o roces que les han hecho sentir incómodos.  En la mayoría de los casos los tocamientos provenían de compañeros y en un 25 %, de superiores hombres.

Además, doce personas (3 hombres y 9 mujeres) dicen haber recibido propuestas directas sobre tener relaciones sexuales en el marco de las relaciones laborales. La persona que los acosó fue, en primer lugar, un compañero, mientras que en segundo registraban a sus jefes hombres.

El reporte de Usaid señala que la mayoría de reportes estaba ligado a fiestas de fin de año, pero también a las judicantes -que hacen sus prácticas académicas en el poder judicial-. «La percepción generalizada es que los judicantes son las personas más vulnerables pues están completamente desprotegidas y, normalmente, no tienen a quién acudir si algo les ocurre, pero esto se agrava cuando la persona que hace la judicatura es mujer», recoge el informe.

Incluso, se recoge un término popular en el alto tribunal que es ‘judicantear’, para referirse a que funcionarios buscan una tener una relación romántica o sexual con las judicantes.

Pocas denuncias por desconfianza

Además de ese preocupante escenario, se tiene, según el informe, que al ser descubiertos los actos de acoso, estos se suelen invisibilizar, especialmente cuando pueden perjudicar a los agresores, que suelen tener mayores cargos; se recoge incluso que son las mujeres agredidas quienes reciben sanción social o incluso su despido, como ocurrió en un caso. 

Pese a que en la Corte hay un Comité de Convivencia laboral, los testimonios señalan que este no sirve pues pese a denuncias, no pasa nada.

Solo el 4,4 % de quienes fueron agredidas le notificó a un superior o jefe directo, y la mayoría de las razones para no reportar los casos fueron en un 31 % porque no quería que nadie se enterara; y 33 % de mujeres agredidas no lo reportó porque no quería perder el trabajo; y el 14,8 % porque pensó que no le iban a creer o por miedo, mientras el 11,1 % no lo hizo porque no confía en las autoridades.

Además, el 27 % de las personas (entre hombres y mujeres) que reportó algún tipo de acoso no denunció porque cree que no vale la pena hacerlo porque nunca pasa nada y otro 4 % porque no sabe a dónde acudir.

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Por todo esto, el informe de Usaid concluye que el techo de cristal para las mujeres en la Corte Constitucional tiene varias capas.

La primera, por la «trasversal cultura de discriminación por identidad étnica o de género, clase social», entre otros; la segunda por la doble jornada de las mujeres y los imaginarios sexistas que perpetúan estereotipos de género; y la tercera por la «tolerancia a las violencias de género y, en particular, en la falta de políticas institucionales que sancionen dichos comportamientos».

La Corte se pronuncia

La Corte Constitucional, mediante un comunicado, informó que; «con base en su propia iniciativa institucional, con miras a identificar y adoptar mejores prácticas respecto de un tema estructural y de profundo arraigo en nuestro país, como es la equidad y la proscripción de la violencia de género, en el marco del Programa de Justicia Para una Paz Sostenible, celebró un convenio de cooperación con la agencia Usaid, para realizar un diagnóstico e identificar oportunidades para todos los
funcionarios y empleados que contribuyen con su trabajo a la eficiencia de este
Tribunal»
.

En uno de los apartes del comunicado explica la Corte que con base en dichos esfuerzos, así como en las relevantes recomendaciones recibidas de expertos en la materia, tal como es el caso del informe mencionado, continúa valorando e implementando medidas que permitan a la institución seguir incrementando y mejorando procedimientos internos que garanticen una efectiva política de cero tolerancias con el acoso laboral y el sexual. La Corte por medio de estas iniciativas reitera su compromiso por la defensa de los derechos fundamentales y la equidad de género.

Asimismo la Corte enfatiza en que, «hasta la fecha no se han recibido denuncias
concretas sobre ninguna conducta de acoso laboral o sexual en las instancias
dispuestas para estos fines.
 Por esta razón el acompañamiento de Usaid es de
suma importancia en el diseño de mecanismos, herramientas e instancias
efectivas que permitan la denuncia, cuando se presenten casos de acoso laboral
o sexual. La Corte invita a los ciudadanos en general a confiar en las instituciones
y a denunciar oportunamente estas reprochables conductas, vengan de donde
vinieren».


Tomado del portal del diario EL TIEMPO