Evangelio del día: viernes 16 de diciembre de 2022

Lectura del santo evangelio según san Juan 5,33-36
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que yo hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado».

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Meditación
“Creer no es añadir una opinión a otras. Creer constituye la orientación fundamental de nuestra vida. Creer, decir: “Sí, creo que tú eres Dios, creo que en el Hijo encarnado estás presente entre nosotros”, orienta mi vida, me impulsa a adherirme a Dios, a unirme a Dios y a encontrar así el lugar donde vivir, y el modo como debo vivir. Y creer no es sólo una forma de pensamiento, una idea; como he dicho, es una acción, una forma de vivir. Creer quiere decir seguir la senda señalada por la palabra de Dios”.

Estas palabras del Papa Francisco, nos motivan a confirmar este camino de Adviento que nos prepara para la celebración de la Navidad. Iniciamos la novena de navidad que, entre villancicos, oración y la meditación de la Palabra, aviva nuestro corazón en la dulce espera y en el gozo de contemplar en el pesebre esas escenas que testimonian las Sagradas escrituras. Es ahí donde encontramos una oportunidad para contemplar y celebrar con gozo este tiempo, desde una fe renovada que se abre a la admiración y al asombro ante el Dios con nosotros que sale a nuestro encuentro.

En el pasaje de hoy se repiten las palabras testimonio y luz. Juan ha dado testimonio de la llegada del Mesías y de la necesidad de preparar los caminos para acogerlo. Jesús da testimonio con sus palabras y sus obras del amor del Padre “que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. Hoy la Iglesia da testimonio en medio del mundo de la verdad; no de una opinión o un parecer, sino de la Verdad, “Y la verdad los hará libres”, en medio de una cultura de posverdades, de una cultura de la muerte y del descarte, la Iglesia da testimonio de la luz, de la vida y del mandamiento nuevo del amor. Esa es la tarea de todos los que por el bautismo hemos renacido a la nueva vida de hijos de Dios. También nos corresponde en los distintos ambientes testimoniar la fe que profesamos: Somos testigos de la luz, testigos de la fe.

“Ustedes son luz del mundo”. Esta misión que nos confía el Señor nos compromete a hacer de este tiempo, un tiempo privilegiado para irradiar la luz de Jesús que ha vencido las tinieblas, el pecado y la muerte. Es la luz del Señor que le da paso a la verdadera alegría, le da paso al grito de libertad y de amor renovado. Somos testigos de la luz con nuestras vidas y con nuestras obras. El verdadero discípulo se deja iluminar por su Señor, con su Palabra y su presencia viva en los sacramentos, con la oración y las obras de caridad. el verdadero discípulo se siente motivado a ser luz para sus hermanos, porque como dice san Pablo: “El amor de Cristo nos urge”.

Vivamos este día con especial alegría y comprometámonos con el testimonio de vida y de fe que estamos invitados a ofrecer.

P. John Jaime Ramírez Feria