Huir de la Hipocresía y Falsedad dice el Papa Francisco

Fotografía deDaniel Ibáñez / ACI Prensa

Conocer verdaderamente en nombre de Dios Transforma la vida

El Santo padre, recordó a todos los fieles el día de hoy, el mandamiento “No pronunciarás el nombre de Dios en vano”, durante  la catequesis de la Audiencia el  Vicario de Cristo pidió llevar una vida coherente para que el anuncio de la Iglesia sea mejor escuchado.

De esta manera, en la catequesis, aseguró que “si se multiplican los cristianos que se hacen cargo del nombre de Dios sin falsedad, el anuncio de la Iglesia será escuchado mejor y resultará más creíble”.

Y destacó “Si nuestra vida concreta manifiesta el nombre de Dios se verá qué hermoso es el Bautismo y qué grande es el don de la Eucaristía”. Agregó  “de la cruz de Cristo en adelante ninguno puede despreciarse a sí mismo y pensar mal de su propia existencia” “a pesar de cualquier cosa que haya hecho”, “porque el nombre de cada uno de nosotros está sobre los hombros de Cristo. Vale la pena tomar en nosotros el nombre de Dios porque Él se ha hecho cargo de nuestro nombre hasta el fondo, también del mal que hay en nosotros, para poner en nuestro corazón su amor”.

Además, explicó que “Justamente leemos esta Palabra como la invitación a no ofender el nombre de Dios y evitar usarlo de forma inoportuna. Este claro significado nos prepara para profundizar más sobre estas preciosas palabras”.

Existe una verdad  “en la Biblia, el nombre es la verdad íntima de las cosas y sobre todo de las personas”. “El nombre representa a menudo la misión”, dijo para poner de ejemplo a continuación a Abraham o a Simón Pedro en los Evangelios, quienes reciben un nombre nuevo para indicar el cambio de la dirección de su vida”.

Es importante reconocer la importancia sobre “el nombre de Dios, en los ritos hebreos, viene proclamado solemnemente en el Dios del Gran Perdón y el pueblo viene perdonado porque por medio del nombre se entra en contacto con la vida misma de Dios que es misericordia”.

Al “Tomar sobre uno el nombre de Dios quiere decir asumir en nosotros su realidad, entrar en una relación fuerte, estrecha con Él. Para nosotros los cristianos, este mandamiento es el reclamo a recordarnos de que somos bautizados ‘en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo’, como afirmamos cada vez que hacemos en nosotros mismos el signo de la cruz, para vivir nuestras acciones cotidianas en comunión sentida y real con Dios, es decir, en su amor”.

El papa Francisco, también advirtió “se puede vivir un relación falsa con Dios” y “esta Palabra del Decálogo es la invitación a una relación con Dios sin hipocresías, a una relación en la cual nos confiamos a Dios con todo aquello que somos”.

“En el fondo –continuó–, hasta el día en el que no arriesgamos la existencia con el Señor tocando con la mano que en Él se encuentra la vida, hacemos solo teorías”.

Finalmente expresó “Esto es el cristianismo que toca los corazones. ¿Por qué los santos son capaces de tocar el corazón?”, se preguntó. “Porque en los santos vemos aquello que nuestro corazón desea profundamente: autenticidad, relaciones verdaderas, radicalidad”, y esto se observa también en esos ‘santos de la puerta de al lado que son, por ejemplo, los padres que dan a los hijos ejemplo de una vida coherente, simple, honesta y generosa”.

“Conocer verdaderamente el nombre de Dios lleva a la transformación de la propia vida”.


Redacción: Paz Estéreo 

COMPARTIR