Las marchas del 21 de noviembre, primer reto del nuevo Mindefensa

Foto: EFE

Carlos Holmes Trujillo salta de la Cancillería al Mindefensa con varias tareas urgentes.

El nuevo ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, tendrá su primera prueba de fuego en apenas 8 días.

El jueves 21 de noviembre está convocada la jornada de protestas que cita a diferentes sectores y sobre la cual diversas autoridades han expresado el temor porque pueda terminar generando brotes de violencia como los que recientemente han recorrido el sur del continente.

Precisamente, garantizar el derecho a la protesta en todo el país, pero a la vez la tranquilidad y seguridad de todos los colombianos que no participarán en las marchas, así como la protección de los bienes públicos, será el primer punto de la agenda que desde este martes empieza a escribirse para Trujillo.

El exprecandidato presidencial del uribismo  -quien como canciller lideró, sin mayores éxitos, la estrategia colombiana para presionar el regreso de la democracia a Venezuela- estuvo acompañado en su presentación oficial por los comandantes de Fuerzas Militares, Ejército, Fuerza Aérea y Armada, y por el Director de la Policía.

El propio presidente Duque intensificó este fin de semana su discurso sobre los potenciales riesgos que podría tener la jornada del 21, de la que aseguró ha sido convocada sobre supuestos «mentirosos», como una eventual desmejora en las pensiones y en la remuneración de los jóvenes.

Trujillo, un hombre venido del mundo de la política y quien fue además precandidato presidencial del uribismo, llega con la tarea de recomponer relaciones con el Congreso y con buena parte de la opinión pública, que se rompieron durante la polémica gestión de Guillermo Botero. Y buena parte de su agenda en los próximos días estará destinada a consolidar contactos con diferentes sectores para lograr que las marchas del 21 se mantengan en los cauces legales.

A su vez, según fuentes cercanas al Ministerio de Defensa, desde ya empezó a trabajar con las Fuerzas Militares y la Policía para la implementación del plan de seguridad 
que se desplegará a mediados de la próxima semana y que está encaminado a prevenir desmanes. También se trabaja con la Fiscalía para judicializar las actividades de inteligencia que dan cuenta de la llegada al país de supuestos agitadores desde países como Chile y Venezuela.

Un tema clave será recuperar la imagen de la Fuerza Pública, golpeada por casos como el del asesinato del ex Farc Dímar Torres y el desacertado manejo de la información sobre el bombardeo en el que murieron 8 menores de edad reclutados por las disidencias. De hecho, al asumir el cargo Trujillo señaló: «Que quede claro que en Colombia no se toleran la violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario».

Enfrentar la crisis de orden público que se vive en zonas como Cauca, Norte de Santander y el nordeste antioqueño, pero a la vez frenar el hurto en las principales ciudades del país, son otros retos con los que llega el nuevo Mindefensa.

La defensa de la vida de los líderes sociales y la de los desmovilizados de las Farc que le están cumpliendo a la paz es un frente que corre parejo con el de frenar la violencia en el posconflicto.

También deberá sacar adelante el regreso del glifosato como punta de lanza contra los cultivos ilegales, un paso anunciado por el gobierno Duque que aún está en proceso.

En el frente exterior, al nuevo ministro le corresponde seguir con los planes ya iniciados para repotenciar las capacidades de defensa táctica, 
un frente que incluye desde una eventual compra de nuevos cazas (para reemplazar a los viejos K-Fir de la Fuerza Aérea), hasta concretar la adquisición de sistemas de defensa tierra-aire. Los dos puntos han sido discutidos, pero a corto plazo no hay partidas del presupuesto nacional anunciadas para esos fines.

Y dada su beligerante posición como Canciller de Colombia en contra de Nicolás Maduro en Venezuela, Carlos Holmes Trujillo seguramente se convertirá en blanco de los ataques mediáticos del chavismo y de las denuncias sobre supuestos complots orquestados desde Colombia en contra del régimen.


Tomado del diario EL TIEMPO