Las peligrosas ‘sugerencias’ médicas de Donald Trump

Foto: Bloomberg

El presidente de EE. UU. habló de una inyección de desinfectantes como tratamiento contra covid-19.

Por: Sergio Gómez Maseri

EL TIEMPO

Más de 50.000 muertos y casi un millón de contagiados. Esas son las impresionante cifras que ha dejado el paso del coronavirus por Estados Unidos en los dos meses que van desde que la enfermedad tocó tierra en este país.

A pesar de que las cifras han comenzado a descender lentamente esta semana se siguieron sumando unos 2.000 muertos y 27.000 nuevos casos diarios.

En términos de infecciones, EE. UU. cuadruplica a España (la segunda nación con más casos) y quintuplica o más a Italia, Francia y Alemania, los que siguen en esta trágica lista.

Pese a ello, las autoridades -y los modelos científicos- creen que lo peor ha pasado siempre y cuando los estados sigan manteniendo los protocoles de distanciamiento social que se les han recomendado y avancen hacia una reapertura económica gradual.

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Un modelo, el del Instituto para las Mediciones y Evaluaciones Médicas (IHME) que utiliza la Casa Blanca cifra en unas 68.000 personas la cantidad de muertes que se van a presentar hasta el 1 de agosto. Es decir que en estos próximos tres meses y medio solo habría unos 17.000 decesos. Nadie sabe eso si, cuántas muertes más se sumarán cuando se presenta una segunda ola de la enfermedad a partir del otoño.

El tamaño de las cifras, no obstante, terminaron un poco opacadas ante los varios escándalos que desató el presidente Donald Trump por las «sugerencias» médicas que viene haciendo como posibles curas para el coronavirus. El jueves, el presidente causó una tormenta tras decir que la inyección de desinfectantes como el clorox y la luz ultra violeta irradiada dentro del cuerpo podrían funcionar como tratamientos contra el Covid-19.

Sus comentarios provocaron una inmediata condena tanto de doctores como de los productores de desinfectantes advirtiendo que ambos productos son extremadamente tóxicos para el cuerpo. Y burlas entre sus críticos por la absurda suposición.

El presidente Trump trató de minimizar la metida de pata anotando que lo dijo a manera de sarcasmo para ver como reaccionaba la prensa.

El viernes, además, la Administración para los Alimentos y las Drogas de EE. UU. (FDA) pidió al público no utilizar cloroquina o hidroxicloroquina como tratamientos para la enfermedad ya que pueden ocasionar serios efectos colaterales e incluso la muerte.

Dos drogas que se usan para tratar la malaria y que Trump venía recomendando como remedios para el coronavirus. En algún punto, incluso, las llamó «curas milagrosas» para la enfermedad.

Los comentarios de Trump sobre los desinfectantes y la luz ultravioleta se dieron luego de una presentación que hizo William Bryan, el subsecretario para ciencia y tecnología en el Departamento para la Seguridad Interna, sobre los efectos que tienen el clima, la luz solar, el alcohol y ciertos productos de limpieza en la vida del virus cuando está por fuera del cuerpo humano.

Según Bryan, de acuerdo con estudios preliminares, el alcohol mata al virus en 30 segundos mientras los desinfectantes pueden tardar uno minuto o mas una vez se aplica en una superficie donde este presente.

Cierto tipo de luz ultravioleta (como los rayos UVC del sol) también serían efectivos para neutralizar el virus. El estudio también concluyó que el virus tiende a morir con más rapidez cuando está expuesto al calor, y de allí la teoría de que en los meses del verano o zonas tropicales, se reduce su capacidad de infección.

Tras escucharlo, Trump se subió al podio y dijo lo siguiente: «Veo que los desinfectantes lo tumban en un minuto, en un minuto. Y pues si pudiéramos hacer algo como eso con una inyección por dentro, como si estuviéramos limpiando. Seria interesante revisar si eso se puede», dijo el mandatario.

Y luego esto otro: «Supongamos que sometemos el cuerpo a una luz tremenda, con luz ultra violeta u otro tipo de luz poderosa, que podríamos hacer bien sea a través de la piel o de otra forma. Entiendo que ustedes están haciendo pruebas. Suena interesante».

Para aclarar, así como en el caso de los desinfectantes, la luz ultravioleta se puede usar para matar virus o gérmenes en superficies pero no dentro de un cuerpo pues es altamente radiactiva.

«Llevamos varias semanas viendo al presidente tratado de practicar medicina pero esto es un nuevo fondo que trasciende el sentido común. Puedo entender que se intenten cosas en un laboratorio para mirar el efecto que tienen, pero hablar de poner luz ultravioleta dentro de un cuerpo human o meterle antisépticos y cosas que altamente tóxicas es algo incomprensible«, afirma Ryan Marino, médico en el hospital universitario de Cleveland, Ohio.

Keisha Lance, alcalde de Atlanta, lo comparó con vivir en una especie de dimensión desconocida.

«Además de decirle a los ciudadanos que por favor se queden en sus casas, ahora me toca decirles que no se inyecten con Lysol. En un mundo normal estaríamos mirando hacia la Casa Blanca a la espera de guías y recomendaciones sólida y efectivas. Por el contrario nos toca es decirle a la gente que no se tome los artículos de limpieza que recomienda el presidente», afirmó Lance durante una entrevista con la cadena CNN.

La Casa Blanca salió al paso al paso de la historia pero para decir que los medios estaban sacando de contexto a Trump (fue un evento televisado y los comentarios son textuales). Y en lugar de advertir que estos productos no se deben ingerir, los portavoces insistieron que la recomendación es «siempre consultar primero con un doctor».

En el caso de la advertencia de la FDA, ya varios estudios tanto en EE. UU. como en Europa había concluido de manera preliminar que las drogas anti malaria no estaban dando resultados frente al Covid 19. Además, observaron un incremento de la mortalidad en los pacientes que las utilizaron.

La FDA sostiene ahora que la cloroquina y la hidroxicloroquina pueden ocasionar peligrosas arritmias cardíacas y taquicardia y recomiendan por eso no utilizarlas salvo que sea en el contexto de un experimento clínico o en caso de estar hospitalizado y sean recomendadas por un médico.

El presidente, que se pasó semanas promoviendo el uso de la droga entre el público general, no ha vuelto a mencionarla y suele evadir la pregunta cuando los medios lo interrogan sobre los estudios recientes.

Por otra parte, una investigación de Reuters -confirmada luego por varios medios de comunicación- sostiene que la persona encargada de la coordinación interagencial de la administración Trump para el coronavirus es un hombre de 37 años cuya experiencia laboral anterior era la de criador de perros.

Se trata de Brian Harrison, nombrado a ese cargo por el Secretario de Salud de EE. UU. Alex Azar.

En su hoja de vida Harrison mencionó que los últimos seis años los había dedicado a un negocio personal. Pero la agencia de noticias reveló que ese negocio era la crianza y venta de «labradoodles», cruce entre un perro labrador y un «poodle» que se ha vuelto popular dada sus características hipoalergénicas.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO

WASHINGTON


Tomado del diario EL TIEMPO