Mancuso acepta ir a Comisión de la Verdad y entrega nombres

Foto: Defensa de Salvatore Mancuso apelará decisión de deportarlo a Colombia

En carta a Álvaro Leyva dice que situación migratoria no le impedirá decir lo que sabe de personajes

Desde la cárcel de paso en la que intenta evitar su deportación a Colombia, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso dice que acepta  comparecer ante la Comisión de la Verdad para contar lo que sabe sobre los intervinientes y patrocinadores del proyecto paramilitar que dejó cientos de muertos.

Así lo acaba de anunciar en carta de respuesta a Álvaro Leyva y entrega nombres de personas de las que hablará.«Le reitero, como le manifesté de forma verbal, que estoy dispuesto a comparecer ante la Comisión de la Verdad (…) , mi compromiso de verdad, reparación y no repetición, les prometí que no les voy a fallar y no lo haré, la verdad no puede seguir sirviendo para beneficiar a intereses oscuros».

(Lo invitamos a leer:  EE. UU. dijo que lo que Mancuso sabe lo ponía en peligro

«Colombia requiere avanzar sobre la comprensión social de todos los actores, sobre
el entendimiento de las causas y efectos del conflicto armado y de por qué esta situación sigue persistiendo y agudizándose, esto es imposible superarlo sin la voluntad de quienes hemos participado directamente del conflicto armado, en este contexto, sin lugar a dudas, el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición es el escenario jurídico ideal para alcanzar ese propósito, pero de cara al país», dice.

(Le puede interesar: Lo que confesó Salvatore Mancuso sobre la masacre de El Aro)

Y en otro de los apartes de la carta entrega nombres de las personas que, dice, ya mencionó en sus declaraciones ante Justicia y Paz.

‘Extraditaron la verdad’

«He denunciado que situaciones ajenas a nuestra voluntad no han permitido que se conozca la verdad, esa es una realidad histórica, recuerdo cuando denuncié públicamente el rearme de algunos desmovilizados y me llamaron mentiroso, cuando confesé que el 35 % de miembros del Congreso eran personas apoyadas por las Auc me trataron de loco, cuando conté acerca de la parapolítica la negaron, revelé que yo era la prueba viviente de lo que en ese entonces denominé paramilitarismo de Estado hoy Agente de Estado de facto y me trataron de iluso, se han utilizado medios coercitivos para intimidarme, como torturas, amenazas, persecución judicial a través de montajes como los que he denunciado pública y judicialmente, todo tratando de callarme, ni qué decir cuando conté de forma detallada de las relaciones del Estado y las Auc, Colombia ya sabe lo que me ocurrió, como venganza criminal y para callarme fui extraditado, debido a que relaté como colaboradores, funcionarios cercanos al gobierno del presidente ÁLVARO URIBE, como FRANCISCO SANTOS,
hoy embajador de Colombia en Estados Unidos, JOSÉ MIGUEL NARVÁEZ, subdirector del DAS, quien tuvo responsabilidad en la muerte de JAIME GARZÓN, de PEDRO JUAN MORENO, amigo personal y Secretario de Gobierno de la Gobernación de Antioquia, 
fueron personas muy cercanas con las AUC, también narré lo referente a algunas situaciones que se presentaron con el mismo PRESIDENTE URIBE y a pesar de todo esto, sumado a otras situaciones perpetradas en contra nuestra, seguimos y seguiremos honrando nuestro compromiso con las víctimas y la verdad».

(Además: Lo que Salvatore Mancuso va a contar si EE. UU. lo devuelve a Colombia)

Francisco Santos, hoy embajador de Colombia ante el gobierno de Estados Unidos, ha negado de manera tajante y reiterada los señalamientos del exjefe paramilitar.

Pedro Juan Moreno murió en un accidente aéreo mientras que José Miguel Narváez fue enjuiciado por sus nexos con el paramilitarismo.

(Lo invitamos a leer: Mancuso fue citado a 263 audiencias para decir la verdad, ¿qué falta?)

«Colombia no conoce la verdad, porque no hubo ni existe interés político de que esto
ocurriera ni ocurra, se rasgan las vestiduras exigiendo verdad, pero hipócritamente se impide la reconstrucción de la misma, se instrumentaliza la justicia como forma de venganza, el proceso de Justicia y Paz terminó siendo peor que un proceso ordinario, donde la transicionalidad brilla por su ausencia, esto no quiere decir tampoco que no ha sido exitosa en diferentes aspectos, pero insuficiente debido a la misma estructuración de la ley 975 de 2005, todo en contra de los derechos de las víctimas, puesto que es el mismo Estado colombiano quien las está revictimizando, tal y como lo advertí desde un principio de forma pública», señala Mancuso en su carta.

UNIDAD INVESTIGATIVA


Tomado del portal del diairo EL TIEMPO