Fotografía de @INBGuadalupe

“Soldados de la guadalupana” llegan a México a pie o en bicicleta para ver a la Virgen de Guadalupe

El 22 de julio 64.400 peregrinos llegaron a la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México a pie o en bicileta, después de recorrer más de 300 kilómetros desde el estado de Querétaro.

Fueron tres grupos de peregrinos que llegaron al hogar de la tilma de San Juan Diego, el domingo a las 6:00 a.m. Ellos caminaron durante 17 días: primero lo hicieron 300 ciclistas, sobre el mediodía 23 mil peregrinas y finalmente 36.400 varones, conocidos como los “soldados de la guadalupana”.

Los visitantes, fueron recibidos por el Obispo de Querétaro, Mons. Faustino Armendáriz Jiménez. Quien dice: “Hemos acompañado a ciclistas de Queretaro en su Peregrinación al Tepeyac. Dios bendiga a esta columna de fe que ama a Santa Maria de Guadalupe”.

Fotografia de @INBGuadalupe

También en la primera de las tres Misas que celebró junto a los peregrinos, Mons. Armendáriz Jiménez les alentó a no tener miedo “de dar nuestro tiempo a Cristo”.

“¡No tengamos miedo de pasar nuestro tiempo de descanso con Jesús y de tener un tiempo compartido con Él! Sí, abramos nuestro tiempo a Cristo para que Él lo pueda iluminar y dirigir”.

Durante la Misa para la mujeres que peregrinaron a pie, el Obispo de Querétaro les recordó que solo descansando en Jesús “se puede encontrar la paz verdadera, completa, fruto de la reconciliación de la persona en ella misma y en todas sus relaciones: con Dios, con los demás, con el mundo”.

Por otro lado, ante la peregrinación varonil que llegó poco después, el Prelado lamentó que: “muchos de nuestros adolescentes y jóvenes andan como ovejas sin pastor”. Sin embargo, advirtió que “si no tenemos el corazón renovado en Cristo e inflamado por el Espíritu, será imposible sentir compasión por ellos y tristemente no podremos hacer nada por ello”.

El día de hoy en el pueblo Queretano peregrino, culminó su recorrido de fe en la Basílica. El Obispo de Queretano, agradeció a cada uno de los hijos María de Guadalupe, que visitaron el TESORO de esa diócesis y pidió para que La Virgen  de  consuelo y paz en el corazón.

“No digamos que hoy es más difícil; es distinto. Pero aprendamos de los santos que nos han precedido y enfrentaron las dificultades propias de su época”, fueron su palabras de aliento.

Además, por medio de un vídeo publicado en la página de Facebook de la Diócesis de Querétaro, se concluye  la peregrinación. Mons. Armendáriz Jiménez destacó que se trató de “una experiencia extraordinaria de fe, que sin duda nos fortalece”.

Es de resaltar, el Prelado acompañó durante más de 300 kilómetros de peregrinación a los fieles y señaló que esto le permitió “interactuar y sobre todo llegar al corazón y conocerlos más”.


Redacción: Paz Estéreo