Masacre abrió el debate por los menores en Cali

Foto: Escenas de dolor y llanto se vivieron este miércoles durante una movilización en contra de la violencia y de asesinatos de menores en Cali / Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO

En los primeros 6 meses, 28 menores han sido asesinados. Mindefensa, en consejo con alcalde.

En los últimos seis años, en Cali no se había registrado tal conmoción por causa de una masacre. Esta vez fueron cinco las víctimas y todas ellas menores de edad. El repudio trascendió a todo el país, a tal punto que el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, dijo que hará presencia en el consejo de seguridad permanente que convocó el alcalde Jorge Iván Ospina, quien reiteró la recompensa de hasta 200 millones de pesos para capturar a los culpables.

Eran adolescentes, todos afrodescendientes y con edades entre los 14 y los 16 años. Habían desaparecido en la tarde del martes pasado.

Los primeros reportes de autoridades arrojan que habrían sido asesinados con arma de fuego y arma cortopunzante. Uno de los menores habría sido degollado.

“Las instrucciones que he dado son las siguientes: en primer lugar, tiene que ponerse inmediatamente en marcha un equipo especial de investigación para avanzar en las averiguaciones que conduzcan a la captura de los responsables. En segundo lugar, ese equipo reforzado de investigación contará con la acción unificada de la Fiscalía y de la Policía Nacional”, anunció el ministro a través de comunicación telefónica con el alcalde Ospina.

(Lea también: Primeras hipótesis de la masacre de cinco menores de edad en Cali)

Los menores fueron asesinados en Llano Verde, de la comuna 15, que pertenece al distrito de Aguablanca, la zona donde vive población vulnerable y de pocos recursos. Sus cuerpos se hallaron en la noche del martes, cerca de un cañaduzal.

Este crimen, que motivó un consejo extraordinario de seguridad, encabezado por el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el comandante de la Policía Metropolitana, general Manuel Vásquez, abrió de nuevo el debate sobre la crítica situación a la que se exponen los menores en la capital del Valle del Cauca, especialmente en zonas de estratos medios y bajos, como Aguablanca, en el oriente; y en sectores del suroriente, del centro y en la ladera.

El barrio Llano Verde nació de una iniciativa de la nación y del municipio de reubicar a familias que han vivido en situación de desplazamiento por la violencia y por estar en el jarillón del río Cauca, cuya comunidad, en su mayoría, es afrodescendiente.

Aunque se habían reducido los homicidios de menores de entre 12 y 17 años en Cali en este año, el panorama sigue siendo preocupante. Según el programa Cali Cómo Vamos, entre enero y junio de este año se reportaron 28 homicidios de menores (26 hombres y 2 mujeres), frente a 49 en el mismo lapso del 2019 (46 hombres y 3 mujeres).

(Lea también: Revise cuándo le toca ‘pico y cédula’, y pico y placa al 31 de agosto)

Son diversas las hipótesis sobre la masacre. Una indica que fue acción de grupos de exterminio, otra habla de un posible reclutamiento de bandas en la zona y otra de familiares que señalaron que los menores desaparecidos en la tarde del martes habrían ido a elevar cometas y luego se fueron a comer caña. La hipótesis señala que habrían ingresado a un predio cerca de un cañaduzal, donde se hallaron sus cuerpos porque los habrían confundido con algún delincuente.

Al respecto, los concejales de Cali manifestaron: “Al Gobierno Nacional se le insiste en la necesidad de prestar mayor atención a lo que viene ocurriendo en materia de seguridad en la capital del Valle y desplegar además de la Fuerza Pública, los recursos financieros y tecnológicos que permitan minimizar el accionar de las bandas criminales que operan en la ciudad región, producto del narcotráfico y el microtráfico, así como atacar otras expresiones de violencia que afectan los entornos sociales y en especial a la niñez, como ocurrió con los cinco menores masacrados en el cañaduzal de Navarro”.

El concejal Fernando Tamayo dijo que líderes de Llano Verde han advertido sobre la crítica situación por las bandas que se disputan el territorio.

«Están llegando bandas organizadas, muy poderosas, que quieren hacerse con los negocios del microtráfico y el ‘gota a gota’, con el posible desplazamiento de quienes ejercían estas actividades ilícitas”, expresó Tamayo.

“La situación es complicada. El desempleo en Cali es más alto que a nivel nacional ahora y se va a seguir complicando”, dijo Gustavo Orozco, del grupo Objetivo Cero.

“Uno de cada cuatro caleños en Aguablanca no tiene suficiente comida”, manifestó el representante de este colectivo de ciudadanos que buscan trabajar, como ellos lo señalan, por el desarrollo del país, concentrándose en los que consideran sus mayores frenos: la violencia, la corrupción y la contaminación.

«El más infame genocidio en Colombia ha sido el asesinato de ‘limpieza social o muertes ecológicas’, cuyas cifras son espeluznantes», dijo el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve

Sandra Perlaza, madre de un menor de 16 años, dijo que su hijo “era muy casero. Le gustaba mucho el fútbol, básquet y baile callejero”.

En los últimos seis años, en Cali no se había registrado tal conmoción por causa de una masacre. Esta vez fueron cinco las víctimas y todas ellas menores de edad. El repudio trascendió a todo el país, a tal punto que el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, dijo que hará presencia en el consejo de seguridad permanente que convocó el alcalde Jorge Iván Ospina, quien reiteró la recompensa de hasta 200 millones de pesos para capturar a los culpables .

(En contexto: En Cali se reportó una masacre de cinco personas)

Denuncian que Policía hirió con su bolillo a un niño en Neiva

Eran adolescentes, todos afrodescendientes y con edades entre los 14 y los 16 años. Habían desaparecido en la tarde del martes pasado.

Los primeros reportes de autoridades arrojan que habrían sido asesinados con arma de fuego y arma cortopunzante. Uno de los menores habría sido degollado.

“Las instrucciones que he dado son las siguientes: en primer lugar, tiene que ponerse inmediatamente en marcha un equipo especial de investigación para avanzar en las averiguaciones que conduzcan a la captura de los responsables. En segundo lugar, ese equipo reforzado de investigación contará con la acción unificada de la Fiscalía y de la Policía Nacional”, anunció el ministro a través de comunicación telefónica con el alcalde Ospina.

(Lea también: Primeras hipótesis de la masacre de cinco menores de edad en Cali)

Los menores fueron asesinados en Llano Verde, de la comuna 15, que pertenece al distrito de Aguablanca, la zona donde vive población vulnerable y de pocos recursos. Sus cuerpos se hallaron en la noche del martes, cerca de un cañaduzal.

Este crimen, que motivó un consejo extraordinario de seguridad, encabezado por el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y el comandante de la Policía Metropolitana, general Manuel Vásquez, abrió de nuevo el debate sobre la crítica situación a la que se exponen los menores en la capital del Valle del Cauca, especialmente en zonas de estratos medios y bajos, como Aguablanca, en el oriente; y en sectores del suroriente, del centro y en la ladera.

El barrio Llano Verde nació de una iniciativa de la nación y del municipio de reubicar a familias que han vivido en situación de desplazamiento por la violencia y por estar en el jarillón del río Cauca, cuya comunidad, en su mayoría, es afrodescendiente.

Aunque se habían reducido los homicidios de menores de entre 12 y 17 años en Cali en este año, el panorama sigue siendo preocupante. Según el programa Cali Cómo Vamos, entre enero y junio de este año se reportaron 28 homicidios de menores (26 hombres y 2 mujeres), frente a 49 en el mismo lapso del 2019 (46 hombres y 3 mujeres).

(Lea también: Revise cuándo le toca ‘pico y cédula’, y pico y placa al 31 de agosto)

Son diversas las hipótesis sobre la masacre. Una indica que fue acción de grupos de exterminio, otra habla de un posible reclutamiento de bandas en la zona y otra de familiares que señalaron que los menores desaparecidos en la tarde del martes habrían ido a elevar cometas y luego se fueron a comer caña. La hipótesis señala que habrían ingresado a un predio cerca de un cañaduzal, donde se hallaron sus cuerpos porque los habrían confundido con algún delincuente.

Al respecto, los concejales de Cali manifestaron: “Al Gobierno Nacional se le insiste en la necesidad de prestar mayor atención a lo que viene ocurriendo en materia de seguridad en la capital del Valle y desplegar además de la Fuerza Pública, los recursos financieros y tecnológicos que permitan minimizar el accionar de las bandas criminales que operan en la ciudad región, producto del narcotráfico y el microtráfico, así como atacar otras expresiones de violencia que afectan los entornos sociales y en especial a la niñez, como ocurrió con los cinco menores masacrados en el cañaduzal de Navarro”.

El concejal Fernando Tamayo dijo que líderes de Llano Verde han advertido sobre la crítica situación por las bandas que se disputan el territorio.

«Están llegando bandas organizadas, muy poderosas, que quieren hacerse con los negocios del microtráfico y el ‘gota a gota’, con el posible desplazamiento de quienes ejercían estas actividades ilícitas”, expresó Tamayo.

Están llegando bandas organizadas, muy poderosas, que quieren hacerse con los negocios del microtráfico y el ‘gota a gota’, con el posible desplazamiento de quienes ejercían estas actividades ilícitas

 “La situación es complicada. El desempleo en Cali es más alto que a nivel nacional ahora y se va a seguir complicando”, dijo Gustavo Orozco, del grupo Objetivo Cero.

“Uno de cada cuatro caleños en Aguablanca no tiene suficiente comida”, manifestó el representante de este colectivo de ciudadanos que buscan trabajar, como ellos lo señalan, por el desarrollo del país, concentrándose en los que consideran sus mayores frenos: la violencia, la corrupción y la contaminación.

«El más infame genocidio en Colombia ha sido el asesinato de ‘limpieza social o muertes ecológicas’, cuyas cifras son espeluznantes», dijo el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve.

Sandra Perlaza, madre de un menor de 16 años, dijo que su hijo “era muy casero. Le gustaba mucho el fútbol, básquet y baile callejero”.

“La violencia nunca, en ningún caso, es el camino”, dijo el secretario de Gobierno de Cali, Jesús González.

La presidenta de la Cámara de Comercio de Buenaventura, Angélica Mayolo, también se pronunció sobre este hecho, calificado de repudiable.

Otro de los pronunciamientos fue del grupo Biblioguetto, que trabaja con jóvenes en alto riesgo en la ciudad.


Tomado del portal del diairo EL TIEMPO