Papa a Obispos CELAM: les anima responder a los retos del continente

Foto: AFP or licensors

Esta semana ha comenzado la XXXVII Asamblea General Ordinaria del CELAM en Tegucigalpa, Honduras, que ha reunido a representantes de 22 conferencias episcopales del continente

Ciudad del Vaticano

La sesión inaugural fue dirigida por el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM, Cardenal Rubén Salazar Gómez, que inició su intervención con una oración en la imploró la presencia del Espíritu Santo para discernir con claridad frente a las actividades y propuestas que harán parte de la agenda de la Asamblea.

El mensaje del Papa

Posteriormente compartió con los asistentes, el saludo del Santo Padre enviado a través del Secretario de Estado Vaticano Cardenal Pietro Parolín. En la misiva el Santo Padre invitó a los miembros de la Asamblea a poner la mirada en Dios y en los pueblos de América Latina y el Caribe; con miras a la elección de una nueva presidencia del CELAM que, como organismo de comunión eclesial, debe colaborar con los pastores para que animen y sostengan con un espíritu renovado, su misión dando respuesta a los retos del continente; por lo que asegura sus oraciones por las sesiones de la Asamblea y confía su desarrollo a la protección maternal de la Virgen María.

Compartir la realidad define retos para la Iglesia: Nuncio Apostólico

Por su parte el hasta ahora Nuncio Apostólico de su santidad en Honduras, Monseñor Novatus Rugambwa afirmó que ante los desafíos de la realidad, la acción de la Iglesia debe ser visible, tangible y eficaz en la vida pública, por lo que alentó a la asamblea a efectuar un análisis de la realidad de América Latina y a compartir las realidades nacionales y regionales; porque esto permite asumir desafíos y revelar muchos elementos que dan cuenta de la presencia de Dios en las Iglesias locales lo que recuerda a la Iglesia la necesidad de actuar en conjunto. “Que nunca falte la valentía, los métodos y medios para guiar proféticamente el pueblo de Dios en la dirección indicada que no es otra sino la del encuentro con Jesucristo lo que se convierte en la principal tarea de la Iglesia”. Indicó.

Las palabras de los anfitriones

A su turno el Presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras Monseñor Ángel Garachana Pérez, invitó a los miembros de la Asamblea a sentirse en familia, porque para la Iglesia hondureña es un regalo contar con la presencia del CELAM y confía en que este encuentro ayudará a ampliar los horizontes eclesiales para dinamizar el proceso de conversión espiritual, pastoral e institucional que actualmente vive la Iglesia de América Latina y el Caribe.

Y el Arzobispo de Tegucigalpa, Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, recordó que ante los ataques concretos a la figura del San Padre, el CELAM, tiene una deuda de amor y gratitud y al respecto debe ofrecer una palabra para aquellos que no tienen amor porque no tienen fe, ilusión y esperanza. Así mismo invitó a la Asamblea a sentir y disfrutar la hospitalidad de Honduras y Tegucigalpa, cuyos nombres explicó con un breve relato de carácter histórico.

Finalmente, el Secretario General Adjunto del CELAM, Monseñor Francisco Niño Súa, leyó ante los miembros de la Asamblea los estatutos que se emplearán en las diferentes sesiones de la Asamblea.

Conferencia de prensa

Mons. Carlos María Colazzi, primer vicepresidente del CELAM preguntado sobre qué hace la Iglesia para luchar contra la corrupción, respondió: “la persona humana corrompe el proyecto de Dios y se corrompe a sí misma. El esclarecimiento de la verdad nos hace libres. Con el pecado perdemos el esplendor de la verdad que hay en cada persona”.

Mons. Juan Espinoza Jiménez, Secretario General del CELAM, de México fue cuestionado sobre el tema de las migraciones. El Obispo afirmó que el tema de las migraciones es una realidad que está ocurriendo en toda América Latina. Por ejemplo: Centro América migra hacia Estados Unidos. Venezuela hacia Brasil, Argentina, Ecuador. Haití hacia Chile. La Iglesia Católica junto con otras instituciones trabajan en red para ayudar a los miles de personas que migran buscando un mejor futuro o huyendo de la violencia y amenazas en sus países de origen. Añadió: “es un problema grande y detrás de él hay muchos intereses egoístas que añaden sufrimiento a las personas”.


Tomado de portal Vatican News

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