Picos de COVID-19 alertan a Latinoamérica con 10 millones de enfermos

«El problema se irradió y se metió en toda la Argentina», advirtió el presidente Alberto Fernández, al anunciar otras dos semanas de aislamiento obligatorio en ese país.

Latinoamérica renovó esta semana su alerta frente al coronavirus debido al reporte de picos recurrentes de contagios y de una mayor propagación entre los jóvenes, mientras la región se acerca a los 10 millones de casos y las 365.000 muertes, se informó este viernes (09.10.2020).

Los picos en la región se suman a los rebrotes en otras zonas del mundo, especialmente en Europa, en un momento en que los casos globales de COVID-19 ascienden a 36,3 millones y hay más de un millón de víctimas mortales, según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

América, con 17,6 millones de contagios y 586.000 muertos, sigue siendo la región más devastada, seguida del sur de Asia (7,7 millones de casos) y Europa (6,6 millones), indicó la OMS.

Por países, Estados Unidos (7,6 millones de contagios y más de 213.000 decesos), India (6,9 millones de infectados y 106.500 muertos) y Brasil (5 millones de casos y casi 150.000 fallecidos) son todavía las tres naciones más afectadas del mundo.

En su reporte de esta semana, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la transmisión del COVID-19 en América ha seguido muy activa, con algunos países «sufriendo picos recurrentes de casos y el virus propagándose de formas nuevas y diferentes».

El organismo advirtió que las «nuevas formas» en que se está propagando el virus se da entre personas más jóvenes que tienen síntomas leves o no tienen, y no son conscientes de que están infectados.

El peor impacto

Por su parte, el Banco Mundial pronosticó que Latinoamérica y el Caribe sufrirán «el peor impacto económico y en salud» del mundo por la pandemia y que se prevé una caída del 7,9% del PIB. La recuperación será lenta e iniciará en 2021 con un crecimiento estimado de 4%.

Apenas el miércoles, México superó los 800.000 casos y 83.000 muertos por coronavirus, lo que lo convierte en el cuarto país más enlutado del mundo y segundo en la región después de Brasil.

Este viernes, Argentina anunció una nueva prórroga del aislamiento obligatorio, ahora hasta el 25 de octubre,  con fuertes restricciones de la circulación en departamentos de 18 provincias, en una jornada con récord de 515 decesos y 15.009 nuevos contagios.

Pero en Buenos Aires, con «un lento y sostenido descenso de casos», el alcalde Horacio Rodríguez anunció medidas de flexibilización con paulatina reapertura de escuelas, cerradas desde marzo.

Desde que estalló la pandemia en Argentina, los contagios se habían concentrado en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), donde viven una 15 millones de personas, un tercio de la población del país. Fue en el AMBA donde se impuso más estrictamente el confinamiento declarado el 20 de marzo.

«Hoy el problema no es el AMBA. Allí empieza a controlarse. El problema irradió y se metió en toda la Argentina», se lamentó el presidente.

gs (efe, afp)


Tomado del portal alemán DW