Presidente del Episcopado invita a no perder la esperanza por un mejor país

Foto: Zona Cero

El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Monseñor Oscar Urbina Ortega, anima a los colombianos a vivir el Adviento y la Navidad como un espacio para esperar un país distinto y mejor. Así lo manifestó en una entrevista concedida al periódico El Nuevo Siglo.

EL NUEVO SIGLO: ¿Cuál es el mensaje de la Iglesia Católica?

ÓSCAR URBINA: La Navidad se caracteriza por un tiempo que la prepara, que llamamos el adviento, y es un tiempo de espera.

Todo en la vida es de espera. Esperamos el mañana, esperamos tener buena salud, esperamos tener trabajo, esperamos que las situaciones complejas cambien y siempre estamos en esa actitud.

Pero aquí se trata de la espera de alguien, que es Jesucristo. Y entonces él viene a nuestro encuentro y por eso nuestra espera tiene que ser profundamente activa. Ella por consiguiente pide de nosotros un cambio también, pensando en ese encuentro que vamos a tener con él. Y un compromiso.

Yo pienso que estamos viviendo un adviento también en el país. Es decir, esperamos un país distinto, un país mejor, en todos los niveles, no solo en lo económico, sino en lo político, en lo social, en lo educativo, en mejorar las relaciones que tienen que cada día impregnarse más, de la reconciliación que esperamos también entre los colombianos, esperamos que haya más justicia, la reparación, esperamos también que haya una nueva oportunidad para todas las personas.

ENS: ¿Qué deberíamos esperar específicamente en este final de 2018?

OU: Creo que este tiempo de adviento que prepara la Navidad es un tiempo que nos dispone a todos los colombianos a valorar lo que hemos alcanzado; a aprovechar la misma crisis por la que estamos atravesando, porque las crisis son oportunidades, no son barreras ni son muros, son oportunidades que tenemos para poder crecer, para poder ser más fraternos, más justos, para poder nosotros construir un país más fraternizado, un país más hermanado entre todos nosotros y un país más justo.

Entonces creo que el tiempo religioso coincide con el tiempo crucial que estamos viviendo y esperando. Quisiera trasmitir ese mensaje de esperanza a los colombianos. Es decir, que no perdamos la esperanza.

ENS: ¿Cómo ve usted la situación actual de Colombia?

OU: Es muy compleja en todos los campos que estamos viviendo. En lo social, en lo político, en lo jurídico y en lo educativo estamos atravesando un momento muy complejo.

Pero no nos podemos quedar solo en lo económico, en que podamos resolver las situaciones económicas que tiene el país, sino que tenemos que pensar por ejemplo en lo educativo: poder construir un proyecto donde haya educación realmente para todos. Hay todavía muchos niños, muchos jóvenes que se están quedando en el alfabetismo, porque no tienen oportunidad y hoy el único camino de la inclusión, es la educación.

ENS: ¿Qué piensa de las marchas de los jóvenes estudiantes?

OU: Que no nos podemos quedar en que se alcanzan los recursos y ya nos tranquilizamos. Creo que es un momento privilegiado para que el país piense en un proyecto educativo no para un país ideal, sino en una educación para un país real.

ENS: ¿Qué opina de las noticias sobre escándalos de corrupción?

OU: Creo que el trabajo empieza por cada uno. La honestidad, la transparencia nace de cada uno de nosotros. Si la vivimos, la trasmitiremos los papás en su hogar, los empresarios en sus trabajos, los educadores en sus ambientes educativos, nosotros como sacerdotes en nuestros espacios religiosos. Y creo que es un llamado a cada uno de nosotros a decirnos también “no más”. Y entonces corregir la corrupción que se ha metido por debajo de la puerta.

ENS: ¿Se tiene que empezar desde los dirigentes del país?

OU: Indudablemente. Entonces se necesita que haya claridad para que pueda haber justicia y para que se puedan corregir las cosas que no están bien. No se puede ocultar y pasar de largo, alargar períodos que permiten que haya impunidad de esto que es tan grave para el país.

ENS: Aún existe la incertidumbre frente a un proceso de paz con Eln…

OU: Sí, nosotros hacemos un llamado a las dos partes, a las dos orillas para que tomen conciencia del papel que a cada uno le corresponde.

A la guerrilla su papel de superar los secuestros, de ofrecer gestos que generen confianza en la sociedad. Y de parte del Gobierno dar un paso audaz hacia la búsqueda del único camino que conduce a la paz, que es el diálogo. No hay otro camino. La violencia, la guerra engendra más violencia y más guerra. Solo sentarnos, mirarnos, reconocernos y poder dialogar para superar aquello que tenemos que superar, nos abre un camino que recorreremos juntos, de lo contrario seguirá la confrontación.

ENS: ¿Le preocupan los niveles bajos de popularidad del presidente Duque?

OU: Sin duda, porque al fin y al cabo es la cabeza de la Nación. Aunque las encuestas no siempre son la verdad. La verdad no nace de las encuestas, pero de todos modos reflejan situaciones que la gente expresa por medio de ellas. Entonces me parece que hay que leerlas con un sentido crítico. Acoger lo que vemos que se tiene que acoger para corregir. El Presidente está a tiempo y si tiene que enderezar la nave, tiene tiempo.


Tomado del diario El Nuevo Siglo y de portal de la Conferencia Episcopal de Colombia.

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