Sombras sobre los papeles de Neruda

Foto: Carta de Miguel Hernández a Neruda sobre cuya autenticidad hay dudas. COLECCIÓN VIVANCO

La fundación del poeta considera falsos o dudosos 32 de los 238 lotes que se subastan hoy de la mayor colección privada sobre el Nobel. Otro experto cuestiona una carta de Miguel Hernández

Por: Winston Manrique Sandoval

EL PAÍS (ES)

“Pablo, ahí va eso con todo el afecto que te tengo y un puñado de recuerdos de ayer y de hoy…”. Estas palabras que el poeta español Miguel Hernández dirigió a Pablo Neruda se encuentran en una carta escrita en papel marrón del 8 de septiembre de 1938 y que se venderá en una subasta este 8 de octubre en Barcelona. Pero esta misiva no es auténtica, según Jesucristo Riquelme, experto en la obra de poeta español, y según Cristóbal Pérez, que representa a una familia chilena que tiene en su colección el libro de Hernández Viento del pueblo dedicado a Neruda con esas mismas palabras. Ellos sospechan que alguien habría transcrito y convertido esa dedicatoria en la carta que ahora se quiere subastar. El presidente de la Fundación Miguel Hernández, Aitor Larrabide, abunda en que “hay dudas razonables de que no es un original manuscrito del poeta”.

La carta, cuya autoría está siendo cuestionada, se suma a otros 28 lotes falsos y cuatro de dudosa autenticidad, según informó la Fundación Pablo Neruda a la casa de subastas La Suite, de Barcelona, en marzo tras examinar los 238 lotes de Pablo Neruda, que proceden de la colección del empresario vinícola riojano Santiago Vivanco Sáenz, en la que será la licitación más grande de documentos del Nobel chileno en manos privadas. El conjunto consta de 603 piezas agrupadas ahora en 238 lotes con precios de salida entre los 50 euros y los 80.000 euros.

En febrero, la fundación vio el catálogo de la subasta, y que los documentos salían en un único lote. Entonces, explica el presidente de la Fundación Pablo Neruda, Fernando Sáez, “hicimos un análisis de las piezas y encontramos varios lotes dudosos y otros que eran claramente falsificaciones, según el estudio que hicieron Enrique Inda, vicepresidente de la fundación, y Darío Oses, director de la biblioteca”. El 6 de marzo, asegura Sáez, se envió por email el informe a La Suite, que tenía prevista la subasta para el 19 de marzo, y que fue pospuesta por la pandemia. El día 10, la galería contestó que había enviado el estudio al propietario de los papeles, Vivanco.

“Siempre he ido de cara”, esgrime Vivanco. “Nunca he ocultado nada a nadie; llevo 25 años como coleccionista comprando de buena fe y todo el mundo me conoce”. Defiende que “las fundaciones de los autores las que deben decir oficialmente, y de manera clara, si son piezas falsas o no”. Y sobre la carta del poeta de Orihuela, asegura que no piensa retirarla “por recomendación del propio director de la fundación, que por este episodio se ha enterado por vez primera de la existencia de ese libro; porque nadie vinculado al esa familia chilena se ha puesto en contacto con la fundación del poeta nunca”.

Vivanco documenta que compró la carta en 2003 y que en 2004 la hizo pública y la compartió con la fundación de Miguel Hernández: “Me la pidieron para hacer un facsímil. La carta ha sido aceptada como auténtica por estudiosos como Riquelme y se ha llegado a exponer en España y Chile sin que nadie nunca cuestionara la autoría”. Desde la fundación del poeta de Orihuela, Larrabide apunta que sugirió incluir una nota aclaratoria en la descripción del lote “como pedía la familia chilena, porque no hay tiempo de hacer un estudio caligráfico”. Reconoció que como investigador se ha encontrado con varios documentos de Miguel Hernández falsos a lo largo de su vida. Cristóbal Pérez, representante de la familia chilena dueña del poemario cuya dedicatoria siembra la duda sobre la autoría de la carta, dice haber informado a La Suite de la situación: “El 22 de septiembre envié un dossier de seis páginas y tres fotografías en el que doy a conocer la existencia del libro y pongo en evidencia que el lote 142 es una copia y les sugiero que cambien la descripción o lo retiren”. La Suite añadió el lunes 5 de octubre un texto explicativo: “Compra realizada por D. Santiago Vivanco, como carta auténtica de Miguel Hernández hace más de 15 años, a un importante librero de Madrid”. Y un significativo: “En conocimiento de la Fundación Miguel Hernández”.

El poemario dedicado

Riquelme, considerado el mayor experto en la obra hernandiana, no tiene dudas: “Vistos los dos textos manuscritos, el de la dedicatoria del libro es un autógrafo de puño y letra de Miguel Hernández que no presenta dudas de autenticidad: no solo por la grafía y su contenido, sino también por la fehaciente línea de conservación y propiedad». Según explica, el ejemplar de Viento del pueblo salió de la mano del poeta de Orihuela, llega a Neruda y a la Hormiguita, «ella lo obsequia a su médico chileno, y él lo vende a Patricio Pérez Aguilar el 18 de abril de 1993”.

Sobre la carta que sale a subasta, Riquelme tiene más dudas. Sería la transcripción de la dedicatoria que el poeta hizo al Nobel chileno en Viento del pueblo, en una primera edición de 1937, y quien la haya hecho cometió cinco errores de transcripción y otras anotaciones del libro. El precio de la pieza oscila entre 12.000 y 15.000 euros, según la casa de subastas. Pero Riquelme considera que “carece de confirmación de origen; el mensaje literal de este documento apócrifo presenta un aspecto que no se sujeta a la formalidad estructural de una carta o de una dedicatoria, ni se ajusta, en una primera aproximación grafológica, a la letra del poeta». Y añade: «La presunta carta, cotejada con la dedicatoria, reúne los ingredientes para suponerla una copia y no, siquiera, un extraño borrador o un antetexto”. Por eso, sostiene el experto, “esto obligará a fijar el texto del escrito de Hernández con las variantes que se aprecian en la dedicatoria del propietario chileno, aunque el contenido, salvo unas cinco variantes, es idéntico al de la carta”.

Por su parte, el propietario de la carta en disputa, Vivanco, niega haber recibido informe alguno de la Fundación Pablo Neruda. Admite que sí lo ha hecho “una persona allegada a ella, pero a título personal”. Se trataría del vicepresidente de la entidad, Inda, que “a finales de la semana pasada” le comunicó que algunas piezas podrían ser falsas y otras, dudosas. “Pero ni me dio pruebas ni razones suficientes para retirarlas”.

La casa de subasta La Suite afirma que los papeles de Neruda “no tienen problemas”, hasta el extremo de que el Gobierno de Chile había hecho “una oferta que, si no superaba la puja inicial, se podía decir que estaba casi vendida, pero con la crisis del coronavirus tuvieron que retirarse”, según Beatriz du Breuil de La Suite. Inicialmente, los expertos cuantifican en 650.000 euros el valor total de los lotes. Du Breuil explica que siempre se ponen antes en contacto con las fundaciones o los expertos, pero «en esta ocasión no lo hicimos porque todo este material ya nos vino filtrado por el propio coleccionista y por la exposición pública de las obras”.

Dentro de los 28 lotes que la Fundación Pablo Neruda considera falsos figuran libros con dedicatorias a Salvador Allende cuando aún no era presidente de Chile: “Para mi querido Salvador Allende, con la amistad incondicional y a toda prueba de este humilde poeta de Temuco, que le canta a la Patria, con toda su alma de chileno. Un abrazo de Pablo Neruda, 1969”. O a Miguel Ángel Asturias: “Para Miguel Ángel Asturias: Era un ave de fuego detrás de todas las olas agrietadas. Su amigo, Pablo Neruda, 1972. París”.

Otra de las piezas dudosas es el libro de Veinte poemas de amor y una canción desesperada dedicado a Gabriel García Márquez, tasado entre 30.000 y 35.000 euros. Vivanco afirma tener una carta de Mercedes Barcha, esposa de García Márquez, de marzo pasado en la que “reconoce que el libro es auténtico, como el manuscrito de Neruda”, aunque le matizaría que no le consta que formara parte de la biblioteca personal de su marido.


Tomado del portal del diario EL PÁIS (ES)