Tolima sacó un agónico empate frente al DIM, en el Atanasio Girardot

Foto: Fox Sports

Rafael Carrascal anotó el 2-2 de penal en el minuto 90. La vuelta será el fin de semana en Ibagué

Una imprudencia de Elvis Perlaza, una falta en el área sobre Omar Albornoz y penal para el Deportes Tolima. El cobro magistral de Rafael Carrascal y los puños apretados de Alberto Gamero con rodilla en tierra mientras sus colaboradores festejaban. Empate y silencio en el Atanasio Girardot, los rostros pasmados de los hinchas del Independiente Medellín y la alegría de un equipo que no renunció a atacar, que superó el bajón que tuvo durante pasajes del encuentro y que rescató un empate (2-2) valioso en el juego de ida de la semifinal del fútbol colombiano.

Porque así como en un suspiro pasó de ganar 1-0 a perder 2-1, el campeón de Colombia contó con la suerte que a veces  nace de los nervios del otro, del afán de un defensor que hizo menos por tratar de hacer más. El DIM, el equipo de Octavio Zambrano, no fue el de los pases más acertados, o el de las transiciones más rápidas, pero sí el que mostró que la dignidad en su máximo esplendor siempre será luchar.

Lucharon atrás David González y adelante Larry Angulo y Juan David Caicedo, los hombres que anotaron dos golazos para darle, hasta ese momento, la ventaja al local. Sin embargo, no fue suficiente y el Tolima, sin sus delanteros más importantes en cancha (Marco Pérez y Yohandy Orozco dejaron la cancha lesionados), hizo lo que mejor saber hacer: ir para adelante. Y tuvo recompensa, por el grito de perseverar que salió desde el banco, por el orden que intentó mantener Gamero a pesar del marcador.

Gran resultado para el club Pijao que ahora tendrá todo para definir esta serie en el estadio Manuel Murillo Toro, con su gente en las gradas, a la espera de que Pérez, su goleador, el que abrió el partido de este miércoles, se recupere del todo para el fin de semana. La estrategia le dio resultados a Gamero, el entrenador que sigue demostrando que no es necesario atacar muchas veces para ser letal, que llegando poco y de manera certera se hace más daño.

Por convicción y también por necesidad, Tolima es el ganador de esa primera batalla así el resultado haya sido 2-2 porque en el fútbol, como en cualquier otro deporte en el que puede haber igualdades, el que la logra en el epílogo siempre se van con una mejor sensación. En conclusión partidazo que deja una buena impresión para lo que será la vuelta este domingo.


Redacción Paz Estéreo. Con información del diario El Espectador.