Tras 18 años de guerra, EE.UU. y los talibanes firman acuerdo de paz

Foto: AFP/Giuseppe Cacace

El Secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, instó a los talibanes a cortar lazos con Al Qaeda.

Estados Unidos y los talibanes firmaron el sábado en la capital catarí de Doha un acuerdo histórico que significará el inicio de la retirada total de las tropas norteamericanas de Afganistán y de las negociaciones de paz para poner fin a 18 años de guerra que empezó tras el desalojo del poder de los talibanes en 2001 y la invasión de tropas estadounidenses.

Lo hicieron en presencia de observadores internacionales y dignatarios de diversos países, entre ellos los ministros de Exteriores de Turquía y Pakistán, además de una amplia delegación insurgente. El pacto fue firmado por el representante especial de Estados Unidos para la paz, Zalmay Khalilzad, y, el líder talibán mulá Abdul Ghani Baradar.

Estados Unidos reducirá a 8.600 soldados su destacamento militar en Afganistán, que actualmente cuenta con unos 14.000, en un periodo de 135 días tras la firma este sábado del acuerdo de paz con los talibanes, y en 14 meses todas las tropas extranjeras saldrán del país si el acuerdo se cumple.

El documento, al que ha tenido acceso Efe, continúa diciendo que las fuerzas militares extranjeras restantes se irán reduciendo «proporcionalmente durante un periodo equivalente, sujeto al cumplimiento por parte de los talibanes de sus compromisos en virtud del acuerdo» de paz. De esa forma, «dentro de los 14 meses posteriores al anuncio de esta declaración conjunta y el acuerdo entre los Estados Unidos y los talibanes, (se) retirarán todas las fuerzas (de la Coalición Internacional) de las bases restantes».

No obstante, mientras sus tropas sigan en el país EE.UU. continuará «realizando operaciones militares en Afganistán con el consentimiento de su Gobierno para interrumpir y degradar los esfuerzos de al-Qaeda, Estado Islámico y otros grupos terroristas internacionales».

De cara a alcanzar un «acuerdo de paz integral», ambos gobiernos coinciden en que se deben dar cuatro condiciones: «garantías para evitar el uso del suelo afgano por parte de grupos o individuos terroristas»; el calendario de retirada de las fuerzas extranjeras; el alcance de un acuerdo político intra afgano y «un alto el fuego permanente e integral».

Tanto Estados Unidos como Afganistán se comprometen además a mantener discusiones con los talibanes con objeto de «liberar un número significativo de prisioneros de ambos bandos» como medida para «crear las condiciones para llegar a un acuerdo político» en las negociaciones intra afganas que seguirán al pacto de paz entre EE.UU. y los insurgentes.

El Gobierno afgano también se compromete «a iniciar un compromiso diplomático» en la ONU, cuando comiencen las negociaciones intra afganas, «para eliminar a los talibanes de la lista de sanciones antes del 29 de mayo de 2020 y, en cualquier caso, a más tardar 30 días después de finalizar un acuerdo marco y un alto el fuego permanente e integral».

Mientras, Estados Unidos promete «buscar fondos anualmente que apoyen la capacitación, el equipamiento, el asesoramiento y el mantenimiento de las fuerzas de seguridad afganas», para que pueda defenderse de forma independiente de «amenazas internas y externas».

«Estados Unidos se abstendrá de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de Afganistán o de intervenir en sus asuntos internos», dice la declaración conjunta entre el Ejecutivo afgano y el estadounidense. Por último, indica que la primera potencia mundial contribuirá «para construir un consenso regional e internacional» que dé apoyo a las negociaciones intra afganas para que resulten en un acuerdo político que termine con la guerra en Afganistán.

EFE y AFP


Tomado del diario EL TIEMPO / Agencias EFE y AFP