Trump defiende un nuevo acuerdo comercial con el Reino Unido tras el Brexit

Foto: Carlos Barría / Reuters

El segundo día de visita oficial del presidente estadounidense en el Reino Unido estará empañado por las manifestaciones convocadas este martes contra su presencia en el país

Por: Agencias – Londres

En una visita de Estado salpicada por varios escándalos a golpe de tuit, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comenzado su segunda jornada en el Reino Unido con un desayuno organizado en el palacio londinense de Saint James que ha tenido como anfitriona a la primera ministra Theresa May y al que acuden miembros de la realeza, empresarios y políticos. El objetivo del encuentro ha sido los vínculos comerciales transatlánticos. La administración Trump defiende los beneficios que tendría un acuerdo bilateral de libre comercio después si se ejecuta el Brexit. Este mismo lunes por la tarde, Trump tuiteó que «un gran acuerdo comercial es posible una vez que el Reino Unido se libere de las cadenas».

Otro de los grandes temas sobre la mesa ha sido Huawei y el conflicto comercial con China. EE UU ha incluido en la lista negra al gigante de las telecomunicaciones chino por razones de seguridad (y para limitar su desarrollo de redes 5G) y quiere que sus aliados hagan lo mismo. También está la espinosa cuestión de Irán; el Reino Unido ha mostrado su voluntad de defender el pacto nuclear que la nueva administración estadounidense ha roto, o la lucha contra el cambio climático, del que también Trump se ha desvinculado al retirarse del Acuerdo de París. Después de este encuentro, May y Trump se han trasladado a Downing Street, donde han comparecido ante los medios de comunicación a a las tres de la tarde hora española.

En esta rueda de prensa conjunta, Theresa May ha recordado los fuertes vínculos entre ambos países y ha anunciado que Washington y Londres están dispuestos a acordar un acuerdo comercial ambicioso después del Brexit. May también ha recordado la cooperación con Estados Unidos «para hacer frente a las amenazas globales», tal y como lo han hecho estos últimos 75 años desde el desembarco de Normandía. «Nuestra relación especial se basa en la historia, los valores, las costumbres, la cultura, el idioma y las leyes comunes», ha recalcado Donald Trump. Ambos han anunciado adoptar una posición conjunta en el caso de Huawei.

Manifestaciones contra el líder estadounidense

Mientras ambos líderes debaten en la residencia de la primera ministra británica, miles de londinenses han salido a la calle para protestar contra la visita del presidente estadounidense. Bajo el lema Un carnaval de resistencia, activistas medioambientales, colectivos LGTB, feministas, antirracistas y también políticos, han convocado una gran marcha en la capital británica. Una protesta que se ha secundado en otras ciudades del país.

«Tenemos que salir a la calle en este Carnaval de la Resistencia para demostrar que rechazamos las políticas divisorias de Trump y las medidas de fanatismo, odio y avaricia», ha proclamado la coalición Stop Trump, que esperaba repetir este martes el éxito de la manifestación del año pasado. En esta ocasión, la movilización no parece tan masiva, según informa Reuters. La nueva versión del ‘Baby Trump’, el globo gigante que caricaturiza al presidente estadounidense como un bebé enfadado, sobrevuela las calles de Londres. Durante la rueda de prensa, Trump ha restado importancia a estas manifestaciones. «No vi ninguna protesta», ha declarado.

Trump habla por teléfono con Boris Johnson

El líder laborista Jeremy Corbyn, que decidió no acudir al banquete de Estado de este lunes por la noche en Buckingham Palace, se ha unido a la protesta. Además de mostrar sus preferencias por los euroescépticos británicos como Boris Johnson o Nigel Farage, Trump llegó a declarar en medios británicos que si Corbyn llegaba a ser primer ministro, debería conocerle antes de decidir si compartía con su hipotético Gobierno información de inteligencia.

Según ha informado la cadena de televisión británica ITV, el candidato conservador que se perfila como sustituto de Theresa May, Boris Johnson, habría rechazado un encuentro con su valedor, Donald Trump, debido a unos compromisos de agenda. Aunque ambos no se han visto, sí que han mantenido una conversación telefónica de unos 20 minutos. El que ha reconocido estar esperando la llamada de Trump es el ultranacionalista Nigel Farage.

Antes de aterrizar en suelo británico, el presidente estadounidense también se despachó a gusto contra el alcalde de Londres, Sadiq Khan, al que llamó «perdedor redomado», un desencuentro que empañó el primer día de visita de Trump. Este martes, Khan le ha contestado diciendo que el presidente estadounidense es el «chico del cartel» para los movimientos de extrema derecha. Días antes también se refirió a la mujer del príncipe Harry, Megan Markle, como una chica «desagradable», aunque luego desmintió que lo hiciera.

La visita de Trump coincide con las conmemoraciones del 75 aniversario del desembarco de Normandía.


Tomado del portal del diario EL PAÍS (Es)