Monseñor Germn Mesa fotografía de la Conferencia Episcopal de Colombia

Monseñor Carlos Germán Mesa Obispo de Socorro y San Gilalto se destacó en la Copa de la Fe por su alto rendimiento, liderazgo y aliento a sus compañeros.

En Cúcuta se vivió la Copa de la Fe, en donde los sacerdotes de diferentes Diócesis y Arquidiócesis se reunieron. Un Obispo se destacó durante este evento por ser  Carismático y convencido de que la evangelización se debe valer de todos los medios.

El obispo de Socorro y San Gil, Monseñor Carlos Germán Mesa, hizo parte de la nómina del equipo diocesano de la Iglesia Particular que pastorea y luciendo en su uniforme  el 10, lideró y animó a sus sacerdotes durante la quinta versión de la Copa de la Fe, disputada en la frontera colombo-venezolana.

“Es la primera vez que nuestro equipo participa, por supuesto nos tocó un esfuerzo más para conocer a cada uno de los equipos, especialmente, los del grupo Grupo E, y así entablar las tácticas y toda la disposición que hay que tener para vencer, porque en el deporte hay que ganar, es la filosofía del deporte dentro de todos los valores que humanamente se puede tener en cuenta. Se trata de un combate pacífico como lo llamaba Su Santidad San Juan Pablo II”,  afirmó el obispo en el entretiempo de uno de los partidos disputados durante el torneo.

Además resaltó el campeonato diciendo “es nuestra misión la evangelización y hay que evangelizar a través de todos los medios, a través de la música, la cultura, a través del deporte y eso es lo que estamos haciendo aquí (…) Estamos maravillados de estar en Cúcuta con este calor que no es solamente físico sino también humano, lleno de fraternidad que no tiene fronteras como es el lema de esta Copa de la Fe”.

Haciendo énfasis, en que siempre debe primar la solidaridad y fraternidad, esa misma que se demostró en la Copa de la Fe durante este año.  Del mismo modo, el Obispo expresó que le gusto la experiencia vivida con los migrantes en el Puente Internacional Simón Bolívar y en la Casa de Paso Divina Providencia.

Es importante resaltar a los más de 600 sacerdotes participantes en el torneo celebraron la sagrada eucaristía y ayudaron, durante una jornada y realizaron la entrega de alimentos a los venezolanos que diariamente transitan por la frontera en búsqueda de sustento para sus familias ante la crisis generalizada que se vive en su país.

Y sostuvó “Ver entrando 30 mil personas diarias de Venezuela por Colombia para permanecer en ella o para seguir hacia Suramérica por las carreteras, con niños, familias, maletas, enfermos, es una desolación, un problema  social muy grande que ha de asumirse también a nivel global, porque así, con pequeñas cosas se ayuda, pero es como un asistencialismo que a la hora de la verdad no llega a las causas de los problemas como este”.

Finalmente, recordó el llamado del Papa Francisco a acoger, integrar, y promover a los migrantes y “nosotros los tenemos aquí muy cerca: Venezuela”.


Redacción: Paz Estéreo