La Cuaresma es el tiempo litúrgico en la que nos preparamos para la Pascua, dura 40 días; comienza con el miércoles de ceniza y termina el jueves Santo 

El tiempo de la Cuaresma rememora los cuarenta años que el pueblo de Israel pasó en el desierto mientras se encaminaba hacia la tierra prometida, con todo lo que implicó de fatiga, lucha, hambre, sed y cansancio pero al fin el pueblo elegido gozó de esa tierra maravillosa, que destilaba miel y frutos suculentos.

La Cuaresma es un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia. Dios siempre tiene las puertas de casa abiertas de par en par, y su corazón se le rompe en pedazos mientras no comparta con nosotros su amor hecho perdón generoso. “Ojalá fueran muchos los pecadores que valientemente volvieran a Dios en esta Cuaresma para que una vez más experimentaran el calor y el cariño de su Padre Dios”.


Redacción: Verónica Palacio