Primera jornada de la Asamblea Arquidiocesana

Primer día de la Asamblea

El lunes 16 a las 8:00 am se dio inicio a la Asamblea Arquidiocesana de Pastoral con la Eucaristía celebrada por cada Vicario Foráneo. Como estaba previsto los delegados parroquiales y sacerdotes estaban reunidos por vicarías en nueve lugares diferentes:

  • Vicaría 1: Colegio Tolimense
  • Vicaría 2: Parroquia San Joaquín
  • Vicaría 3: Parroquia San Bonifacio
  • Vicaría 4: Parroquia San José Obrero
  • Vicaría 5: Parroquia Inmaculado Corazón de María
  • Vicaría 6: Parroquia San Francisco de Asís
  • Vicaría 7: Parroquia Santa Bárbara de Venadillo
  • Vicaría 8: Parroquia Santa Gertrudis de Rovira.
  • Vicaría 9: Casablanca

Finalizada la Eucaristía, en conexión remota con cada lugar de encuentro se inició la presentación de la Evaluación del año pastoral 2020, realizada previamente por las parroquias y de delegaciones. El Diacono Alberto Arciniegas presentó una síntesis de esta evaluación que mostró algunas debilidades, fortalezas y retos, a continuación, los sacerdotes Félix María García, Isidoro García y Miguel Alexis Saavedra, hicieron lectura de esta evaluación desde la perspectiva «ver, juzgar, actuar» lo que dio como resultado algunos retos que se proponen para el 2021.

 

Retos para 2021

Se pueden sintetizar en 6 ideas principales:

  1. Planeación Pastoral: Que el 100% de las delegaciones, movimientos y parroquias elaboren una planeación ya que la evaluación mostró que aún no todos realizan la planeación anual.
  2. Trabajo de las delegaciones en 4 líneas pastorales: Que las delegaciones no realicen cada una un trabajo aislado, sino que en conjunto desarrollen estas líneas: Pastoral del kerigma o del anuncio, pastoral niñez, juventud, vocacional cultural y sacerdotal, formación, pastoral de la liturgia y pastoral Cáritas.
  3. Parroquias en salida misionera y conformación de una oficina de planeación para la creación de nuevas parroquias.
  4. Creación e inversión para las nuevas tecnologías: una iglesia que debe ser virtual sin olvidar la presencialidad.
  5. Cáritas: Profundizar en la acción de caridad.,
  6. Integrar y a la vez diferenciar la pastoral urbana y rural. Como dos realidades importantes y diversas en nuestra Arquidiócesis

Palabras de Monseñor

 

Monseñor Orlando Roa Barbosa, Arzobispo de Ibagué saludó a los participantes y después destacó algunos aspectos positivos de la acción pastoral durante 2020 y los retos más importantes como eco de la evaluación presentada por cada delegado de pastoral en reunión previa. Destacó la necesidad de evaluar el SINE, adoptado como opción Pastoral en toda la Arquidiócesis, pero que debe tener más contundencia en las Parroquias y la Evaluación Pastoral, además mencionó que, aunque la pandemia afectó considerablemente la programación de las actividades, las delegaciones continuaron trabajando, con los medios disponibles y mucha creatividad para formar, acompañar y hacer Iglesia, durante este año marcado por una realidad distinta a los años anteriores.

En el mensaje central Monseñor Orlando invitó a todos los fieles a realizar cuatro acciones importantes: Orar con insistencia, involucrar a todos, dar con generosidad y amar incondicionalmente”.

  1. Orar con insistencia, confianza, fe y perseverancia por la realidad que estamos viviendo. Dijo Monseñor: “A la oración no se le da vacaciones y por tanto les pido que siempre oremos por nuestra Iglesia”.
  2. Involucrar a todos: Que todas las personas en la Iglesia Arquidiocesana se sientan parte de ella, escuchar y tener en cuenta a los sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos, laicos de todas las edades y condiciones.
  3. Dar con generosidad y sin tacañería lo que cada uno tiene: Poner todos los dones al servicio de la Iglesia, de nuestra ARQUIDIÓCESIS, de nuestra parroquia. “Su vida, su vocación, su tiempo, su recursos humanos y espirituales, sus capacidades delas con generosidad”. Se requiere la entrega generosa de todos, a cambio de nada, pues tendremos la recompensa el cielo.
  4. Amar incondicionalmente la voluntad, el querer de Dios en nosotros: Esto significa dejarnos amar por Dios y amarlo haciéndolo realidad en nuestra vida, expresarle nuestro amor en una sana relación con el prójimo, con todos. Amar como Dios nos ama, amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos, hacer todo con amor y por amor, despojándonos de malos sentimientos, resentimientos, hipocresía, odio, rabia que nos indispone con los demás, evitando ofender a Dios o hacer daño a los demás de pensamiento, palabra y obra.

Luego de un receso se continuó con el trabajo de proyección pastoral por pequeños grupos, en el que se busca dar participación y voz a los laicos presentes en la Asamblea, al terminar se compartieron los resultados de estos retos en Plenaria.

De esta manera culminó la primera parte de esta Asamblea que continuará mañana, martes 17 de noviembre con la reunión de los Obispos y el Clero.


Departamento de Comunicaciones Arquidiócesis de Ibagué.