En 2021 Colombia perdería la autosuficiencia en gas natural según la Contraloría

Foto: Pierre Ancines/LR

El ente de control destaca que las reservas de gas natural vienen en descenso desde 2012, debido a la decadencia de las fuentes de la Costa Atlántica

Por: Adriana Carolina Leal Acosta

La República

Colombia perdería su autosuficiencia en gas natural a partir del próximo año, lo que coincide con el retraso de la entrada en operación de la Regasificadora del Pacífico, prevista ahora para 2024, según señala un reciente estudio de la Contraloría General de la República.

Para el organismo de control, el país requiere de la infraestructura de
respaldo que le permita atender la demanda de gas natural en términos de
seguridad y confiabilidad, como un activo de flexibilidad, el cual ha sido propuesto por el Gobierno Nacional desde 2010 en diferentes
planes de desarrollo.

«Preocupa a la Contraloría el retraso en los cronogramas de los proyectos que
respaldarán la demanda de gas natural, como es este de la Regasificadora del
Pacifico, ante el descenso sostenido de las reservas de gas natural que
se viene dando desde el año 2012 y los pobres resultados del proceso de
exploración y explotación», indican en un comunicado.

En el Estudio Sectorial, denominado ‘Viabilidad de la construcción de una
planta de regasificación en la Costa Pacífica’, la Contraloría Delegada de Minas y Energía el documento pone en evidencia algunas debilidades en el nivel de control que ejerce el Ministerio de Minas y Energía sobre entidades adscritas como la UPME, la ANH y la CREG, por cuanto se maneja información que no es procesada oportunamente y compartida, para el logro de un objetivo determinado. Ejemplo de lo anterior son los métodos diferentes que utilizan el Ministerio y la ANH para calcular las reservas de gas natural, así como declaraciones a medios que dio en su momento el saliente director de la ANH cuyo alcance no era de conocimiento de la cartera ministerial.

Según el análisis, “estas debilidades en el control y coordinación ocasionan
retrasos en la entrada de operación de los proyectos, como es el caso de la
planta regasificadora (del Pacífico), lo que aunado a la ocurrencia simultanea
de un escenario de pérdida de auto suficiencia, generaría un déficit en el
balance oferta demanda con sus consecuentes implicaciones en el precio del
gas natural y las tarifas de energía eléctrica, afectando a los usuarios más
vulnerables”.

De ese modo, se estima que en 2022 la cantidad de gas para la venta no alcanzará para cubrir la demanda. Las reservas de gas natural vienen en franco descenso desde 2012, debido a que fuentes de la Costa Atlántica (Chuchupa y Ballena) se encuentran en decadencia, pues en sus mejores tiempos sostuvieron el plan de masificación aportando en el 2002 el 85% de la oferta total (unos 599 MPCD) y en el 2018 solo aportó un 27%, de una oferta de 912 MPCD.

La otra gran fuente, Cusiana, gracias a desarrollos operacionales ha compensado en algo los volúmenes necesarios para atender una demanda que supera los 1000 MPCD.

El instrumento que emplea el Gobierno Nacional para hacer sus
proyecciones y determinar las necesidades del sector es la “Declaración de
Producción Disponible para la Venta de Gas Natural”, obligación que tienen
todos los productores de declarar su potencial de producción con un
horizonte de 10 años. También está el monitoreo del estado y avance de los
procesos de exploración y explotación.

La primera herramienta indica que la oferta disponible viene descendiendo
sostenidamente, a pesar que se agrega un componente de importación por
parte de la Regasificadora del Atlántico. Y la segunda revela que los posibles
hallazgos de gas natural no se materializarán en el corto ni mediano plazo.
Con esta información y los estimativos del crecimiento de la demanda (nula),
se observa que al año 2022 la cantidad disponible para la venta no alcanzará
para cubrir la demanda.

Esta situación ha sido de conocimiento del Gobierno Nacional, que ha
contemplado la construcción de dos plantas de regasificación como
alternativa para importar gas natural y garantizar el abastecimiento en
términos de seguridad y confiabilidad.

Además, la Contraloría adivierte que no hay claridad sobre arranque de regasificadora del Pacífico. «La planta regasificadora para la Costa Pacífica debía entrar a operar en el año 2021, según el informe técnico sobre este proyecto publicado por la UPME, pero por diferentes motivos se ha retrasado el cronograma diseñado a tal punto que a la fecha no ha asignado el inversionista y la proyección de entrada en operación se ha trasladado al año 2024», aseveran.

Para la Contraloría, ha faltado coordinación de la CREG y la UPME en el
nuevo proceso para la selección del inversionista que se encargará de la
construcción, operación y mantenimiento de la Regasificadora del Pacífico.
En este caso, la CREG debe establecer cómo será la remuneración de la
inversión y requiere que la UPME le informe quiénes serán los usuarios de
la demanda, y esta información aún no se le ha reportado, encontrándose este
proceso aún sin definir.


Tomado del portal del diario La República