Hace tres años se instituía el Dicasterio para Los Laicos, Familia y Vida

Foto: Vatican Media

El Dicasterio creado en el 2016 asumió las responsabilidades de los Pontificios Consejos para La Familia y Los Laicos, que cesaron sus funciones

Amedeo Lomonaco-Ciudad del Vaticano

Han pasado tres años de la publicación de la Carta Apostólica “Sedula Mater», en forma di Motu Proprio, con la que el Papa Francisco creó el Dicasterio para los laicos y la vida.

Carta Apostólica «Sedula Mater»

“La Iglesia madre premurosa – se lee en el texto – desde siempre a lo largo de los siglos, ha tenido cuidado y atención por los laicos, la familia y la vida, manifestando el amor del Salvador misericordioso hacia la humanidad”. “Procedemos con prontitud para que los Dicasterios de la Curia Romana estén formados en base a las situaciones de nuestro tiempo y se adapten a las necesidades de la Iglesia universal. En particular, nuestro pensamiento se dirige a los laicos a la familia y a la vida, a los que deseamos ofrecer apoyo y ayuda, para que sean testimonios activos del Evangelio en nuestro tiempo y expresión de la bondad del Redentor”.

Compromisos y actividad

El Dicasterio, se recuerda en el estatuto, es capaz “en aquellas materias que son pertinentes de la Sede Apostólica para la promoción de la vida y del apostolado de los fieles laicos, para la atención pastoral de los jóvenes, de la familia y de su misión, según el diseño de Dios y para la tutela y sostén de la vida humana”.

Entre las actividades específicas del Dicasterio, las de promover y organizar «conferencias internacionales y otras iniciativas relacionadas tanto con el apostolado de los laicos, con los jóvenes, con la institución del matrimonio y con la realidad de la familia y de la vida en el contexto eclesial, tanto en relación con las condiciones de vida humana y social de los laicos, de los jóvenes, de la institución familiar y de la vida humana en la sociedad”.

También le corresponde al Dicasterio animar y fomentar «la promoción de la vocación y la misión de los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo, como individuos, casados o no, y también como miembros de asociaciones, movimientos, comunidades». También favorece la apertura de las familias a la adopción y custodia de niños y el cuidado de los ancianos, presentándose a las instituciones civiles para apoyar estas prácticas”.

El Dicasterio y la Pontificia Academia para la Vida

El prefecto es el cardenal Kevin Farrell, nacido el 2 de septiembre de 1947 en Dublín, Irlanda, y ordenado sacerdote el 24 de diciembre de 1978. El secretario es el padre Alexandre Awi Mello. El Dicasterio tiene «un vínculo directo con el» Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para el Matrimonio y las Ciencias del Matrimonio y de la Familia «. La Academia Pontificia para la Vida también está conectada con este Dicasterio.


Tomado del portal Vatican News