Las pensiones y salarios que la Ocde le sugiere a Colombia

Foto: Bloomberg

La organización invita al país a embarcarse en ‘reformas valientes’.

En un informe presentado el jueves en Bogotá, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) considera que “Colombia es una historia de éxito latinoamericano”.

De hecho, Ángel Gurría, secretario general de ese organismo, que admitió como miembro a Colombia, señala que el país “ha conseguido un tremendo avance económico y social mediante reformas impresionantes que han propiciado una sólida coyuntura económica y sentado las bases para el futuro”.

Y para afianzar el rumbo actual, a juicio de la Ocde, hay varias tareas pendientes, especialmente para atacar la desigualdad y la informalidad. Dentro de ellas se destacan posibles cambios en el funcionamiento del salario mínimo y en las pensiones, en las cuales los subsidios “van a parar a la población más rica”.

En suma, la Organización considera necesario continuar haciendo ajustes para asegurar la senda de crecimiento futuro; identifica desafíos internos y otros derivados de los fuertes choques externos, ante lo cual plantea recomendaciones como las que se relacionan con las pensiones y otras que propendan por facilitar el acceso de las personas a empleo de calidad y por reducir las desigualdades sociales.

Así mismo, sugiere otras para el cumplimiento de la regla fiscal, la creación de condiciones que permitan elevar la productividad e impulsar el comercio y reducir la informalidad.

El desafío al que se enfrentan los responsables de las políticas es llevar la economía por una senda que conduzca a un crecimiento más sólido e inclusivo, que beneficie a un mayor número de colombianos. La implementación de valientes reformas estructurales contribuirá a que Colombia converja hacia los niveles de vida de otros países de la Ocde, materialice su potencial y consiga una economía más inclusiva”, enfatizó Gurría.

Rumbo de las pensiones

Al recibir el informe de la Ocde, el presidente Iván Duque destacó que el país está creciendo y ordenando sus finanzas, y está avanzando “en los temas sociales, una muestra de ello es que hemos logrado garantizar el mayor presupuesto de la historia del país para la educación y la salud”.

Uno de los temas más sensibles abordado por la Ocde es el futuro del sistema pensional. En su cuarto Estudio Económico de Colombia, las recomendaciones del organismo, que se caracteriza por promover buenas prácticas y tener en su lista de integrantes a los países más desarrollados del mundo, se orientan a la urgencia de una reforma en este sentido, que permita “reducir la pobreza en la tercera edad y garantizar la sostenibilidad del sistema”.

Y, además, incrementar la ya baja edad de jubilación, especialmente en el caso de las mujeres, y vincularla al aumento de la esperanza de vida. “Incrementar progresivamente y unificar la edad de jubilación de mujeres y hombres”, para la Ocde, permitiría que la mujer pueda tener un mejor ingreso en la vejez.

La Ocde es partidaria de “aumentar el número de años de ingresos, que se tienen en cuenta al calcular las pensiones”, para financiar medidas de apoyo a ingresos en la vejez.

El organismo internacional también propone “la eliminación gradual de los subsidios a las pensiones de la población más rica y la armonización de las tasas de sustitución entre los regímenes contributivos”.

De otro lado, como el programa de pensiones no contributivas Colombia Mayor ha ayudado a reducir las tasas de pobreza en los adultos mayores, la Ocde considera que se debería incrementar el gasto que actualmente se hace en este programa, desde 0,2 por ciento hasta uno por ciento del PIB, lo que, además, permitiría aumentar el monto del auxilio.

Toda la estrategia de imprimirle mayor equidad a los derechos de los ciudadanos en la tercera edad se complementa con medidas en materia laboral, alrededor de lo cual la Ocde propone “establecer una estrategia integral para reducir el costo de la formalización, que incluya la reducción de los costos no salariales, y la revisión del salario mínimo para lograr un nivel más favorable al empleo”.

La Ocde señala que el salario mínimo es del doble de la línea de pobreza y es el 86 por ciento del salario mediano (el más elevado de los países de la Organización). Este es, pues, un factor de informalidad. Por ello, plantea limitar su crecimiento al de la inflación durante un tiempo, para llevarlo a un nivel más favorable al empleo.

Otras opciones, sugiere la Ocde, incluyen diferenciar el salario mínimo por edad o por región, o establecer un salario mínimo por hora, lo que evitaría la actual penalización del empleo a tiempo parcial. Así mismo, plantea la reducción de los costos laborales no salariales, que siguen siendo uno de los más elevados de América Latina.


Tomado del diario EL TIEMPO

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