El Papa Francisco. Fotografía: Vatican Media

 El Santo Padre, habló hoy en el sermón de la Misa de Santa Marta, sobre la lucha contra el demonio y las enfermedades del espíritu.

El Papa Francisco, durante la homilía en la Misa en Santa Marta, consolido que no existen cristianos “tranquilos” puesto que todos están llamados a “combatir” contra el pecado y el demonio.

Resaltó: “La lucha a la que nos ha llevado Jesús contra el diablo, contra el mal, no es algo antiguo, sino muy moderno, es algo de hoy, de todos los días”.Además, el pontífice expresó “Jesús nos llama a cambiar de vida, a cambiar de camino, nos llama a la conversión” y esto lleva a “una lucha que no te da tranquilidad, pero te da paz”.

Se refiere a “Cambiar el modo de pensar, cambiar el modo de sentir. Tu corazón que era mundano, pagano, se convierte ahora en cristiano con la fuerza de Cristo: cambiar, esta es la conversión. Y cambiar en el modo de actuar: tus obras deben cambiar”. Es así una “conversión que tiene que ver con todo, cuerpo y alma, todo”.

“Es un cambio, pero no es un cambio que se haga con maquillaje: es un cambio que hace el Espíritu Santo, dentro. Y yo debo hacer mi parte para que el Espírito Santo pueda actuar y esto significa luchar”. Al continuar afirmó “no existen cristianos tranquilos, que no luchan”. “Esos no son cristianos, sino tibios”.

Pues bien, la tranquilidad de dormir bien “se puede encontrar también con una pastilla”, pero “no existen pastillas para la paz”. “Solo el Espíritu Santo” puede dar “esa paz del corazón que da la fortaleza a los cristianos”.

“Y nosotros –continuó– debemos ayudar al Espíritu Santo” haciendo “espacio en nuestro corazón”. “Y nos ayuda “luchar contra las enfermedades del Espíritu, las que siembra el enemigo y que son enfermedades de mundanidad”.

El Papa Francisco, quiere que todos se pregunten : “¿cómo he pasado de la mundanidad, del pecado, a la gracia?, ¿he dado espacio al Espíritu Santo para que Él pueda actuar?”.“Las dificultades en nuestra vida no se resuelven aguando la verdad. La verdad es ésta, ¿Jesús ha llevado fuego o lucha?, ¿qué hago yo?”. Respondiendo y analizando la vida que se lleva y reflexionar, obrar bien.

Concluyó su discurso diciendo:  “un corazón generoso y fiel: generosidad que viene siempre del amor, y fidelidad a la Palabra de Dios”.

El mensaje del Vicario de cristo, durante la santa eucaristía es  luchar contra las enfermedades del espíritu, esas que son sembradas por el enemigo; Esa misma lucha, contra el diablo, contra el mal, esa enfermedad la cual se enfrenta todos los días. Para lograr una paz interior se debe cambiar el modo de pensar y de sentir, con la fuerza de cristo en el corazón.


Redacción: Paz Esteréo