Martín Vizcarra se salvó de la destitución en Perú

Foto: El presidente de Perú, Martín Vizcarra, fue sometido este viernes a un juicio de destitución en el Congreso. / Agencia EFE

Después de varias horas de debate, el congreso peruano no consiguió los votos para destituir al presidente por “incapacidad moral”. Martín Vizcarra seguirá en el poder hasta el próximo año cuando están convocadas las elecciones.

El último capítulo de enfrentamiento político entre el presidente de Perú, Martín Vizcarra, y el Congreso lo ganó el mandatario, pues no se consiguieron los votos necesarios, 87 de 103, para removerlo del cargo. Después del debate sobre la vacancia presidencial, el presidente del Congreso, Manuel Merino, demoró la votación, y dio paso a la votación de la reforma electoral que modifica la norma sobre el financiamiento de los partidos políticos.

El debate sobre la vacancia presidencial se retomó a las 9:24 de la noche cuando se dio paso a la votación, que terminó favoreciendo a Vizcarra. El Congreso rechazó por mayoría de votos aprobar la vacancia presidencial de Vizcarra.

El popular mandatario corría el riesgo de ser cesado por el Congreso, a 10 meses del fin de su periodo, y tener un destino parecido al de su predecesor Pedro Pablo Kuczysnki (2016-2018), quien no pudo culminar su mandato al verse forzado a dimitir por presiones del Parlamento.

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Vizcarra fue sometido a este juicio de destitución, luego de que dos asesoras lo acusaran de haberlas convencido de mentir en una investigación sobre los contratos de un cantante poco conocido, según unos audios filtrados.

En esta pugna no hubo diferencias ideológicas, pues tanto el mandatario como la mayoría parlamentaria son de centroderecha, y tampoco se puso en discusión el manejo de los grandes problemas de Perú: la pandemia y la recesión. Todo parece haber sido una mera lucha por el poder en la que el contrato del cantante es un pretexto, según analistas y ciudadanos de a pie.

El mandatario, que carece de partido y de bancada, había pedido el lunes al Tribunal Constitucional que definiera las causales de la “incapacidad moral” y que suspendiera el juicio político en caso de que necesitara más tiempo para pronunciarse sobre el fondo de su consulta; pero la alta corte rechazó su pedido.

A pesar de los comprometedores audios, ocho de cada diez peruanos querían que Vizcarra continuara en el cargo y, aunque el 41% considera “incorrecta” su conducta, no la señaló como “grave”, según una encuesta de la firma Ipsos.

El congresista Daniel Urresti del partido Podemos Perú, dijo ante el Congreso durante el debate de la moción, algo que analistas y muchos congresistas ya sabían y era que la vacancia presidencial era una opción legaja. “No nos engañemos, ni hoy ni mañana habrá vacancia presidencial, sabemos de antemano que no existe consenso. Que la representación nacional reunida en este Congreso tienen importantes diferencias de opinión”, aseguró en la plenaria del Congreso.

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La cúpula empresarial, por su parte, había pedido horas antes del debate “unidad para enfrentar la delicada emergencia económica y sanitaria”, mientras la Iglesia Católica llamó a desestimar la destitución.

“Una vacancia presidencial, en estos momentos, sería catastrófica para el Perú”, señaló el cardenal Pedro Barreto. En medio del vendaval, Vizcarra recibió el espaldarazo de su mayor rival, Keiko Fujimori, quien afirmó que “no existen elementos suficientes” para que sea destituido. Desde prisión, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) rompió un largo silencio para apoyar las palabras de su hija.

La moción

Seis de nueve partidos representados en el Congreso presentaron la noche del jueves la moción para destituir a Vizcarra. “Declárase la vacancia de la presidencia de la República y en consecuencia la aplicación del régimen de sucesión establecido en el artículo 115 de la Constitución del Perú”, dice la moción de destitución firmada por 95 congresistas.

El documento se presentó luego de un mensaje a la nación de Vizcarra donde negó actos ilícitos y denunció un complot parlamentario contra la democracia.

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“Que las Fuerzas Armadas, que la ciudadanía, tenga la seguridad que actuaremos en estricto cumplimiento del orden constitucional”, aseguró el presidente del Congreso, Manuel Merino, tras dar cuenta de la moción y convocar al parlamento a debatir su admisión el viernes.

“La rapidez con la que se ha hecho este proceso refleja una crisis de las instituciones, que desprestigia más ante la gente el sistema democrático”, dijo a la AFP el analista político Augusto Alvarez Rodrich.

El debate

La sesión plenaria comenzó a las nueve de la mañana y a ella asistió por un breve momento el presidente Vizcarra, quien después de un breve mensaje precisó que debía viajar a Trujillo para cumplir con su agenda y dejó a cargo de su defensa a su abogado, Roberto Pereira.

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Antes de partir, Vizcarra subrayó que su comportamiento “ha sido siempre correcto” y que no ha cometido “ningún acto ilegal”. “El Perú no puede estar detenido por unos audios sin ninguna validez”, señaló en alusión a las grabaciones hechas por su exsecretaria Karem Roca.

Vizcarra pidió “sinceras disculpas” a la ciudadanía por la crisis generada a raíz de los audios y remarcó que “el único delito y único ilegal comprobado hasta ahora es la grabación clandestina”. “Reconozco que es mi voz en uno de esos audios, lo que de ninguna manera voy a aceptar son las acusaciones”, agregó el mandatario.

El jefe del Congreso de Perú, el opositor Manuel Merino, fue quien abrió la sesión esta mañana y era el que, según la Constitución, debía asumir el poder si Vizcarra era sacado del cargo.

“Usted señor presidente puede estar tranquilo, a pesar de lo que ha cometido nadie lo va a vacar. Pero tenga usted presente que estas diferencias no ocultan el profundo sentimiento de decepción que le causa a la nación entera el espectáculo bochornoso de un presidente sin un ápice de autoridad”, Daniel Urresti, vocero de Podemos Perú

El caso “Swing”.

Lo que llevó a Vizcarra al banquillo fue una investigación periodística que reveló que Richard “Swing” Cisneros, un artista de trayectoria desconocida, fue contratado nueve veces en tres años por el Ministerio de Cultura para realizar actividades ajenas a su experiencia y formación, como charlas motivacionales, por unos 50.000 dólares.

“Swing” había participado en 2016 como animador en la campaña electoral de Pedro Pablo Kuczynski, que llevaba a Vizcarra como candidato a vicepresidente, y allí supuestamente habría trabado amistad con éste.

Tanto la Comisión de Fiscalización del Congreso como la fiscalía iniciaron sendas investigaciones ante la sospecha de que las tareas que se encomendaron a “Swing”, como una conferencia sobre “Liderazgo Transformador Sapiencial”, sólo se debían a su amistad con Vizcarra.

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El jueves 10 de septiembre, el congresista Edgar Alarcón, presidente de la Comisión de Fiscalización, con la anuencia del titular del Congreso, Manuel Merino, presentó ante el pleno tres grabaciones “anónimas”, en las que Vizcarra, su principal asesora Mirian Morales, la secretaria presidencial Karem Roca y Richard “Swing” protagonizan los diálogos.

De ellos se desprende que hubo planes para ocultar que “Swing” visitó al presidente más veces de las que aparecen en los registros oficiales y que se dictaron instrucciones para responder falsedades a la fiscalía que investiga el caso.


Tomado del portal del diario EL ESPECTADOR