Millones de habitantes de África y Asia en riesgo de hambruna por nueva invasión de langostas

Foto: Un hombre corre a través de una nube de langostas del desierto en Kitui, al este de la capital Nairobi (Kenia). EFE

Según la FAO, el brote de estos animales, que se viene presentando desde el año pasado, hasta ahora ha colocado a cerca de 20 millones de personas en inseguridad alimentaria. Además, el Banco Mundial advierte que la población de langostas podría crecer 400 veces más.

Desde el año pasado se ha registrado una invasión de langostas en algunas zonas de África y Asia. Para controlarlo, las autoridades de los países afectados han utilizado drones, tractores y autos para perseguir los enjambres y rociarlos con insecticidas. Sin embargo, recientemente se viene presentando una segunda ola del brote, un hecho que para algunos científicos podría representar la amenaza de hambruna a millones de habitantes. (Lea: India registra la peor invasión de langostas desde 1993)

La principal causa, advierten los expertos, es que en la mayoría de los países se están utilizando los recursos críticos para combatir la pandemia por el COVID-19. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advierte que, actualmente, las langostas ya pululan en África oriental y se reproducen en Irán, Pakistán y Yemen.

La organización estima que desde octubre del año pasado, cuando comenzó el brote, hasta la fecha, cerca de 20 millones de personas están en riesgo de inseguridad alimentaria aguda. Sobre todo, los habitantes de Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán del Sur, Uganda y Tanzania. «El mayor desafío al que nos enfrentamos en este momento es el suministro de pesticidas y tenemos demoras porque la carga aérea global se ha reducido significativamente», señala al medio SciDev.Net Cyril Ferrand, líder del equipo de resiliencia de la FAO para África Oriental.

Ferrand, además, cuenta que los enjambres de langostas también están afectando los ecosistemas. Ya han dañado los cultivos y pastizales de algunas de las comunidades en el Gran Cuerno de África, la Península Arábiga y el suroeste de Asia. Una situación que viene paralizando las actividades de los habitantes, según la experta. (Puede leer: El retorno de las langostas que cubrieron el cielo de África)

El Banco Mundial advierte que si no se toman las medidas necesarias a tiempo, la población de langostas podría crecer 400 veces más en junio de este año. Y su población se extendería zonas en las que no hace presencia en la actualidad, “interrumpiendo el suministro de alimentos, cambiando los medios de subsistencia y requiriendo recursos sustanciales para abordar», añade la entidad.

África occidental, en inminente riesgo

La FAO explica que el nivel de amenaza en África occidental podría varias en las próximas semanas por las lluvias y vientos. El verano en India, por ejemplo, podría implicar que los enjambres de langostas migren a zonas de este país, de Pakistán, Sudán, Sahel o el Chad (en África occidental). Por eso, la organización hace una invitación a los gobiernos para que amplíen de manera inmediata las inversiones en preparación y acciones anticipatorias, y así poder enfrentar esta amenaza que califican de potencial.

Una segunda ola, solo en África, representaría el riesgo de más de 90 millones de hectáreas de tierras de cultivo y pastos, y daños y pérdidas que alcanzan los US $ 9 mil millones, según cálculos del Banco Mundial. Una situación que se agrava ante la ausencia de pesticidas, que no han podido ser entregados en las zonas más afectadas por la pandemia del COVID-19. (Le puede interesar: La peor plaga de langostas en 25 años azota el este de África)

Para Daniel Otaye, profesor asociado del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Egerton de Kenia, los países del este de África parecen que no están preparados para lidiar con una segunda ola de invasión de estos animales. «Se debe recomendar encarecidamente a los encargados de formular políticas en África subsahariana que no olviden el brote de langosta en medio del de COVID-19. Los dos desafíos deben ser combatidos simultáneamente», asegura el experto a SciDev.Net.

La Cruz Roja hace un llamado para que Yemen sea tratado con prioridad. Además de enfrentar la emergencia por el COVID-19, este país debe batallas por los conflictos violentos y las fallas que está presentando su sistema de salud. (Lea también: Drones para eliminar plagas de langostas, la clave para salvar inmigrantes en el Mediterráneo)

Keith Cressman, el principal pronosticador de langostas de la FAO, da un parte de tranquilidad al asegurar que los esfuerzos para controlar los brotes de langostas ya están en curso. “Hasta el momento, más de 240,000 hectáreas han sido tratadas con pesticidas químicos o bioplaguicidas en toda la región de África Oriental y 740 personas han sido capacitadas para realizar operaciones de control de la langosta en tierra», dice a SciDev.Net.

La Organización de Control de Langostas del Desierto para África Oriental y algunos gobiernos vienen trabajando de la mano con la FAO para controlar las langostas desde el aire y en la tierra. Stephen Njoka, director general de la organización, hace un llamado para no escatimar esfuerzos, ya que se están registrando » tolvas de nueva generación ya son mayores y muy voraces«, advierte.


Tomado del diario EL ESPECTADOR