ONG de DD. HH., preocupadas por rol de Colombia en Asamblea de la OEA

Foto: La Asamblea General número 50 de la OEA se está realizando de forma virtual. Juan Manuel Herrera. OEA

Señalaron que, en sus intervenciones, estaría afectando el reconocimiento de derechos LGBTI.

En medio de la edición 50 de la Asamblea General de la OEA, que se realizó de manera virtual entre este martes y miércoles, organizaciones de Derechos Humanos manifestaron sus preocupaciones por la intervención que Colombia hizo en este evento sobre temas de derechos LGBT y libertad religiosa de niños.

En esta Asamblea los países estaban discutiendo la Resolución de Derechos Humanos de la OEA, que es la hoja de ruta del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) en este tema por todo el año, e incluye puntos sobre libertad religiosa y la función de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM).

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Fue en estos puntos que las intervenciones del martes de Gustavo Humberto Paredes, integrante de la Misión de Colombia ante la OEA, llevaron a algunos a considerar que el país estaba sosteniendo una postura antiderechos.

Su intervención también llevó a críticas al exprocurador y hoy embajador ante la OEA, Alejandro Ordóñez, pues varios sectores afirmaron que él -quien como Procurador General siempre se mostró abiertamente conservador- estaba supuestamente imponiendo su visión a su equipo de trabajo.

Marcelo Ferreyra, coordinador para América Latina y el Caribe de la iniciativa por los DD. HH. Synergia, explicó que en lo relativo a la CIM, se discutía un aparte sobre la visibilización de la vulnerabilidad y discriminación de mujeres desde un enfoque interseccional, en relación con temas como discriminación por género, raza, y otros. Pero Colombia, junto con otros países, solicitó eliminar esa ‘interseccionalidad’.

Y otra organización de derechos humanos citó que Colombia también pidió eliminar la frase ‘diversidad de las mujeres’ en una aparte relativo al acceso de víctimas a la justicia y a la especial atención a la diversidad de las mujeres en la región.

Para Ferreyra, el riesgo en esto está en que “si esta hoja de ruta no habla de diversidades de la mujeres, el SIDH podría dedicarse en su monitoreo de las violaciones de derechos humanos o sus informes solo a un tipo de mujeres, y dejaría a todo el resto de las mujeres de la región por fuera”.

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Igualmente, la ONG Caribe Afirmativo, organización que trabaja por los derechos LGBT, reprochó las propuestas de Colombia.

«La diplomacia colombiana, promoviendo exclusión en escenarios internacionales en la OEA. Embajador @A_OrdonezM (Alejandro Ordóñez) se niega a reconocer la diversidad en las mujeres y el enfoque interseccional, así como a condenar la discriminación de los niños en la declaración de la Asamblea OEA«, publicaron en sus redes sociales.

Al respecto, Juan Felipe Rivera, abogado de Litigio Constitucional y DD. HH, de Colombia Diversa, dijo que «es muy preocupante que la Misión de Colombia ante la OEA parezca adoptar acciones que son regresivas frente derechos de las personas LGBTI y de las mujeres», y añadió que es lamentable «que el país juegue un rol tan limitado en la promoción de los derechos humanos y, por el contrario, busque persuadir a otros países para que adopten redacciones que limiten los avances en derechos humanos o los desconozcan».

«Colombia, que fue un país abanderado de DD.HH en la región, hoy tiene un compromiso muy limitado con los derechos humanos y parecer ser parte de un grupo de países que por el contrario los debilita», concluyó Rivera.

En cuanto al tema de libertad religiosa y moral, la polémica giró en torno a que el país, apoyando una propuesta de Bolivia, pidió incluir el derecho de los padres a definir la enseñanza religiosa o moral de sus hijos de forma absoluta. Para Ferreyra, en este tema se debe reconocer el interés superior de los niños, no necesariamente lo que digan sus padres o el Estado.

Sobre el tema de la educación moral, Catalina Martínez Coral, directora Regional para América Latina del Centro de Derechos Reproductivos, recordó, en publicaciones en sus redes sociales, un reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre Paola Guzmán versus Ecuador, en donde la Corte recalcó que todas las niñas y adolescentes tienen derecho a recibir una educación sexual integral, basada en pruebas rigurosas para que puedan entender las implicancias de las relaciones sexuales y afectivas e identificar situaciones de abuso.

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Y la representante a la Cámara Juanita Goebertus, a través de sus redes sociales, indicó que era una vergüenza internacional para Colombia oponerse «a incluir la no discriminación y el interés superior de los niños en la resolución de libertad religiosa».

De otro lado, en la resolución un aparte de la resolución dice: «Hacer énfasis en que la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión o creencia y la libertad de expresión están interrelacionadas y se refuerzan mutuamente; y destacar, además, el papel que estos derechos pueden desempeñar en la lucha contra todas las formas de intolerancia, violencia y discriminación de todo tipo». Y Colombia propuso incluir al final el aparte «incluso cuando estas van dirigidas a creyentes religiosos por su fe», resaltando una protección a los creyentes religiosos.

Sobre por qué es grave que se busquen hacer estos ajustes en la resolución de DD. HH. Ferreyra explicó que el no incluir el interés superior de los niños en cuanto a libertad religiosa permitiría que sus padres o los Estados lo establezcan.

Y otra organización de Derechos Humanos expresó que, aunque los ajustes parecen pequeños, cambian el alcance del SIDH, por lo que consideraron que eliminar temas como la interseccionalidad o la diversidad de mujeres, pueden invisibilizar y debilitar los estándares en estos temas.

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La respuesta del Gobierno

Sobre estos comentarios, la Cancillería colombiana expidió este martes un comunicado en el que expresó que Colombia respeta el derecho a la libertad de conciencia y religión y que «la actuación de Colombia en las negociaciones de resoluciones jamás ha estado dirigida a promover la discriminación o atentar en contra de intereses de niños o mujeres en la región».

La entidad añadió que Colombia, junto con un amplio número de países, ha respaldado en las consultas sobre libertad religiosa las propuestas para evitar la discriminación basada en género «y otras condiciones de vulnerabilidad y categorías sociales», y ha pedido que se garantice a mujeres y niñas la libertad religiosa, sin excepción así como respaldado «la prevalencia del interés superior de la niñez en el contexto de la libertad religiosa y de creencias».


Tomado del portal del diairo EL TIEMPO