¿Qué tan grave es la división en la Farc?

Foto: Archivo El Nuevo Siglo

Algunos expertos consideran que el grueso de excombatientes y dirigencia seguirá fiel a ‘Timochenko’. Otros advierten que ‘Márquez’ jalonará más desertores del proceso de paz

¿Quién tiene más capacidad de convocatoria y arrastre? Esa es la pregunta que algunos analistas trataban de resolver tras la dura carta de Rodrigo Londoño (‘Timochenko’) a la militancia del partido Farc en la que marcaba distancias con Luciano Marín (‘Iván Márquez’).

Mientras hay quien es optimista y considera que el mando de la organización política prevalecerá a pesar de las dificultades, en seguir dentro de los acuerdos del Teatro Colón, otras miradas se alarman ante la eventualidad de un masivo regreso al conflicto armado.

Dos miradas

El exministro Camilo González Pozo, presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), aseguró que la polémica venía desde hace tiempo y lo que hizo la captura de ‘Santrich’ fue ahondar la crisis, “pues hay sectores que dicen que el proceso se acabó, pero la inmensa mayoría de la gente de las Farc está con Londoño, el grueso de los combatientes sigue buscando cumplir los acuerdos. Hay una confrontación política, pero el máximo comandante de las Farc asegura que no estuvo mal dejar las armas y eso se debe creer”.

Otra opinión maneja el analista Ariel Ávila, subdirector de la fundación Paz y Reconciliación (Pares), quien sostiene que, a su parecer, el grueso de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación​ (ETCR) “tienen la posición de ‘Márquez’. Es decir, que ‘Timochenko’ fue débil al momento de sentarse a negociar con el Gobierno y que la institucionalidad no les ofrece garantías para la desmovilización”.

Sin embargo, el gran temor de ambos analistas es que el conflicto se vuelva a recrudecer debido a la gran cantidad de disidentes que tiene el proceso de paz.

Según cifras del comandante de las Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro, las disidencias en este momento tienen cerca de 2.300 integrantes, un número alto comparado con los cerca 11.000 guerrilleros que dejaron las armas en el momento de la firma del acuerdo.

“Yo espero que ‘Márquez’ vuelva al proceso y no a las Farc. Yo no sé si ‘Santrich’ sea culpable o inocente, pero si a él lo extraditan muchos mandos medios vuelven al monte. Colombia no quiere más guerrilla. Ya hay una gente que tomó las armas, pero las disidencias son normales en todo proceso de paz, de los paras desmovilizados un 22% reincidieron y no por eso decimos que hay paras; la preocupación es que si llegan más mandos medios va a haber una nueva guerrilla”, consideró Ávila.

González Pozo es un poco más optimista. Según el analista, “un pequeño grupo puede mantenerse en armas con discurso político, como pasó con el Epl, pero la mayoría que se devolvieron ya están integrados a grupos narcotraficantes, no tienen un proyecto político, ellos hacen parte de la delincuencia común. En el proceso que hubo con el M-19 un grupo intentó revelarse y fracasó. Aún más, en Irlanda hay un pequeño grupo pero son marginales sin espacio político, lo mismo sucederá con estas personas, como el frente primero de las Farc, que estarán condenados a tener al menos un pie en el narcotráfico”.

La carta

Como lo publicó ayer EL NUEVO SIGLO, ‘Timochenko’ publicó una carta en la que pone de relieve que hay dos posiciones al interior del partido Farc: el ala militarista que asegura que debido a los incumplimientos del Estado debe volver a la lucha armada y el que está con los acuerdos a toda costa liderada por el mismo Londoño.

“Siempre dijimos en las Farc-EP que las más trascendentales decisiones en torno a nuestra línea estratégica debían tener un origen democrático. Si acertábamos o si errábamos, la decisión era de todos, y todos en conjunto debíamos asumirla. Por unanimidad, los delegados de todas las estructuras farianas a la Décima Conferencia aprobamos los Acuerdos de La Habana. Que un pequeño grupo de antiguos mandos de la organización afirme ahora que fue una equivocación cumplir nuestra palabra, solo significa que ellos, individualmente, se apartan de las grandes decisiones adoptadas por el colectivo”, aseguró el Presidente del partido Farc.

Esto como respuesta a la carta envidada por ‘Márquez’ el 21 de mayo, en la que le decía a los exguerrilleros en las ETCR “que fue un grave error haber entregado las armas a un Estado tramposo, confiando en la buena fe de la contraparte”.

El paradero de ‘Márquez’ se desconoce desde que se anunció la decisión de la Fiscalía de adelantar la captura contra ‘Jesús Santrich’ y el sobrino de ‘Márquez’, Marlon Marín, por cargos de presunta confabulación para exportar droga a Estados Unidos.

En su carta, ‘Timochenko’ expresó que “suscrita y cumplida la dejación de armas, no se trataba de sentarnos a lamentar con nostalgia los días de la guerra, sino de ponernos en movimiento general para dar a conocer a todos los colombianos y colombianas el sentido y los alcances del Acuerdo. Nuestra tarea sería sumar y multiplicar, nunca restar y dividir”.

Para Londoño, no se puede echar a perder lo ganado hasta hoy “por compleja que pueda ser la tarea que nos resta. Tenemos que conseguir el respaldo de millones y millones de colombianos y colombianas al Acuerdo de Paz. Eso es muchísimo más importante que obtener el aplauso de un puñado de cabezas calientes, que anuncian la caída inmediata del imperialismo norteamericano y el triunfo inminente de la revolución socialista mundial. La meta para nuestro partido es la paz con justicia social y democracia para Colombia, y en eso es que estamos absolutamente comprometidos”.


Tomado de portal del diario El Nuevo Siglo

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