Señalan a disidencias por crimen de cinco guardias indígenas

Foto: Luis Robayo / AFP

En ataque en Cauca murió una de las autoridades tradicionales de la zona. Hay seis personas heridas.

Las autoridades indígenas de Tacueyó, Toribío y San Francisco, en el Cauca, convocaron a sus comunidades a declararse en asamblea permanente como una forma de apoyo a la guardia indígena, tras el ataque registrado ayer en la tarde, que dejó cinco personas muertas y seis heridas.

Entre los muertos se encuentra Cristina Bautista, quien era una de las seis máximas autoridades indígenas del resguardo.

La versión que entregaron inicialmente los indígenas de Tacueyó, un corregimiento de Toribío en Cauca, es que la guardia estaba realizando sus controles territoriales, “y detuvieron una camioneta en la que, al parecer, se movilizaba alias Barbas, señalado jefe de la ‘Dagoberto Ramos’, una disidencia de las Farc que delinque en la zona”.

Se le quiso impedir el ingreso, hubo un cruce de palabras y de ahí, un enfrentamiento, dijo a EL TIEMPO un integrante de la comunidad que señaló que “la Guardia pidió apoyo, y empezamos a salir más gente al lugar. Y en respuesta nos empezaron a disparar de manera indiscriminada. Ahí quedó muerta Cristina y herida de gravedad otra de las máximas autoridades, Crecencio Trompeta”, puntualizó.

El presidente Iván Duque condenó el crimen y dio instrucciones a a las Fuerzas Militares para dar con los responsables del ataque. También le pidió a la Ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, reunirse con la Gobernación y las organizaciones indígenas.

«Todo nuestro compromiso con las comunidades ancestrales del departamento», aseguró Duque.

La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (OEA) también indicó en un comunicado que «repudia el asesinato» e hizo «un urgente llamado a la institucionalidad competente para coordinar con las autoridades indígenas los recursos necesarios que garanticen la seguridad de sus comunidades y liderazgos».

Las comunidades indígenas de la zona viven en medio de las presiones de tres grupos ilegales, ubicados en el norte del Cauca y que se disputan el control de los cultivos de coca que hay en la región.

El Ejército, a través de un comunicado, afirmó anoche que tomó “contacto con los indígenas del resguardo” y que las tropas se trasladaron al sector para reforzar la seguridad “y perseguir a los delincuentes, quienes huyeron con rumbo al cañón de los Andes. Así mismo, se están asegurando las vías para facilitar la evacuación y atención médica de los heridos”.

La institución castrense reportó que, además de ‘Barbas’, en la camioneta estarían ‘Chinga’, hijo de alias Indio Amansador, jefe máximo de la ‘Dagoberto Ramos’, y ‘Javier’, un emisario del frente Jaime Martínez, la disidencia bajo el control de ‘Mayimbú’ por quien el Gobierno Nacional ofrece hasta mil millones de pesos de recompensa.

“Para rescatarlo, los delincuentes atacaron a la guardia”, señala el Ejército.

La Fiscalía General y un grupo de la Policía Judicial, previa autorización de la comunidad indígena, ingresarían al lugar para encargarse de realizar las diligencias de levantamiento de los cadáveres y recopilar los testimonios y pruebas relacionadas con la masacre.


Tomado del diario EL TIEMPO