Sónar 2019: así suenan las artistas del futuro

Foto: EL PAÍS (ES)

Las mujeres que protagonizan el escenario SónarDôme del festival de Barcelona nos cuentan qué se escuchará en 2020

Por: Kety Lema

EL PAÍS (ES)

La consolidada unión de Sónar y Red Bull celebra este año su 15 aniversario. Del 18 al 20 de julio, el escenario Red Bull Music presents SónarDôme volverá a contar de nuevo con los sonidos y géneros más avanzados del mundo. Aquí se subirán «los artistas más prometedores del mañana y los que marcan el camino hoy en día». Desde el postpunk hipnótico a sonidos experimentales de México D. F., el cartel de este año representa la creatividad y el amplio espectro de corrientes e influencias que impulsan hoy la música.

Theo Parrish, Dellafuente, Sevdaliza, Lorenzo Senni, Petite Noir, Lag o 700 Bliss son los nombres más consolidados de la programación de un escenario que también contará con los grandes artistas del mañana: los alumnos de la última Red Bull Music Academy de Berlín. Para conocer más de cerca cómo suenan y qué piensan, hablamos con las mujeres que forman parte de esta programación: la productora alemana Perel, Ylia, figura emergente de la escena electrónica barcelonesa, que apostará por sonidos cercanos al techno, el breakdance y el electro con su nuevo directo, y con Camille Mandoki, Anna Vs June, vōx y Katarzia.

¿Cómo sonará 2020?

El Sónar es un festival que suena a futuro, y ellas son las protagonistas de un guion que todavía no se ha escrito. Al preguntarles por el futuro próximo de la música y cómo sonará 2020, Susana Hernandez Pulido, cuyo nombre artístico es Ylia, no cree que cambie mucho la cosa: «radio fórmula y ritmos urbanos», pero que esto depende de donde ponga el foco cada uno: “hay artistas haciendo de todo y mezclando géneros en todo el mundo. Sean cuáles sean las preferencias musicales siempre hay alguien trabajando en esta dirección”. Por su parte, la eslovaca Katarzia asegura que es algo que no puede predecir, pero sí pide a los artistas que reflejen en sus letras temas importantes como el cambio climático y la posible extinción humana. En el caso de la DJ y productora alemana Annegret Fiedler, más conocida como Perel, cree que habrá más techno, trance y hardcore de los 90. Y asegura que 2020 «suena como una ida y vuelta porque los 2000 están regresando y que eso significa que los 80 también porque en los 2000 tuvimos mucho de los 80».

¿Cuándo pasarán los artistas del futuro a ser parte del presente?

Cuando un artista es etiquetado como promesa, surge el planteamiento de cuándo abandonará el futuro para ser parte del presente. Perel asegura que esto sucederá cuando se deje de crear música que ya existe: «recibo cientos de discos promocionales cada semana, el 95 % suena más o menos igual. Hay mucho talento por ahí, lo que necesitan es ser valientes para hacer lo que realmente quieren». En este sentido, vōx considera que «solo podemos realmente convertirnos en artistas del futuro a través de la honestidad y la vulnerabilidad. Muchos artistas ya lo hacen, y son los que recordaremos, porque ser fiel a ti mismo te hace única».

La reflexión de Mandoki va más allá, la artista mexicana piensa que estamos viviendo un momento en el que somos adictos a la aceptación inmediata: «si no estamos dispuestos a resistir, nuestra creatividad y expresión estarán limitadas y restringidas por lo que se tacha como normal o aceptable. Para que el arte haga su trabajo, debemos ponerlo en duda, debe haber incertidumbre y debemos aceptar el rechazo». Para Ylia, la clave del éxito es Internet, que permite ya en este momento que los artistas del presente sean los artistas del presente: «en veinte años que llevo de carrera no he conocido mejor momento que este para que los artistas nos demos a conocer de forma tan inmediata. Otra cosa es que en el momento que te des a conocer tu discurso musical sea poco maduro, pero esa es otra historia».

¿Cuál es su inspiración?

Para Ylia su referente es Michael Jackson, mientras que Camille Mandoki dice que fueron los coros búlgaros en los que cantaba su madre, así como el sonido de la máquina de pinball, los jingles publicitarios o su progenitora cantando La Llorona en casa. Para la californiana vôx su inspiración la provocan Joni Mitchell, Feist, Inara George y Cat Power. Pero sobre todo, encontrar artistas femeninas con las que poder identificarse, algo que hizo que comenzase a escribir canciones.

Anna vs June es el proyecto en solitario de Anna Papaioannou, una joven productora griega que asegura que pasó una infancia muy solitaria y la música fue su auténtica compañía: “recuerdo los vinilos y cintas de mis padres de Pink Floyd, Bowie, Sade o Grace Jones”. También comenta que aprender a tocar el piano le llevó a escuchar mucho a Bach y Beethoven: “luego aparecieron la radio, MTV, Napster y artistas como The Prodigy y Bjôrk me impactaron mucho”. En el caso de Katarzia, se inspiró en Jana Kirschner, cantante y compositora eslovaca. Lo cierto es que las razones que tuvieron todas ellas para empezar a crear son muy particulares, como las bandas sonoras de los cuentos de hadas, que en el caso de Perel fueron su principal fuente artística: “Reinhard Lakomy fue decisivo para mí”.

¿Qué pasa con el feminismo?

Las Spice Girls, Beyoncé, Björk, Rosalía, Lana del Rey, Nina Simone, Diana Krall, Virginia Wolf, Pauline Oliveros, Madonna, Nina Kraviz o para Perel, su madre, son algunas de las mujeres que más han influido a estas artistas. Y todas son parte importante de su historia vital. Pero el presente, sobre todo en los últimos años, ha experimentado una importante revolución feminista, una causa por la que les preguntamos. Ylia no se siente identificada con ningún grupo al que se pueda etiquetar pero cree que «aún estamos bastante lejos aún de una igualdad, que es lo que representa el feminismo para mí, sobre todo si se observa quién toma las decisiones dentro de la industria musical”. Mandoki se siente parte de todo lo que está sucediendo, pero no puede precisar algo concreto con lo que pueda identificarse por completo. En el caso de Perel, piensa que el movimiento está estancado y que ve grandes intentos en todo el mundo pero asegura que es necesario más progreso para llamarlo movimiento feminista: «mientras que el capitalismo y el patriarcado manden, el sexo seguirá vendiendo».


Tomado del portal del diario EL PAÍS (ES)

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