Volvieron los secuestros y desapariciones en la frontera con Venezuela

Foto: Octaviano Martín Abaunza

El Eln y las disidencias estarían involucrados en diez hechos de este tipo en los dos últimos meses.

Por: Nelson Ardila Arias

EL TIEMPO

Los secuestros de un ganadero, tres jóvenes que iban a repartir mercados, dos trabajadores de una empresa petrolera y otras dos personas, así como la desaparición de tres hermanos, ocurridos en los dos últimos meses, hacen parte del resurgir de unos delitos que parecían haber quedado en el olvido en los departamentos de la frontera con el vecino país.

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A los secuestros y desapariciones se suman el asesinato de dos soldados, de una líder social, los bloqueos viales, atentados, actividades de minería ilegal y el cobro de extorsiones en acciones atribuidas por las autoridades a las disidencias de las Farc y al Eln.

Desde el río Bojabá, en límites de Arauca con Boyacá, hasta la piedra del Cocuy, frente al departamento de Guainía, en la esquina que separa al país con Brasil y Venezuela, son 1.400 kilómetros lineales de una porosa frontera colombo-venezolana que recorre de norte a sur los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Guainía.

Los secuestros de los dos últimos meses comenzaron a las 9:00 de la mañana del 25 de abril con el ganadero Jaime Rueda Guarín, en la vereda La Macolla de Orocué, Casanare. Rueda, de más de 80 años, es oriundo del Atlántico y es muy reconocido entre las directivas de las agremiaciones ganaderas, pero no se sabe nada de su paradero.

El mismo día que desapareció Rueda, secuestaron a José Fernando Gómez Daza, Marcela Romero y Alexandra Martínez, de 35, 25 y 24 años, respectivamente, cuando salieron de Yopal hacia el norte de Casanare a distribuir mercados a familias vulnerables en un automóvil Kia de color negro.

Los secuestraron en Hato Corozal cuatro hombres fuertemente armados, que los encadenaron y les vendaron sus rostros para atravesar los montes y las trochas del departamento de Arauca, hasta llevarlos al campamento del frente décimo de las disidencias de las Farc, en Venezuela.

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Alexandra, tras ser liberada, el pasado miércoles 29 de mayo, relató que Ferley González, jefe financiero de ese frente guerrillero, le dijo que después de haberla investigado a ella y a su familia la dejaban en libertad; su amiga Marcela continua en poder de ese grupo armado, mientras que Jorge Fernando, a quien le dice el ingeniero Fernando, lo habrían ejecutado por supuestamente tener deudas de dinero y por haber entregado a las autoridades a miembros de ese grupo.

Tras estos secuestros, la Gobernación de Casanare está ofreciendo una recompensa de 20 millones de pesos por información que permita dar con el paradero del ganadero Rueda Guarín y de Marcela Romero.

A estos secuestros se une la desaparición de los hermanos Fanny, Robert Leonardo y William Cárdenas, de 53, 52 y 57 años, desde el 26 de mayo cuando se movilizaban entre Hato Corozal (Casanare) y Arauquita (Arauca).

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Fanny, que es abogada y reside en Villavicencio, viajó con el propósito de hacer una asesoría jurídica, acompañada de sus hermanos, ornamentadores, en una camioneta Nissan Xtrail Blanca, de placas DZX, 588 modelo 2018, la cual tampoco ha podido ser ubicada. Los tres hermanos al parecer fueron secuestrados por el mismo frente décimo de las disidencias de las Farc, según información que tuvo la familia.

A estos secuestros se sumaron los de los trabajadores de la empresa Boreths Services Ltd. Sucursal Colombia, Pedro León Pérez Rivera y Óscar Javier Rodríguez Olmos, y el de la cabo tercera Nubia Alejandra López, todos a manos del Eln. Pérez y Rodríguez ya fueron líberados, pero Nubia López aún sigue en Cautiverio.

A los secuestros de los dos trabajadores de la contratista empresa Occidental de Colombia, realizados desde el 2 de mayo, se suman el de otras dos personas, que habría ejecutado el Eln en Santander, según denunció el comisionado de Paz, Miguel Ceballos.

A su vez, el pasado domingo hacia la una de la tarde asesinaron a los soldados Jader Antonio Blanco Causil y César Augusto Alcendra Sierra, del Grupo de Caballería Mecanizado #18 del Ejército, en zona urbana de Saravena, Arauca.

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El ataque, según informó el Ejército, provino de sujetos «que simulaban condición de población civil», pues los hombres armados estaban escondidos entre los pobladores del municipio.

Pero ahí no paran las acciones violentas, el miércoles 27 y el jueves 28 de mayo, ciudadanos que se movilizaban en vías nacionales de Arauca fueron sorprendidos por bloqueos, realizados por hombres de grupos al margen de la que ley que atravesaron vehículos de carga e impidieron la movilidad en cinco puntos del departamento, que posteriormente fueron removidos por personal de la Octava División del Ejército.

Más al sur, en la inspección de puerto Nariño, en Cumaribo (Vichada), el pasado 21 de mayo asesinaron a la lideresa por las comunidades indígenas y las juntas de acción comunal, Olga Lucía Hernández, en un asentamiento ubicado en la frontera con Venezuela, aparentemente por el resurgimiento del narcotráfico del que ella venía denunciando, aseguró monseñor Joselito Carreño Quintero, vicario apostólico de Inírida (Guainía).

Y como si fuera poco, frente al departamento de Guainía «estamos en medio de una situación muy complicada como es la minería ilegal en la frontera de Colombia y Venezuela», agregó el prelado.

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Hay mínimo diez puntos donde están explotando el oro y entre mil quinientas a dos mil personas, en cada uno, es decir entre quince mil a vente mil personas y la mayoría son colombianos ilegales en Venezuela, de ocho mil a diez mil, dice monseñor Carreño.

Las minas están ubicadas en San Carlos de Rionegro (Venezuela), frente a San Felipe (Colombia) y San Gabriel de Maroa (Venezuela), frente a Puerto Colombia (Colombia), a una hora en avión de carga desde Inírida. Solamente es pasar el río Negro y se está en Colombia o en Venezuela.

«El control lo tienen las disidencias de las Farc y ha entrado el Eln, en cierta parte, y los mineros tiene que pagar una cuota de 15 al 18 por ciento por gramo de oro sacado, que es para la guerrilla y cuentan con el apoyo de la guardia venezolana que también les quitan un porcentaje«, reveló otra fuente a EL TIEMPO.

Las disidencias y el Eln también vacunan a los trabajadores del combustible y de los víveres que se transportan del interior del país hasta el Guainía, agregó la fuente.

«El IVA que no cobra el gobierno para esta zona lo termina cobrando las disidencias y los elenos a todos los productos que se transportan por vía fluvial desde San José del Guaviare hasta el Guainía o desde Cumaribo, Vichada, hasta Inírida», dijo.

Lo que dicen las autoridades

El comandante de la Octava División del Ejército, general Jairo Alejandro Fuentes Sandoval, señala que en los puntos estratégicos de la frontera tiene tropas que han estado de manera permanente, pero como tiene que proveer la seguridad de sus hombres en algunos momentos debe hacer unos movimientos, en una zona muy extensa que los alzados en armas aprovechan para pasar de un lado al otro.

«En el caso del Eln son lobos solitarios, a los que en los dos últimos meses hemos capturado tres objetivos de alto valor: La Patrona, Mateo -que tenía azotado el sector energético en Aguazul (Casanare)- y Poliarco o El Cura que estaba en Venezuela coordinando acciones terroristas», señaló.

La Patrona, cabecilla de finanzas y testaferrato del Frente Domingo Laín Sáenz del Eln la capturaron en el centro poblado de Puerto Nidia, del municipio de Fortul, Arauca, que llevaba ocho años en la organización armada ilegal y era la encargada del manejo de las finanzas. De igual forma, estaría prestando su nombre para adquirir bienes con dineros provenientes del delito del narcotráfico y conexos.

A Mateo, de 38 años, lo capturaron en la vereda Los Lirios, de Aguazul, Casanare, en cumplimiento de una orden de allanamiento a un inmueble, llevaba 17 años delinquiendo y actualmente era el cabecilla principal de la comisión Víctor Manuel Díaz y estaba encargado de realizar el cobro de extorsiones a empresas petroleras, contratistas y diferentes gremios económicos, principalmente de Aguazul, Tauramena, Chámeza y Recetor (Casanare).

Mientras que el Cura o Poliarco es el cabecilla militar y segundo al mando del Frente José David Suárez del Eln y estaba coordinando el desarrollo de acciones terroristas dirigidas en contra de la Fuerza Pública en Arauca y Casanare. En la acción ofensiva realizada en la vereda Isla del Cusay, del municipio de Tame (Arauca), también capturaron a alias de Caco, del Frente Domingo Laín Sáenz, junto a dos sujetos más.

De su parte, la Fiscalía informó que contra Joel Quintero Uribe, alias Manteco, y cuatro de sus presuntos colaboradores, un juez de control de garantías de Arauca impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad. Manteco es señalado cabecilla de una de las estructuras armadas del ELN responsable de múltiples ataques contra la población civil, la fuerza pública y la infraestructura en Arauca, Casanare y Boyacá.

Durante las diligencias, la Fiscalía imputó a los cinco procesados por los delitos de concierto para delinquir agravado, y fabricación, tráfico, porte o tenencias de armas de fuego o municiones. Estos cinco hombres fueron capturados en el sector conocido como Aguachica, en zona rural de Arauquita (Arauca), luego de que dispararon y se enfrentaron a tropas del Ejército.

Las investigaciones indicarían que alias Manteco completa más de diez años en el Eln, al parecer, hizo parte de varias estructuras en las que habría participado de voladuras al oleoducto Caño Limón – Coveñas, y ataques contra instalaciones militares.

A estas capturas se suma que el pasado sábado las tropas ubicaron en la vereda La Becerra, del municipio de Arauca, un depósito ilegal donde había más de media tonelada de coca procesada que puede valer unos 114.000 millones de pesos y tendría como destino el mercado de drogas México y Estados Unidos.

Cómo se sabe, la Corte Suprema y la Fiscalía tiene expedidas órdenes de captura contra la cúpula de las disidencias de las Farc, de las que se señala tienen acuerdos con el régimen de ese país de económicas ilícitas y sobre todo el narcotráfico.

El comandante de la Brigada 28, coronel Carlos Carrasquilla González, sostiene que, desde la estrella fluvial del Oriente, a menos de 30 kilómetros de Inirida donde los ríos Guaviare, Inírida, Atabapo y Ventuari se funden para formar el río Orinoco, hacia Vichada, está el Eln con el frente Jorge Daniel Pérez Carrero, liderado por alias Copete, estructura está dedicada a la minería ilegal y narcotráfico.

Mientras que en Guanía está el frente 16 Acacio Medina de las disidencias de las Farc, cuyo cabecilla es John 40, un hombre clave en el rearme de las disidencias y narcotraficante, que ahora está encargado de los negocios de la minería ilegal.

El coronel Carrasquilla sostiene que el cobro de vacunas por el transporte de combustible y víveres es muy complejo hacer el control porque la gente no denuncia.Entre los departamentos de Vichada y Guanía, su jurisdicción, tampoco hay más de 300 hectáreas cultivas de coca de comunidades indígenas.

NELSON ARDILA ARIAS
ESPECIAL PARA EL TIEMPO


Tomado del diario EL TIEMPO