En nueva jugada, Trump congelará por 2 meses la inmigración a EE. UU.

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El presidente de ese país dijo que la orden ejecutiva será para proteger trabajos de sus ciudadanos.

Por: Sergio Gómez Maseri

EL TIEMPO

El coronavirus le va a dar al presidente Donald Trump un poder que siempre quiso, pero que hasta ahora le había sido esquivo: el de frenar, al menos temporalmente, la inmigración legal a EE. UU.

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Trump anunció este martes su intención de firmar una orden ejecutiva que “congelará” la inmigración por un período de dos meses como estrategia para proteger el empleo y evitar nuevos focos de contagio de covid-19.

“En vista del ataque que plantea este temido enemigo, al igual que la necesidad de proteger los trabajos de nuestros ciudadanos, firmaré una orden ejecutiva para suspender temporalmente la inmigración a EE. UU.”, señaló el mandatario.

En principio, la medida afectará a aquellas personas que están tratando de obtener una ‘green card’ o permiso de residencia indefinido, que les permite trabajar en EE. UU. y, por lo general, conduce a la ciudadanía.

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Todavía así la medida tendría varias excepciones y aún se están procesado los detalles finales. Entre ellas, la orden de Trump permitiría el trámite de la ‘green card’ para el núcleo familiar de un ciudadano de EE. UU (esposo, hijos, etc.), al igual que trabajadores considerados esenciales ahora, como médicos, enfermeros y personal del área de la salud.

En otras palabras, las personas afectadas son aquellas que pretendían obtener un permiso de residencia para trabajar en EE. UU. y que no son parte del grupo de trabajadores excluidos.

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No es claro aún en qué situación quedarán las personas que se encuentran en EE. UU. con algún tipo de permiso mientras surte el trámite de la ‘green card’. Pero dado que se trata solo de un período de dos meses, lo más probable es que puedan permanecer en el país mientras expira ese plazo y se reinician los trámites.

Además, Trump advirtió que el plazo de 60 días podría ser extendido. Eso sí, la orden ejecutiva no afectará el ingreso de trabajadores temporales que son necesarios para la recolección de las cosechas de frutas y vegetales.

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Si bien el mandatario llevaba tres años endureciendo los controles en las fronteras y emitiendo medidas para reducir el flujo de migrantes que llegan al país, muchos de esos esfuerzos terminaron frenados o modificados por las cortes de EE. UU.

Según expertos en leyes migratorias, la emergencia sanitaria de covid-19 y el impacto económico de las medidas de distanciamiento social le otorgarían a Trump la justificación suficiente para suspender la migración mediante un decreto.

Si bien este puede ser demandado, probablemente sobreviviría su trámite ante el sistema judicial siempre y cuando se trate de una medida de corta duración asociada con la actual coyuntura.

El anuncio, en cierto sentido, es un poco irónico. EE. UU. es el país con más contagios y muertes por el coronavirus. El conteo iba este martes en unos 800.000 afectados y 45.000 muertes. Y hay cientos de miles de personas que están tratando de regresar a sus países, donde la prevalencia del virus es menor.

De hecho, el mismo Trump tuvo que hacer un llamado a ciertos grupos de inmigrantes para que vayan a EE. UU., pues son requeridos con urgencia en el contexto de la emergencia.

En cualquier caso, se trata de un tema clave en la agenda del presidente. No solo porque fue una de las promesas centrales de la campaña del 2015-2016 (en la que prometió construir un muro en la frontera con México), sino porque es parte de su estrategia para ganar la reelección en noviembre próximo.

En este momento, en la práctica, la inmigración a EE. UU. se encuentra virtualmente suspendida como en otros países del mundo. Desde el 18 de marzo, el Departamento de Estado canceló todas sus citas para la expedición de visas de inmigrantes y no inmigrantes a EE. UU., salvo algunas excepciones.

Así mismo, se suspendió la expedición de visa por asilo y de refugiados, y la Patrulla Fronteriza está expulsando del país, sin procedimiento judicial, a todo aquel que atraviese la frontera ilegalmente, incluidos los que ya lo habían hecho y estaban en centros de detención temporales mientras se procesaban sus casos.

Todas son medidas que se han justificado por el riesgo de contagio que implica dejar entrar al país a ciudadanos de otras naciones. Es decir, la orden de Trump lo que hizo fue añadir un nuevo grupo de personas a las que se les negará el ingreso a EE. UU. temporalmente.

Aun así, se trata de una medida con pocos antecedentes en la historia.
El otro detalle relevante en la medida de Trump es su carácter temporal. Pero si la mantiene más allá de dos meses o se va volviendo permanente, podría crecer la percepción de que Trump se está aprovechando de la emergencia del coronavirus para avanzar su agenda política.

“El presidente siempre se ha opuesto a la inmigración. Y esta es una oportunidad para cerrar el país por completo, pues cuenta con la justificación legal para hacerlo y va a caer muy bien entre sus seguidores”, dijo Alex Norasteh, experto en inmigración del Instituto Cato.

Además, le da al presidente oxígeno justo cuando las encuestas no lo favorecen. En la última, del ‘Washington Post’, un 54 por ciento de los estadounidenses rajan a Trump por el manejo de la crisis. En otra de NBC-Wall Street Journal, el 65 por ciento sostiene que el mandatario no se tomó en serio la amenaza del coronavirus.

Al menos así lo ve Eugene Robinson, columnista del ‘Post’, quien en una charla con lectores dijo: “El anuncio sobre la suspensión es un esfuerzo por cambiar de tema dada la polémica que hay por la falta de pruebas (para diagnosticar la covid-19) La inmigración ya está suspendida por más de un mes, no se están aprobado visas nuevas, no hay viajes internacionales y las fronteras terrestres están cerradas. Lo que le va tocar hacer a Trump, por necesidad, es antes relajar las normas actuales para permitir el ingreso de trabajadores estacionales. Es una cortina de humo, no se dejen engañar”.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
WASHINGTON 


Tomado del diario EL TIEMPO