“Hice un disco que, a mi manera de ver, se acerca mucho a lo que sucede”, Ghostpoet

Foto: "Yo suelo hilvanar por el lado oscuro de la vida, así que, sin haber predicho nada por el estilo de lo que sucede, sí me atrae el zeitgeist de los tiempos. Y resulta que hice un disco que, a mi manera de ver, se acerca mucho a lo que sucede". Emma Dudlyke

Grabó y produjo ‘I Grow Tired But Dare Not Fall Asleep’ antes de la pandemia, pero su nuevo disco parece forjado en estos tiempos inciertos. El británico habló con ARCADIA sobre música, títulos y animales, su molestia con el status quo y su impulso por quebrar estructuras.

Por: Alejandro Pérez Echeverry

Revista Arcadia

It‘s getting kind of complex, these days…

No toma mucho tiempo saber si entra. Si este arte lo mueve y lo lleva. Como lo dice en esta entrevista, la primera canción de su quinto trabajo discográfico I Grow Tired But Dare Not Fall Asleep, que lanza hoy 1 de mayo en medio de la cuarentena y la pandemia, es la bandera en el suelo que marca el camino. Y no es para todo el mundo, puede ser quizás muy intensa para los momentos. O un antídoto momentáneo que todo lo traduce en ondas y así lo cura.

Músico, compositor, y ahora también productor de su música, el poeta fantasma Obaro Emijiwe regresa con un disco que, si no fuera suyo, quizás ni él podría escuchar en este momento en el que la música brasilera parece ser su mejor compañía. Personalmente, creo que ofrece una experiencia y un latido lleno de angustia, movimiento y reflexión de época. «He tratado de hacer música que refleje los tiempos e investigue la psiquis humana y el espíritu humano. Y este disco es una continuación de esto», nos dice. Creo que lograba sus cometidos y lo sigue haciendo.

Sobre qué música escucha, y si compone en cuarentena, nos habla. Sobre quedarse viendo un chispero con su Liverpool F.C. querido, a dos victorias de un festejo que ha esperado 30 años, también. Contestó nuestra llamada y preguntas. Antes, aquí su trabajo más reciente.

Háblenos sobre el título del disco, (traduce ‘Me voy cansando pero no me atrevo a quedarme dormido’), transmite un pronunciado sentido de falta de confianza en el mundo exterior…

Creo que sí. Es obvio que este álbum se grabó antes de la situación que vivimos ahora, pero sentía desde antes de eso que la gente estaba harta y fatigada del status quo, y por la idea dominante, de gente que trabaja demasiado duro sin recibir ni el pago suficiente ni la apreciación mínima. Gente que así no puede hacer sus sueños realidad, así sea en una medida. Al mismo tiempo, es importante mantenerse alerta, despierto, esperanzado de un día más claro. Eso quería que reflejara el título.

Como nos dice, grabó antes de esta pandemia, y me pregunto si ve esta situación como una que va a librarnos de ese ‘status quo‘ que mencionaba o si lo va a profundizar

Yo suelo hilvanar por el lado oscuro de la vida, así que, sin haber predicho nada por el estilo de lo que sucede, sí me atrae el zeitgeist de los tiempos. Y resulta que hice un disco que, a mi manera de ver, se acerca mucho a lo que sucede.

He tratado de hacer música que refleje los tiempos e investigue la psiquis humana y el espíritu humano. Y este disco es una continuación de esto.

En ese sentido, puede resultar una experiencia que entre bien o puede ser también un poco fuerte de manejar. Y eso depende, creo yo, del punto de vista que tengas sobre la vida. No voy a decir «es un gran disco y todo el mundo lo va a amar», porque es arte, y el arte se somete a eso, al amor, al odio, y a todo lo que hay en el medio. Estoy listo para eso. Sé que es un disco sónicamente/musicalmente rico y líricamente muy acertado y afinado, y eso intenté conseguir.

Personalmente, me entró perfecto, y son días en los que ni soporto todo lo que me gusta. ¿Qué relación tiene con la música en la pandemia?

He encontrado que la música brasileña me consuela, eso he descubierto. Música de Brasil, de Sudamérica. No sé qué tiene la música de ese lado del mundo, pero me atrae más que ninguna otra en el momento.

Ahora, busco la banda sonora perfecta para estos tiempos. Mi impulso primario es buscar música melancólica, oscura, pero no me está funcionando estos días. Trato de mantener los ánimos arriba tanto como puedo, esta no es una situación fácil, mentalmente. Lidiar con ese confinamiento, sin un fin a la vista, me ha llevado a buscar aquí y allá, en servicios de streaming, y atender recomendaciones de mis amigos, y radio.

Creo que escucho mucha más música de la que escuchaba. Y con más tiempo puedo escuchar discos enteros, discografías de artistas, y eso ha sido muy educativo.

¿Le nace componer esos días?

Al principio lo hice, me fui confinando por mi cuenta, manteniéndome en casa una semana antes de que se hiciera oficial. Así que llevo un mes más o menos [*esta llamada tuvo lugar el 16 de abril].

Esa primera semana sentía que necesitaba hacer música, porque «tiempo es lo que tengo ahora y hay que hacerlo», y exploré ideas nuevas, pero me di cuenta de que debo parar, y pensar sobre lo que pasa. Hay tanto por «desempacar» en esta situación actual y, sabes, la música no es lo más importante ahora. No en términos personales, no es lo más importante hacer música para mantenerme, no como lo es estar en contacto con mi familia, mis amigos, y mantenerme sano y cuerdo. Eso es más importante que componer música. Y lo volveré a hacer…

Hablando de situaciones no importantes que de todas maneras amargan, usted sigue al club de fútbol Liverpool, quien estaba muy cerca de un logro especial… ¿cómo toma eso?

jaja, desde un punto de vista muy egoísta, es fuerte asumirlo. La idea de estar a solo dos victorias de nuestro primer título en 30 años… Yo tengo 37 años, iba a ser el primer título en mi vida, no recuerdo el anterior, era muy chico. Es amargo. Leí que querían quizás jugar a puerta cerrada, y si ganamos dos de esos, lo tenemos, pero… se sentiría igual muy distinto a lo que visualicé.

Ojalá lo podamos ganar, ese título, porque estábamos muy cerca. Si la temporada fuera a la mitad, entendería si cancelan y dejan desierto el título, pero…

Alguna vez me dijo que la emoción era parte esencial de su música, y el disco sin duda la carga. Crea atmósfera con su voz única, y, como nunca antes, parece priorizar bajos y baterías. ¿Cambió en algo su proceso creativo?

Aún escribo los demos por mi cuenta, y luego invito a músicos para llevar más lejos esas ideas. Produje todo este disco por mi cuenta, me senté en la silla caliente, por decirlo de alguna manera.

Y lo hice así, siguiendo la línea de los últimos discos de Talk Talk, específicamente Laughing Stock. La idea es llevar músicos, darles ideas (pequeñas) y permitirles tocar un largo tiempo, y ver cómo influía en ellos la idea original.

Así que seguí ese camino, y decidí traer músicos a tocar música por horas, basándose en los demos que les mostré. Oficié como una especie de director, probando muchas ideas, y dando desarrollo a las que me llamaban la atención. De ahí, en las grabaciones, tomaba las mejores tomas, y arreglaba las canciones. Hubo mucha espontaneidad en el proceso, eso quería captar. A la vez, quería tratar de desestimar la idea de estructura en algunas canciones. Sabes, el bajo domina en la mezcla, y a veces decidíamos no empezar con un verso.Traté de ser tan libre creativamente como me fuera posible.

Tiene ‘Concrete Pony’, tiene ‘Black Dogs con Silver Eyes’, tiene ‘Rats in a Sack’ y en When Mouth Collide suenan pajarillos… ¿Cuál es el tema con los animales?

-Ríe- Es algo de lo que solo me di cuenta después. Escribí todos esos títulos… pues tengo una larga lista de títulos que va creciendo cuando veo algo, cuando algo me suena interesante. Y esos títulos que mencionas creo que empatan muy bien con las canciones que ahora representan. Los humanos… somos animales todos, ¿no? Parte del reino animal. No diría que hay algún significado o sentido místico detrás de los títulos, solo funcionan y se sintieron bien para esas canciones y los usé.

Ahora, soy muy fanático de los animales. Y ha sido interesante ver historias de animales retomando espacios, en pueblos y ciudades, porque los humanos no andan presentes. Y ellos no saben lo que pasa, sobreviven, y algo muestra. Alguien escribió algo sobre como la lección de esto «es que los humanos debemos reconocer que somos invitados en este planeta, unos de tantos, y debemos respetar el lugar donde vivimos. Me gusta como ellos no se preocupan como lucen o qué tienen, por riqueza o deseos materiales, viven y luchan en la  naturaleza.

Ahora, la gente puede pensar distinto sobre las ratas…

También son invitadas a este planeta…

Lo son, en efecto. Invitados no apreciados, pero invitados.

Obaro, ¿cuánto le tomó ordenar las pistas que recién lanza? ¿Tiene favoritas?

Creo que me tomó unos 20 minutos. En un tren de vuelta a casa comencé a moverlas hasta que di con este orden. No hay historia de comienzo a fin, pero en lo que respecta a la primera canción, Breaking Cover, sí fue la primera pista que mezclé. Esa primera canción es muy importante porque, uno, nunca antes había producido canciones por mi cuenta, y dos, porque quería que sirviera como esa bandera clavada en el piso, la que muestra lo que será el disco. Siempre supe que sería la primera. Dice inmediatamente «aquí estoy».

Humana Second Hand también me pareció fantástica, ¿qué nos puede contar sobre ella?

Es uno de esos títulos… Estaba en algún lugar de Europa Oriental y lo vi en un supermercado. ‘Humano‘, decía el letrero, me pareció interesante así que lo escribí, y de ahí salió el título.

Inicialmente, era muy distinta, y no me gustaba el riff de la guitarra. Partía de un demo, pero no parecía funcionar como canción e intenté arreglarla de mil maneras. Hasta que en un punto decidí meter la guitarra de nuevo, y se sintió perfecto. Anduve en círculos por semanas, y tuvo sentido volver al comienzo. Quería que tuviera un sentido de drama, que se la apropia desde el tercer verso, un sentido de teatro. Fue muy divertida de armar, ordenar todas esas piezas.

Hay un sentido de  in crescendo en muchas de sus piezas, a eso se refería cuando nos hablaba de la estructura?

No hay suficiente de eso, de la idea de que quien escucha no sepa qué viene, al menos en la primera escucha. En la música no debería haber reglas, ni parámetros, y me siento lo suficientemente confiado para tratar. En la primera canción las batería se van de repente, y eso fue un accidente feliz. Se acabó la cinta, y sentí que estaba perfecta así. Esto en vez de cortarla para ajustarse a que te la toquen, a que se sienta ‘profesional‘.

Me gusta divertirme con ello, me gusta molestar.

«He encontrado que la música brasileña me consuela, eso he descubierto. Música de Brasil, de Sudamérica. No sé qué tiene la música de ese lado del mundo, pero me atrae más que ninguna otra en el momento». Emma Dudlyke

Why won‘t I never learn…


Tomado del portal de la Revista Arcadia