El Obispo de Barrancabermeja, Monseñor Camilo Castrellón Pizano expreso su tristeza ante el desastre natural ocurrido por le derrame de petroleo en la vereda Lizama.

Tras la tragedia ambiental por el derrame de petróleo, ocurrida en la vereda La Lizama ubicada en la ciudad de Barrancabermeja, el obispo de esta ciudad, Monseñor Camilo Castrellón  Pizano, emitió una carta en la que expresa la tristeza por la magnitud de este desastre.

“El estallido de este pozo de petróleo no es un simple pozo que expulsó petróleo, gas, barro y que con la intervención para limpiar la naturaleza, quedará mucho mejor que antes. ¡NO! Se trata de una tragedia ambiental de proporciones desastrosas y muy difíciles de cuantificar”, afirmó el obispo.

Monseñor pidió a los responsables  tomar las medidas necesarias para que se evite este tipo de desastres naturales y protección del medio ambiente.

La pastoral Social de esta Jurisdicción y miembros del programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, se reunirán en los próximos días para analizar la situación actual de este desastre y así atender la situación que afronta la población de esta zona del país.

El derrame de petróleo inició el pasado 12 de marzo, cuando se evidenció por primera vez la presencia de petróleo en la vereda La Lisama, en el corregimiento de La Fortuna, esta se ubica en la ciudad de Barrancabermeja.

Daño ambiental

Con el vertimiento de al menos 550 barriles de petróleo, se contaminaron 49 cuerpos de agua y hasta 25 kilómetros del Río Sogamoso. Murieron alrededor de 2.460 animales y número de personas han visto su salud afectada.


Redacción: Verónica Palacio