Noguera, el hombre que tuvo que dejar el DAS y consulado por delitos

El exjefe del DAS recuperará su libertad tras pasar 13 años en prisión por ‘chuzadas’ y homicidio.

En las próximas horas, tan pronto se remita al Inpec su boleta de libertad, Jorge Aurelio Noguera Cotes saldrá del pabellón de ‘parapolíticos’ de la cárcel La Picota, tras pagar 13 años de prisión de los 25 a los que fue condenado por el homicidio del profesor Alfredo Correa de Andréis, fallo que se sumó a los 7 años de condena por las ‘chuzadas’ del DAS.

Antes de llegar al DAS, Noguera, un abogado nacido en Santa Marta, no era un hombre muy conocido a nivel nacional. A finales de los 90, en su hoja de vida sumaba cargos como asesor de la Gobernación del Magdalena, secretario de la Corporación Autónoma Regional de ese departamento y secretario general de la Sociedad Portuaria de Santa Marta, entre otros.

Por eso se lo veía como un hombre con mayor experiencia en la administración pública hasta el 2001 y 2002, cuando el samario se convirtió en el jefe de campaña de Álvaro Uribe en Magdalena.

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Sin mucha experiencia en seguridad ni en labores de inteligencia, el 16 de agosto del 2002 fue posesionado por Uribe como director del entonces Departamento Administrativo de Inteligencia (DAS), que en la época tenía unos 7.000 funcionarios, por lo que su nombre comenzó a cobrar relevancia. Noguera entró a esa institución después de seis años en los que el DAS estuvo manejado por policías.

Tras su llegada, Noguera criticó el manejo que le habían dado los uniformados a la institución, a la que calificó como atrofiada, afirmando que estaba más al servicio de la Policía que de la inteligencia estratégica.

En el 2004, con dos años en la institución, Noguera habló de darle un revolcón al DAS, que para esa época cumplía 51 años de historia. También apoyaba el llamado estatuto antiterrorista para golpear a la entonces guerrilla de las Farc, y el nuevo Sistema Penal Acusatorio.

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En esos años, el abogado llevó al DAS como su subdirector a José Miguel Narváez, quien el año pasado terminó condenado a 30 años de cárcel por el homicidio del periodista y humorista Jaime Garzón.

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Fue hasta el 2005 cuando se destapó un escándalo de los nexos que Narváez y Noguera tenían con el paramilitarismo, hecho por el cual Narváez fue destituido del cargo por Uribe, quien lo declaró insubsistente. El escándalo llevó a un enfrentamiento entre Noguera y Narváez, que terminó con la renuncia del primero al DAS, en octubre de ese año.

Noguera dejó el cargo tras denuncias de medios de comunicación como Semana y la revista Cambio, y por los señalamientos que hizo el exjefe de sistema del DAS, Rafael García, quien, buscando beneficios judiciales, le dijo a la Fiscalía que Noguera tenía fuertes nexos con paramilitares y que usó el DAS para favorecer a ese grupo armado ilegal, hablando de una infiltración de las Autodefensas en ese organismo de inteligencia.

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Incluso, García -quien fue condenado en esa época a 16 años de prisión-, dijo que Noguera le había ordenado borrar archivos y antecedentes de varias personas buscadas por la justicia, y dijo que él tenía estrechas relaciones con algunos de los máximos jefes del paramilitarismo, como Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ y Hernán Giraldo. 

Para noviembre del 2005, días antes de que Uribe anunciara que sería candidato a la reelección presidencial y de que quedara congelada la nómina oficial, hizo varios cambios. Entre ellos, nombró al reemplazo de Noguera, Andrés Mauricio Peñate.

Pero tras dejar el DAS, Noguera no salió de la vida pública sino que fue nombrado por el gobierno de Uribe como cónsul en Milán (Italia).

Desde Italia tuvo que viajar a Colombia en abril del 2006 para rendir un testimonio en la Fiscalía por los señalamientos en su contra de nexos con el paramilitarismo, acusaciones que Noguera negaba, afirmando que si se había reunido con ellos, fue en medio de las conversaciones y desmovilización de esos grupos.

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En medio del escándalo, el entonces presidente Uribe salió a defenderlo señalando que Noguera le había parecido «un buen muchacho y de muy buena familia». 

El 9 de mayo de ese año, después de que la Fiscalía  de Mario Iguarán anunció que había abierto una investigación formal contra Noguera por supuestos delitos electorales, la presidencia de la República dijo que había aceptado la renuncia del cónsul.

Noguera fue capturado en febrero del 2007 y luego quedó libre por un hábeas corpus, hasta julio de ese mismo año, cuando volvió a ser detenido por concierto para delinquir, señalándolo como colaborador de las Autodefensas en los departamentos de la costa norte de Colombia. 

En el 2008, la Procuraduría General lo inhabilitó por nexos e intercambio de información con paramilitares del bloque Norte de las Autodefensas. Y en julio del 2009, Noguera acudió a juicio ante la Corte Suprema de Justicia, convirtiéndose en uno de los primeros funcionarios del Gobierno Uribe en tener graves acusaciones por sus nexos con el paramilitarismo. En el voluminoso expediente se lo señalaba de seguimientos ilegales a ONG de derechos humanos y de ser determinador del homicidio del profesor Alfredo Correa de Andréis.

Dos años después, en el 2011,  fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a 25 años de prisión por tres delitos: concierto para delinquir, homicidio y falsedad por ocultamiento y revelación de secreto. En ese expediente fue sentenciado por entregarles a los exparamilitares el nombre del profesor sociólogo Alfredo Correa de Andreis para que fuera asesinado.

Y en el 2017 fue condenado a 7 años de cárcel por la Corte Suprema de Justicia por las ‘chuzadas’ del DAS. Esa condena lo señaló de crear en el DAS -entre marzo del 2003 y octubre del 2005-  el Grupo Especial de Inteligencia (G3), que se dedicó a interceptar y a hacer seguimientos a periodistas y activistas opositores del gobierno Uribe.


Tomado del portal del diairo EL TIEMPO