Palito Ortega, el de la felicidad ja ja ja ja, lanza nuevo disco

Foto: Cortesía Sony Music

Románticos 60’s es el nuevo disco del argentino en el que interpreta canciones de la década que hicieron grandes estrellas como Paul Anka, Neil Sedaka y Del Shannon.

Por: Claudia Arango Holguín

El Colombiano

Si usted no ha cantado esta canción, seguro la ha escuchado en algún lado: La felicidad ja ja ja ja / de sentir amor jo jo jo jo / hoy hace cantar ah ah ah ar / a mi corazón oh oh oh on.

Esta melodía, que aún debe estar tarareando, fue escrita y cantada en 1964 por Ramón Bautista Ortega, más conocido como Palito Ortega, el cantantautor argentino quien a sus 77 años lanzó un nuevo disco con esas canciones que él cantaba en su juventud, “las que eran muy populares. Es un homenaje a una época que viví con gran alegría”, cuenta en conversación con EL COLOMBIANO.

Sus primeros años

Cuando a comienzos de los 60 consiguió entrar a un estudio viene a su mente esa “enorme ilusión con la que uno graba un disco”. Él creció en una generación en la que se cantaban, en este continente, temas de intérpretes americanos, británicos y europeos traducidos al español, “entonces imagínate qué pasaba, si ellos (Paul Anka, Elvis Presley o Frank Sinatra) no tenían éxitos. Por eso me dediqué a escribir mis canciones para tener más proyección y no depender de nadie. Esa condición de cantautor me ayudó a sostener esta carrera”, cuenta.

Antes de seguir la conversación le pregunto si prefiere que lo llame Ramón o Palito. Se ríe al otro lado de la línea en Argentina y responde que cualquiera de los dos le son muy familiares.

Relata que su primer nombre artístico fue Nery Nelson, “cantaba rocanrol” y también temas folclóricos. Fue su extrema delgadez la que hizo que un directivo de la disquera le dijera que parecía un palo y ahí llegó el apodo que se volvió sonoro y popular, “me podés decir Palito, sin problema”.

Una carrera productiva

Sus comienzos fueron como cantante, compositor y actor de cine. Años después se creyó empresario, logró llevar a Frank Sinatra a Argentina, perdió dinero y le tocó salir del hueco financiero en que se metió. “Fue una situación económica difícil y debo decir que Sinatra me ayudó después cuando me fui a vivir a Estados Unidos”.

En otro momento lo pico la política, ejerció como Gobernador de Tucumán entre 1991 y 1995 y como Senador en los cinco años siguientes. “Siempre fui muy inquieto –comenta– finalmente me he portado bien y eso termina siendo un buen negocio”.

La música, su esencia

Son cerca de 45 álbumes de estudio los que se cuentan en su discografía. Su clave, confiesa, es tratar de ser él mismo, “eso sí, no se puede obviar que los sonidos cambian, los arreglos mejoran, llega la tecnología pero si yo me pongo a escribir un reguetón se vería forzado y no quiero decir que sea malo, al contrario, les tengo mucha admiración a estos jóvenes, solo que yo seguiré haciendo lo que he hecho durante toda mi vida”, apunta.

Con su voz pausada y serena recuerda con precisión las experiencias acumuladas en 60 años de carrera. Al hablarle de sus grandes amistades en la industria, como Charly García, determina que en realidad es amigo de todos, “no me he peleado con nadie y si me han irrespetado prefiero no responder. Soy respetuoso, cuando alguien empieza a mirarte por arriba del hombro genera tensión, debilita el espíritu, no entro en ese juego”.

Tiene su propio estudio y si alguien no puede pagarle, “¿qué puedo hacer?” Palito Ortega no olvida sus inicios y por eso sabe que para muchos, empezar no es fácil.

Sobre el público colombiano recuerda su calidez, “y no solo de la gente de Medellín y Bogotá, he tocado en otras ciudades, estuve de gira con Leo Dan y fue maravilloso”.

La conversación termina con una confesión, hace poco llegaron las reflexiones sobre su permanencia en los escenarios, “empecé a pensarlo –dice– yo me siento muy bien y disfruto lo que hago, pero como me dijo Joan Manuel Serrat, si en algún momento no disfrutas quizá sea la oportunidad decir no más”. Mientras ese instante llega, Palito seguirá cantando, en vivo.

Si La felicidad no le fue familiar, que tal esta composición suya: yo tengo fe, que todo cambiara / que triunfara por siempre el amor / yo tengo fe, que siempre brillará / la luz de la esperanza / no se apagará jamás. Ese también es Palito Ortega.


Tomado del portal del diario El Colombiano