Charlie Parker, 100 años del natalicio de un prodigio del ‘jazz’

Foto: Charlie Parker fue genio del jazz que fue decayendo debido a su adicción a las drogas y el alcohol / EFE

El saxofonista solamente vivió 34 años: tiempo suficiente para convertirse en una leyenda.

Charlie Parker vivió sólo 34 años, pero su enorme talento con el saxofón y sus aceleradas composiciones le ganaron el apodo de «Bird» (Pájaro), y le llevaron a ser una de las grandes figuras del jazz a nivel mundial y uno de responsables del bebop, cuyos acordes aun suenan con fuerza 100 años después de su nacimiento.

Parker era conocido como un revolucionario del saxofón que tocaba con asombrosa destreza, con la que consiguió crear un nuevo lenguaje musical que dominó el jazz del siglo XX y que continúa influyendo en el del siglo XXI: el bebop. Su ejército de seguidores aseguran, sin embargo, que ese concepto se queda corto para definir la volatilidad rítmica, la complejidad melódica, la innovación armónica y la proeza instrumental que «Bird» comprimía en sus solos de saxofón.

«Charlie  Parker era uno de los genios más grandes que bendijo este planeta en cualquier campo. Fue uno de los grandes improvisadores, creando un idioma que llamamos bebop y creando algo que es tan especial que transciende la música», ha dicho en las redes sociales el músico Jon Baptiste, uno de los músicos de jazz más populares de la actualidad en EE.UU.

Mientras, el guitarrista de «The Doors», Robby Krieger, ha querido rendir homenaje en Twitter a Parker tocando con su guitarra el «Ornithology» del saxofonista. El mundo del jazz celebra los 100 años de su nacimiento con una programación enfocada en su legado musical, como la emisora WRTI, que será una de las muchas que se dedicará, durante una semana, a emitir sus canciones como solista y con distintos grupos, además de sus distintas colaboraciones. En Nueva York, el Birdland Jazz Club, uno de los locales de jazz más populares de los años 50, dedicado a Parker, también se ha lanzado a celebrar a esta estrella de la música con distintos conciertos virtuales que le rinden homenaje durante tres semanas, empezando con el italiano Pasquale Grasso, a quien se unirán luego en un trío el legendario batería Kenny Washington y el bajista Ari Rolando.

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Y es que ahí, en el Birdland Jazz Club, que a mitad del siglo XX tenía capacidad para unas 500 personas, tocó Charlie Parker con asiduidad. Además, el Museo Americano del Jazz, en Kansas (Missouri), celebra a una de sus figuras más destacadas con una extensa exposición hasta finales de año, mientras que el legendario Lincoln Center de Nueva York ha organizado una serie de conciertos virtuales esta semana durante 10 días.

Parker, nacido en Kansas el 29 de agosto de 1920, dejó la educación secundaria después de poco más de un año de estudios para iniciar su carrera como músico a finales de 1935, cuando empezó a practicar con esmero con un saxofón que le habían comprado sus padres. En una entrevista con el también saxofonista Paul Desmond,

Parker aseguró que en su época inicial, ensayaba hasta 15 horas al día durante 3 o 4 años, y después, en 1939, con sólo 18 años, se trasladó a la ciudad de Nueva York en busca de una oportunidad. Fue en la Gran Manzana donde él mismo dijo que encontró su estilo personal, tras lo que comenzó a tocar solos con la banda de Jay McShann, con quien recorrió EE.UU. desde 1940 hasta 1942, momento en el que su apodo de la infancia «Yardbird» de quedó en «Bird». Su creciente amistad con el trompetista Dizzy Gillespie causó largas sesiones de improvisación en las que dominaba un jazz vanguardista, que finalmente desembocaron en el bebop.

En 1944 formó con Gillespie, Earl Hines y Billy Eckestine el primer grupo profesional de bebop de la historia, una música que inicialmente atrajo numerosas críticas, pero también fervientes seguidores. Para entonces, «Bird» ya había pasado varios años consumiendo drogas y se había convertido en un adicto al alcohol y la heroína, lo que le llevó a ser ingresado en un hospital psiquiátrico en el verano de 1946. Tras seis meses ingresado, Parker formó un quinteto, que incluía al trompetista Miles Davis y al batería Max Roach, y comenzó a tocar en las principales ciudades de EE.UU.

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En 1947 actuó en el mítico Carnegie Hall de Nueva York, y grabó canciones con la banda de Machito, el músico que ayudó a definir el jazz afro-cubano y que creó tanto el Cubop como la salsa. Con el tiempo, y tras la grabación de algunas de sus obras más destacadas, como «Koko», «Relaxin’ at Camarillo», «Night in Tunisia, «Ornithology» o «Parker’s Mood», se convirtió en una referencia para los jóvenes saxofonistas, pero a principios de los 50, sus excesos con los narcóticos y el alcohol le comenzaron a pasar factura.

«Bird» se convirtió en un músico poco fiable que frecuentemente no cumplía con sus compromisos y no pagaba a sus músicos, lo que le llevó incluso a ser despedido del «Birdland Jazz Club» y a que se le prohibiera trabajar en locales neoyorquinos durante 15 meses.

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La muerte de una hija a los dos años y el divorcio de su cuarta mujer empeoraron la situación, y finalmente falleció de un ataque al corazón en marzo de 1955 a los 34 años. Pese a su corta vida, Parker está considerado una de las figuras más prominentes del jazz y por muchos como el mejor saxofonista de la historia que influyó a algunas de los músicos que desarrollaron el free jazz, como Ornette Coleman, John Coltrane y Albert Ayler.


Tomado de portal del diario EL TIEMPO / EFE