El sol brilla sobre Margarita Siempre Viva

Foto: Camilo Suárez Echeverry

La agrupación, con su alineación actual, lleva tocando desde febrero de 2018. Buscan la unión para crear su música y así nunca agotar ideas ni repetir sus sonidos.

Por: Valeria Murcia Valdés

El Colombiano

Minutos antes de que Margarita Siempre Viva suba al escenario, los cinco miembros de la banda se mezclan entre el público con flores en las manos. Miran alrededor y las van entregando, una por una, sin preferencias. La gente, entre sorprendida y confundida, las recibe. Quienes ya han asistido a toques saben de lo que se trata. Es una costumbre que el grupo procura respetar, una especie de carta de presentación que antecede su música.

“Creamos un lazo con quienes van a vernos, tratamos de entregarles flores. Es una forma de agradecerle al público que es el que crea los espacios porque sin ellos no se podría hacer nada por estar ahí”, cuenta Cristiano, vocalista del grupo.

Una vez han florecido entre la audiencia, Márgaro, Cristiano, Bicho, Mora y Camilo suben a escena para entregar una rama de rock indie nostálgico y cargado de poesía.

Sembrando la música

Podría decirse que Margarita Siempre Viva nació tras “el encuentro entre dos entes muy musicales”, apunta Márgaro, compositor de gran parte de las canciones.

Precisamente fueron Cristiano y Margaro quienes empezaron a crear música en el colegio. Tuvieron una banda de ska punk, pero el tiempo se encargó de conectarlos con la música que soñaban hacer.

Se sentaron a escuchar rock contemporáneo latinoamericano y se impregnaron del indie de Mi Amigo Invencible, El Mató a Un Policía Motorizado, Los Espíritus y Temporada de Tormentas, agrupaciones que los llevaron a su sonido. Empezaron a crear música en un formato simple, solo guitarra y voz, pero pronto se dieron cuenta de que querían ampliar su abanico y eso implicaría agrandar el equipo.

Se fueron encontrando al resto en el camino y, desde entonces, Margarita Siempre Viva nació como una banda de estudio: de grabar por horas las canciones que les iban brotando de las manos y plasmándose en acordes y letras.

Todo eso sin afán de hacerse famosos, solo por gusto.

Su primer disco estuvo cargado de shoegazing y se llamó La Luz Que Dejaste Regar. Fue una producción de siete canciones “ruidosas y distorsionadas”. Bicho, el bajista, estuvo a cargo de la producción de esos primeros temas. Unas semanas más tarde llegó el segundo: Habitación de Flagelos en C, que incluyó una apuesta más acústica en la que se destacó Los Días Apacibles.

Fue luego de compartir su música que empezaron a tocar en vivo. Primero en Bello, de donde vienen: Bantú Bar, Nebraska y Pigmento fueron algunos de los pequeños lugares que los escucharon antes de salir del Valle del Aburrá. Bogotá los recibió particularmente bien y ahora les parece asombroso que estén a unas semanas de presentarse en el Festival Estéreo Picnic.

Su trabajo más reciente es Primavera Febril, que como cuenta Márgaro, “es un disco más activo, más dream pop y más post punk. Hasta las mismas letras y el ánimo de las canciones lo proclaman”.

Presentarán estas nuevas canciones en su primer concierto en el Festival. Esperan crear una experiencia en escena, pero claro, esta vez necesitarán muchas flores más para entregarle a esa audiencia.

Para saber más

Margarita Siempre Viva en escena

La agrupación de Bello se presentará este fin de semana el 15 de marzo en el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia con entrada libre a las 7:00 p.m. y el 16 a las 3:00 p.m. en el Club Líbido de Medellín. El evento, que incluirá la presentación de otros artistas como Árboles Vertebrados y Los Maricas tiene un costo de $30.000 pesos.

El 29 de marzo llegarán a Bucaramanga junto al grupo bogotano Quemarlo Todo Por Error y se presentarán en la fiesta El Rock También Se Baila, que se llevará a cabo en Municipal – Música Viva. La entrada a este evento tendrá un costo de $15.000 pesos.

Luego de este recorrido, el grupo debutará en el Festival Estéreo Picnic el 7 de abril.


Tomado del diario El Colombiano