Fiscal propone inhabilidad para jefes de organismo de control

Foto: EL TIEMPO

Francisco Barbosa prometió una relación «armónica» con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

El abogado Francisco Barbosa asumió como nuevo Fiscal General de la Nación y anunció ante el presidente de la república Iván Duque los ejes sobre los que trabajará al frente del ente acusador, dentro del cual resalta el de mantener una relación armónica con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

«Mi código de acción y de conducta será la aplicación de la ley y de la Constitución. No seré melifluo, ni vacilaré ante la criminalidad venga de donde venga«, señaló el funcionario.

Igualmente invitó al contralor Carlos Felipe Córdoba y al procurador Fernando Carrillo a que lo acompañen para impulsar una inhabilidad para que los jefes de los organismos de control e investigación no puedan aspirar inmediatamente a cargos de elección popular.

«Cumplir mi rol de fiscal general implica hacerlo a tiempo completo, sin agendas dobles y con compromiso patriótico (…)  que acompañen la propuesta, como lo hace hoy el Fiscal general, de impulsar la inhabilidad temporal que se quiere establecer a nuestros cargos para evitar el afán de iniciar campañas presidenciales precoces en el marco de nuestras funciones».

Y anunció que trabajará en nueve ejes:

«En la actualidad existe una presencia de la entidad en 550 municipios. Es necesario llegar a 200 municipios más, especialmente en los territorios donde se desarrolla la reincorporación de los desmovilizados del acuerdo de paz».

La lucha contra la corrupción. «Colombia no se puede dar el lujo de ceder un ápice en este punto. Recursos de la salud, del medio ambiente, de la educación y la contratación pública serán una de las prioridades de mi administración».

Fortalecimiento de las unidades contra las personas que violan los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes, en especial contra los reclutadores y aquellos que usan y utilizan a los menores.

Lucha contra la criminalidad de los líderes sociales. «Para ello, la Unidad de investigación de la Fiscalía estará al frente de una tarea de coordinación institucional entre su unidad y las delegadas de seguridad ciudadana y de crimen organizada para lograr tasas de esclarecimiento mayores al 52 % que actualmente posee la entidad. Como Fiscal general de la nación, la lucha por la defensa de los derechos humanos es un punto de honor» , dijo.

Fortalecimiento de la investigación en el país. «Es inaudito que en las regiones existan cuerpos de fiscales sin investigadores o en las ciudades, las Unidades de reacción inmediata (URI) no cumplan el papel misional de lograr una investigación que le permita al ciudadano justicia pronta. Hoy los delitos de bagatela constituyen más del 60 % de la totalidad de los hechos punibles que se cometen en Colombia. La Fiscalía no puede ser la entidad que resuelve inventarios de las noticias criminales que ocurrieron 4 o 5 años antes», indicó el nuevo fiscal.

Desarrollar estrategias litigiosas en el casos priorizados «sin caer en la denominada ‘justicia espectáculo’ que busca a como de lugar medidas privativas de la libertad en todos los casos, corriendo el riesgo de descubrir ante los jueces de garantías la evidencia probatoria y así golpear el funcionamiento de los preacuerdos, esquilmar el principio de oportunidad e incluso correr el riesgo de perder los casos ante los jueces. Estos riesgos se suman a millonarias demandas por privación injusta de la libertad que atiborran la jurisdicción de lo contencioso administrativo».

La Fiscalía incrementará su lucha contra el narcotráfico y las estructuras criminales que alimentan ese infernal negocio. «El daño que produce esa actividad lleva no solo a la destrucción del tejido social, sino produce un daño ambiental sin igual. Más de 200.000 hectáreas de cultivos de coca, lleva a ser imaginativos en la acción contra ese flagelo».

Protección a mujeres y minorías. «Esta será una Fiscalía que pone a nuestras mujeres y a nuestras minorías en el punto más alto de protección. No toleraré el feminicidio, ni el trato discriminatorio contra nuestros pueblos indígenas ancestrales. La Fiscalía continuará en la tarea de esclarecimiento de esos crímenes y en la búsqueda de la eficacia de la justicia».

La Fiscalía mantendrá relación armónica con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Por último, la fiscalía general de la nación mantendrá una relación armónica y sin estridencias con la Jurisdicción especial para la paz en el entendido en que esta cumple una función atada a la justicia transicional y la fiscalía general mantendrá sus estrictas competencias en el ámbito de la justicia ordinaria. La Jurisdicción especial de paz deberá seguir trabajando a efectos de lograr la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición.

Además, el nuevo jefe del ente acusador anunció la presentación de un proyecto de ley para reestructurar la entidad «y así crear las capacidades técnicas investigativas y financieras que nos permita avanzar en una mayor cobertura de la Fiscalía en los territorios. Fiscales y jueces itinerantes y permanentes deben ser una regla para obtener un servicio de justicia adecuado».


Tomado del portal del diario EL TIEMPO