Jennifer Lopez llega a los 50 años coronada como la mayor estrella latina

Foto: Jennifer Lopez durante una actuación en Las Vegas el 15 de junio de 2019. Ethan Miller Getty Images

La artista del Bronx celebra este miércoles medio siglo de vida como un icono internacional de la música, el cine y la moda

Por: Carlos Megía

EL PAÍS (ES)

40 millones de álbumes vendidos, más de mil millones de euros recaudados a lo largo de su filmografía, casi cien millones de seguidores en Instagram y hasta un récord Guinness. Jennifer Lopez (Nueva York, 1969) tiene razones para celebrar este miércoles por todo lo alto su 50º cumpleaños. La artista, que conmemora también dos décadas de prolífica carrera musical, puede presumir de vivir un momento de éxito profesional y estabilidad personal. Su trayectoria e influencia, pionera e imprescindible en el mundo latino, ha sido reconocida en el último año y medio con el premio Vanguard de la cadena MTV, el Fashion Icon que concede el CFDA (Consejo de Diseñadores de Moda de América) y un puesto en la lista de las 100 personas más influyentes de 2018 que elabora la revista Time. Sus sencillos siguen copando las listas, en noviembre estrenará el esperado filme Hustlers y junto al exjugador de béisbol Alex Rodriguez conforma una de las parejas más poderosas sobre la tierra. A tenor de su vigencia actual, no resulta fácil discutir el mantra que ha acompañado a JLo a lo largo de su carrera: “Recuerda siempre: vivirás, amarás, bailarás de nuevo”.

Era todavía una aspirante a estrella del pop cuando llegó a la alfombra roja de los premios Grammy del año 2000. Por aquel entonces ya había publicado un triunfal disco de debut (On the 6) en el que presumía de orígenes humildes en el barrio del Bronx y su nombre resonaba en Hollywood gracias a papeles como el de Un romance muy peligroso. Sin embargo, para una buena parte de los presentes, solo era la última «novia de» P. Diddy, afamado rapero y productor. La coletilla moriría esa misma noche. Un vestido de color verde y escote vertiginoso, firmado por Versace, cambiaría la vida de Jennifer Lopez y del mismísimo Internet. Tal fue la cantidad de búsquedas que despertó aquel diseño en el pleistoceno digital que Eric Schmidt, por entonces director ejecutivo de Google, comprendió que los usuarios de la plataforma necesitaban algo más que resultados de texto.

Su posado en aquel photocall supuso el origen de la herramienta Google Imágenes y el inicio de la evolución estilística de Lopez. De bailarina que trabajó para Janet Jackson o New Kids On The Block a musa de diseñadores como Tom Ford, Ralph Lauren y Donatella Versace. Precisamente la firma italiana ha decidido celebrar el medio siglo de vida de la artista lanzando unas zapatillas que replican el estampado del conocido como Jungle Dress. Una muestra más del influjo que ha tenido su carrera, explicitado por la actriz Kerry Washington (Scandal) —natural como ella del Bronx— en Time. “Es una fuerza innegable y un ejemplo poderoso, no solo para las mujeres de color sino para cualquiera al que le han hecho sentir como ‘el otro’, y para todo el que lleve la carga y el privilegio de ser un pionero”.

Esta hija de inmigrantes puertorriqueños despuntó primero como intérprete. A mediados de los noventa encadenó varios proyectos con realizadores del prestigio de Francis Ford Coppola, Oliver Stone o Steven Soderbergh, pero no sería hasta 2001 cuando afianzó su posición de estrella consiguiendo un récord Guinness que todavía nadie ha podido arrebatarle. La última semana del mes de enero de aquel año la artista copó el primer puesto simultáneo en la taquilla cinematográfica, con el filme Planes de boda, y el de las listas de álbumes con su segundo trabajo, J.Lo. Lopez también tiene el honor de ser la primera actriz latina en haber cobrado un millón de dólares por un papel, cifra que multiplicaría hasta por diez en los años posteriores.

Su aclamación como nueva reina de la comedia romántica (cimentada con otro cuento de hadas, Sucedió en Manhattan) no duraría demasiado. En 2003 experimentó un batacazo que cuestionaría para siempre su estatus como actriz de prestigio en Hollywood y que incluso llegó a contagiar su vida personal. Gigli (Una relación peligrosa), imaginada como un triunfo incontestable al juntar en la gran pantalla a la pareja más mediática de 2003, la de Jennifer Lopez y Ben Affleck, se saldó como uno de los mayores fracasos de crítica y público de la historia del cine, recaudando apenas un 10% de su presupuesto total. A las pocas semanas, los conocidos popularmente como Bennifer anunciaron la cancelación de un enlace inminente y la relación llegó a su fin.

La cantante se ha casado hasta en tres ocasiones. Las dos primeras, con el escritor cubano Ojani Noa en 1997 y con el bailarín Chris Judd cuatro años después, no superaron el año de vida. La más duradera llegaría en 2004, cuando contrajo matrimonio con el cantante Marc Anthony. Fruto de su relación, que acabó en 2011, nacieron sus dos hijos: los gemelos Emme y Maximilian.

Todo apunta a que habrá una cuarta, tras anunciar el pasado mes de marzo el compromiso con su pareja durante los dos últimos años, el jugador de béisbol Alex Rodriguez. A pesar de saltar a la fama rogando en una balada que no la amasen, tanto su prometido como millones de personas en todo el mundo parecen decididos a seguir ignorando la petición.


Tomado del portal Gente del diario EL PAÍS (ES)

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