Las mentiras de Aleister Crowley, el hombre que algunos consideran un genio y otros el anticristo

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Más de setenta años después de su muerte el ocultista, poeta y alborotador profesional sigue siendo un misterio y manteniendo a su alrededor un aura de culto alimentada por rumores y locuras

Por: Juan Sanguino

Icon / EL PAÍS (ES)

Ocultista, poeta, espía, alpinista, mago y profeta. “El hombre más depravado del mundo”, según la prensa; “La Bestia”, según su madre; y «uno de los 100 británicos más importantes del siglo XX», según la BBC. Nadie sabe, en realidad, qué o quién fue Aleister Crowley (Reino Unido, 1875-1947) porque en su figura convergen mitos y datos con la misma fluidez con la que él mezclaba magia y ciencia en sus rituales. ¿Era un siervo de Satán? ¿Era el gurú de los Beatles? ¿Era el padre de Barbara Bush? Estas son las respuestas a estas preguntas sobre uno de los hombres más misteriosos de la cultura pop.

¿Era el padre de Barbara Bush?

El origen del rumor. Aleister Crowley y Pauline Pierce, la madre de Barbara Bush, pertenecían al mismo círculo social. La teoría de la conspiración hizo el resto.

La realidad. Dado que Crowley regentaba sesiones de sexo y drogas (lo que hoy se llama chemsex) para alcanzar la lucidez, la leyenda urbana asegura que Pauline Pierce mantuvo relaciones con él, se quedó embarazada y su hija acabó en la Casa Blanca. De este modo, Aleister Crowley aportó su semilla al devenir de la historia mundial. Pero no hace falta recurrir a teorías: su apología del individualismo extremo y del hedonismo y sus ataques contra los dogmas religiosos y las autoridades sociopolíticas, abrazadas por los verdaderos mesías del siglo XX (las estrellas del rock), son la base de la cultura actual. Al final Crowley sí cambió el mundo, pero no como él pretendía.

¿Causó la maldición de Led Zeppelin?

El origen del rumor. El fanatismo del líder de Led Zeppelin hacia Crowley le llevó a hacer rituales en los que participaban todos los integrantes de la banda (excepto Jon Paul Jones) para alcanzar poder ilimitado. Se decía que su fama venía de un pacto con el diablo y eso, por lo visto, tiene consecuencias. Así nace la leyenda de la maldición de Led Zeppelin: los tres aparatosos accidentes de coche de Robert Plant, la muerte repentina de su hijo de cinco años, la caída mortal por una escaleras de la musa de la banda Sandy Denny y el final de Led Zeppelin, precipitado por la muerte de su batería John Bonham en 1980 tras beber 40 chupitos de vodka.

La realidad. Los vinilos de III tenían grabado “Haz tu voluntad”, expandiendo así el lema de Crowley a millones de oyentes alrededor del mundo y, sobre todo, generando docenas de teorías macabras para la posteridad. Jimmy Page era un coleccionista de memorabilia de Crowley: túnicas, manuscritos, artefactos y hasta su casa en Escocia. Se decía que en esa mansión, llamada Boleskine, Crowley había efectuado una invocación oscura que cometió la imprudencia de dejar a medias. Así acaeció sobre él, sobre todo el que habitase esa casa y sobre la región entera una maldición que según la leyenda parió una criatura maligna que vive en la laguna que hay junto a la casa: el lago Ness. Page vendió Boleskine en 1992, pero la residencia ardió sin causa confirmada en 2016. Es probable que el fuego empezase por alguno de los rituales que cientos de personas celebraban en su interior desde su abandono en los 90.

¿Fue el fundador de la cienciología?

El origen del rumor. Ron L. Hubbard, el creador de la cienciología, presumía de ser buen amigo de Crowley. Su objetivo era vampirizar el prestigio, el culto y la repercusión que Crowley tenía en la comunidad espiritual.

La realidad. Hubbard era socio de Jack Parsons y juntos estudiaron Thelema, la filosodía de vida (o religión) liderada por Crowley. Pero él tomó su mezcla de psicología y esoterismo (“el método de la ciencia, el objetivo de la religión”, la describía Crowley) y lo embadurnó de autoayuda: Hubbard comprendió que la gente que recurre a la religión no quiere preguntas sino respuestas. Robó el barco de Parsons, fundó la cienciología y se llevó la fama, el dinero y los seguidores que Crowley había ansiado toda su vida.

¿Hacía magia negra?

El origen del rumor. En alguno de sus rituales, Crowley invocaba demonios que requerían sacrificios de sangre. La prensa se encargó del resto: su filosofía anticristiana (consideraba que el cristianismo estaba obsoleto), el falso rumor de que obligaba a sus estudiantes a mantener relaciones sexuales con cabras y su apología de la bisexualidad llevaron a la opinión pública a considerarle, literalmente, el Anticristo. A él le hacía tanta gracia que jugaba con esta etiqueta, llegando a escribir que “un bebé inocente es la víctima más satisfactoria” y que él sacrificaba unos 150 al año. Se refería a la masturbación.

La realidad. “Desprecio la magia negra hasta tal punto que me cuesta creer que exista gente tan idiota como para practicarla”, aseguró Crowley, el realidad un apologista del amor. Sin embargo, varios cultos satánicos y ceremonias oscuras han venerado su obra como textos sagrados. De ahí la percepción de que Crowley fue satanista.

¿Echó una maldición mortal a sus compañeros de expedición?

El origen del rumor. Crowley aspiraba a expandir los límites del ser humano y la verticalidad era una de sus obsesiones. Durante la escalada de Kachenjuga, la tercera cima más alta del mundo, su equipo insistió en abandonar ante el agotamiento pero él les echó una maldición y siguió su camino en solitario. Una avalancha sepultó a sus compañeros, matándolos a casi todos, mientras Crowley ignoraba sus gritos de agonía.

La realidad. Los 7620 metros que escaló Crowley fueron un récord mundial en su momento. Durante su regreso se cruzó con los supervivientes de la avalancha ya asentada, a los que no prestó ningún auxilio, y robó el dinero que quedaba para la expedición. Su compañero, Jacot-Guillamord, recuperó parte de ese dinero chantajeándole con publicar su literatura pornográfica, cuyos relatos homosexuales le habrían llevado a la cárcel.

¿Fue el gurú de los Beatles?

El origen del rumor. La inclusión de Crowley en ese panteón de la contracultura que es la portada de Sgt. Pepper Lonely Club Band ha desatado todo tipo de teorías.

La realidad. La vida excesiva, espiritual y escandalosa de Crowley lo convierte en la primera estrella del rock. “La única ideología de los Beatles es que hagas lo que quieras y que asumas tu propia responsabilidad”, explicaba John Lennon cuando le preguntaban por la aparición de Crowley en la portada. El disco abre con la frase “Hace hoy 20 años, el sargento Pepper enseñó a la banda a tocar”. Sgt. Pepper Lonely Club Band se lanzó exactamente 20 años después de la muerte de Aleister Crowley. Otros músicos como David Bowie (cuyo último disco, Blackstar, contenía referentes a Thelema) o Rolling Stones le han mencionado en sus canciones. The Doors aparecían junto a un busto suyo en la contraportada de 13. El cantante de Iron Maiden escribió una película de terror, Chemical Wedding, en la que un hombre era poseído por el espíritu de Crowley. Pero ningún rockero se obsesionó con él tanto como Jimmy Page.

¿Era un mesías?

El origen del rumor. Durante su luna de miel en El Cairo, Crowley escuchó la voz de un mensajero del dios Horus que le dictó El libro de la ley. Esta obra es a la religión fundada por Crowley, Thelema, lo que la Biblia al cristianismo. Thelema partía de la base de que el viejo orden mundial había colapsado y ofrecía guía ante la nueva era. Crowley se postulaba así como el líder espiritual del nuevo orden.

La realidad. Más que una religión, Thelema era un sistema filosófico. Y no cuajó a nivel popular aunque tuvo ilustres feligreses como el pionero de la ingeniería espacial Jack Parsons, pero su eslogan individualista “hacer tu voluntad será la única ley completa” (no en el sentido de hacer lo que uno quiera, sino de satisfacer la misión para la que ha nacido) puede considerarse como la piedra angular que originó la contracultura en la que todavía hoy vivimos.

¿Era espía?

El origen del rumor. Se especula que Ian Fleming, futuro autor de las novelas de James Bond que trabajaba en la inteligencia naval, envió a Crowley a colaborar con los nazis para darles información falsa y que entre sus éxitos estuvo la detención del dirigente nazi Rudolph Hess. Otras teorías aseguran que era un contraespía nazi y que sus expediciones montañeras eran en realidad misiones sugeridas por los alemanes para recabar información.

La realidad. Lo único que está confirmado es que Crowley creó el símbolo de la V como contraataque mágico al poder sobrenatural de la esvástica nazi y que Gran Bretaña estaba tan desesperada que Churchill lo adoptó como signo de victoria cada vez que aparecía en público, por si acaso eso de la magia funcionaba. Cuando Crowley murió, en sus bolsillos solo encontraron una vieja carta del director de inteligencia naval solicitando una reunión con él: ante su final, aquella fue su posesión más preciada.

¿Era drogadicto?

El origen del rumor. Crowley terminaba sus ritos con una bacanal de sexo y drogas, que él consideraba que era el único camino a una nueva dimensión de la consciencia.

La realidad. Fue uno de los primeros en experimentar con mescalina para expandir su percepción del mundo y además consumía hachís, cocaína, éter y peyote (él fue quien introdujo a Aldous Huxley en el consumo de esta última). Su única adicción, sin embargo, fue la heroína: se la recetaron para el asma (un remedio habitual a principios del siglo XX) y vivió toda su vida enganchado a ella.

¿Fue el padre de los hippies?

El origen del rumor. El flower power se tomó lo de “haz tu voluntad” al pie de la letra, en plan “haz lo que te dé la gana sin importarte las consecuencias”, y Crowley fue uno de los referentes espirituales del movimiento.

La realidad. Crowley fue uno de los primeros pensadores de Occidente en importar filosofías orientales, lo cual es considerado el germen del movimiento New Age. Fusionaba la mística budista con el cristianismo, practicaba yoga y sublimaba su experiencia vital mediante alucinógenos. En 1920 Crowley llevó a cabo un experimento social construyendo una abadía thelemita en Sicilia con sus dos mujeres y varios hijos. La comunidad labraba la tierra, cazaba, meditaba bajo los preceptos de El libro de la ley y se entregaba a una utopía de sexo, drogas y comunión con la naturaleza. También vestían túnicas y se teñían el pelo de colores. Es considerada la primera comuna hippie. Cuando uno de sus miembros murió (probablemente intoxicado por el agua) la prensa concluyó que se trataba de un sacrificio humano y Mussolini expulsó a Crowley de Italia para siempre por cometer “actos de extrema depravación”.


Tomado del portal Icon del diario EL PAÍS (ES)