Una neumonía, vértebras desplazadas y redención: el espectacular regreso de Ozzy Osbourne en los AMA’s

Foto: Getty Images

Ocurrió anoche en la gala de los American Music Awards y ante los ojos orgullosos de su mujer y su hija. El rockero reapareció entre pirotecnias tras un año en el que su salud puso en peligro su carrera

Por: Óscar Tévez

Icon / EL PAÍS (ES)

Ozzy Osbourne (Birmingham, Inglaterra, 1948) no había tenido un buen 2019: una gripe que se convirtió en una infección respiratoria severa le obligó a cancelar su gira No More Tours 2, desembocando en una estancia en la UCI por neumonía. Por si eso fuera poco, el pasado abril sufrió una caída en su casa de Los Ángeles mientras se recuperaba y sufrió desplazamientos de las vértebras del cuello que le obligaron a cancelar toda su agenda de conciertos para lo que quedaba del año. «Ahora tengo muchas más tuercas y tornillos en mi cuello que en mi coche», dijo.

Anoche volvió a los escenarios televisivos para presentar en directo en los American Music Awards Take what your want, canción del rapero Post Malone en el que la leyenda del heavy metal colabora (también lo hace el rapero Travis Scott) y que lo ha llevado, por primera vez en treinta años, al top 10 de la lista de sencillos de los más vendidos en Estados Unidos. Es su segunda aparición en pocos días: el pasado 21 de noviembre había presentado esta canción en el escenario de The Forum, en Los Ángeles, como atestiguan varios vídeos grabados por admiradores entusiastas y subidos a YouTube.

Extracto de la actuación de Ozzy Osbourne en los American Music Awards. Entre el público se puede ver a su esposa, Sharon, y a su hija, Kelly.

El autotune marcó la actuación, como marca tantos grandes éxitos de la radiofórmula actual, y muchos juran que también la parte de Ozzy. Sería comprensible: es su primera aparición tras graves problemas de salud que han afectado a su voz. También a su físico, lo cual explica que lo veamos sentado durante gran parte de la actuación (se levanta hacia la mitad, como la actuación del Forum) y moviéndose poco (únicamente agita los brazos ante una enorme pantalla de fuego infernal, amable referencia al rock satánico de su banda Black Sabbath). La escena, si conocemos estas circunstancias, provoca conexión y empatía. A sus 70 años (el 3 de diciembre serán 71) el artista no solo arrastra las secuelas de un año especialmente malo de salud, sino de cuatro décadas de excesos con el alcohol y las drogas.

Para dar apoyo moral estaban su esposa Sharon y su hija Kelly, las dos convertidas en celebridades por derecho propio gracias al programa Los Osbourne, un documental de telerrealidad que narraba la vida de la familia emitido entre 2002 y 2005 y que allanó el camino para todos los que llegaron luego, incluido el de las Kardashian. Este programa y su impacto convirtieron a la familia Osbourne en celebridades globales y ayudó a convertirlos también en una de las más ricas de Inglaterra, según una lista anual publicada por el Sunday Times en 2018.

Osbourne tiene listo su nuevo disco, Ordinary man, que se publica a principios de 2020. Lo ha grabado, entre otros músicos, con una sección rítmica de lujo: el batería de Red Hot Chili Peppers, Chad Smith, y el bajista de Guns N’Roses, Duff McKagan. Ya ha dado a conocer dos canciones que están bastante bien: Under the graveyard y Straight to hell.

Ozzy Osbourne retomará los conciertos de su gira No More Tours II en mayo de 2020, según se informa en su web oficial. En España, después de dos cancelaciones, se ha puesto una nueva fecha: el 22 de noviembre en Madrid y junto con Judas Priest. Más heavy imposible.


Tomado del portal Icon del diario EL PAÍS (ES)

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