Chicho Serna, a juicio por lavado de activos en Argentina

Foto: David Sánchez Mejía / EL TIEMPO

También están en el proceso la viuda y  el hijo de Pablo Escobar Gaviria, residentes en ese país. 

Por: La Nación (Argentina-GDA)

María Isabel Santos Caballero y Juan Sebastián Marroquín Santos, viuda e hijo del fallecido capo narco Pablo Escobar Gaviria, deberán enfrentar un juicio oral y público en la Argentina acusados de haber hecho un «aporte esencial» para una maniobra de lavado de activos provenientes del narcotráfico.

Así lo resolvió hoy el juez federal de Morón Néstor Barral al declarar la clausura de una causa iniciada el 1 de septiembre de 2016 a instancias de una nota que recibió la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), conducida por el fiscal federal Diego Iglesias , de parte de un representante de la DEA en la Argentina.

Según la resolución firmada por Barral, la viuda y el hijo de Escobar Gaviria no estarán solos en el banquillo de los acusados: también serán juzgados el exfutbolista colombiano de Boca Juniors Mauricio «Chicho» Serna; su compatriota José Piedrahita Ceballos, capo narco que declaró como arrepentido en esta causa; el abogado y empresario Mateo Corvo Dolcet; su esposa, María de los Ángeles Verta; la contadora María Gabriela Sánchez; Antonio Ruiz, y Esteban Delrio.

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En el paper de la oficina antidrogas de los Estados Unidos se afirmaba que una organización dedicada al narcotráfico y al lavado de activos investigada en Colombia tenía vínculos con personas físicas y jurídicas «radicadas dentro del territorio argentino».

Los investigadores norteamericanos explicaron que «el grupo criminal se encontraba liderado por Piedrahita Ceballos, de nacionalidad colombiana, y tenía contacto directo en la Argentina con el abogado y empresario argentino Mateo Corvo Dolcet».

Piedrahita Ceballos, que está detenido en los Estados Unidos y que declaró como imputado colaborador en el expediente, firmó un acuerdo de juicio abreviado con los fiscales Iglesias y Santiago Marquevich.

Según fuentes judiciales, después de reconocer los hechos por los cuales fue imputado, aceptó una pena de cinco años de prisión y se le fijó una multa de $165.000.000. La resolución deberá ser homologada por el Tribunal Oral Federal (TOF) a cargo del debate.

«Entiendo que Santos Caballero y Marroquín Santos efectuaron un aporte de carácter esencial para el cumplimiento de los objetivos criminales de Piedrahita Ceballos», sostuvo Barral en su resolución, que hoy fue notificada a las partes.

El magistrado explicó que los «canales de lavado de activos» utilizado por la organización criminal se enfocaron en dos sectores comerciales «bien diferenciados». Barral dijo: «Por un lado, a través de los emprendimientos inmobiliarios desarrollados por Corvo Dolcet en el partido de Pilar y, por el otro, por medio de actividades de producción de espectáculos de tango y degustaciones gastronómicas, encabezadas por Ruiz».

Corvo Dolcet lidera y comercializa un ambicioso proyecto denominado Pilar Bicentenario que contempla un centro de trasbordo y la construcción de 400 cocheras en un predio donde se proyectaba la nueva estación Panamericana de la línea de trenes Belgrano Norte. El master plan incluye varias etapas.

El otro foco de los negocios en el que habría sido invertido el dinero proveniente del tráfico de drogas fue el de los servicios de bar y confitería y la producción de espectáculos teatrales y musicales
 desarrollados por las firmas Club Monserrat, que explotaba el tradicional espacio cultural y la confitería Café de los Angelitos, y Tango Suite, que se dedicaba a ofrecer servicios gastronómicos y producciones de entretenimientos dedicados al turismo internacional en uno de los salones del Faena Hotel, de Puerto Madero.

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«A partir del dictamen remitido por la Procunar, oportunamente confrontado con la documentación acompañada al mismo, y los demás aportados con anterioridad, así como también los informes presentados tanto por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) como por la Unidad de Información Financiera (UIF), se determinó que existieron ingresos de dinero provenientes de las actividades ilícitas de Piedrahita Ceballos en el país, los que se vieron materializados a través de distintas inyecciones de dinero que recibieron las empresas Ínsula Urbana SA, Pilar Bicentenario, Tango Suite y Club Monserrat, y su posterior administración por parte de los encausados», se lee en el expediente.

Victoria Eugenia Henao Vallejo, de 59 años y Juan Pablo Escobar Henao, de 43 (verdaderos nombres de la viuda y del primogénito de Escobar, fueron quienes, según la Justicia argentina, «introdujeron y unieron» los intereses de Piedrahita Ceballos y Corvo Dolcet «con el fin de que se materialicen las variadas conductas de aplicación de fondos de origen ilícito corroboradas en autos, a sabiendas de su procedencia vinculada con el tráfico ilícito de drogas».

Como contraprestación, según consta en el expediente judicial, Santos Caballero, que declaró ser «coach organizacional» y escritora, y Marroquín Santos, arquitecto, diseñador industrial, escritor y conferencista, «recibieron una suma dineraria que alcanzó ¬al menos¬ el 4,5% del total de la inversión que Piedrahita Ceballos efectuó hasta el día 15 de febrero del 2011, unos US$101.950, en los emprendimientos inmobiliarios que Corvo Dolcet lideraba, la cual habría sido utilizada por el hijo de Escobar Gaviria y su esposa para comprar un departamento y una cochera», situados en avenida del Libertador al 1700, en Vicente López.

Empresario ganadero

En su declaración indagatoria, Corvo Dolcet sostuvo que había conocido a Piedrahita Ceballos en 2008, cuando buscaba inversores para su proyecto inmobiliario, y aquel había llegado al país con una delegación de ganaderos colombianos. Afirmó desconocer el historial narco del potencial inversor.

Santos Caballero y Marroquín Santos también afirmaron que desconocían el pasado narco de Piedrahita Ceballos. Explicaron que siempre pensaron que era un próspero empresario ganadero colombiano.

Corvo Dolcet sí reconoció que en 2011, cuando la firma Price Waterhouse hizo una auditoría sobre sus empresas, le advirtió que Piedrahita Ceballos era investigado por un delito.

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Cuando declaró como arrepentido, Piedrahita Ceballos fue tajante y sostuvo que «el mundo del narcotráfico era muy pequeño y todos se conocían entre sí». Y afirmó: «Santos Caballero y su hijo estaban al tanto de la relación [suya] con el cartel de Cali, debido a que la hermana de la viuda de Escobar Gaviria trabaja junto a él».

Lo que no sabían Santos Caballero y Marroquín Santos es que, según el imputado colaborador, Escobar Gaviria había matado -o mandado a eliminar- a los hermanos de Piedrahita Ceballos.

Piedrahita Ceballos dijo que había estado a cargo de un laboratorio con capacidad para producir 500 kilos diarios de cocaína, «circunstancia que se traduce en un ingreso de entre 50 y 60 millones de pesos colombianos, equivalentes a una ganancia por día de aproximadamente cincuenta mil dólares estadounidenses por día de elaboración».

«Santos Caballero y yo estuvimos en una de las tantas reuniones en las que se negoció el proceso de paz con la viuda de Pablo Escobar Gaviria tras la muerte del Patrón del Mal, en las que participaron los jefes del Cartel de Cali: los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela; Francisco Herrera, conocido como Pacho; José Santacruz, llamado Chepe, y Efraín Hernández», sostuvo el imputado colaborador.

Sobre Serna, el arrepentido afirmó que el excampeón intercontinental con Boca Juniors fue testaferro de Carlos María Aguilar, conocido como Rogelio. Se trata de un exjefe de la Oficina de Envigado (creada por Escobar Gaviria).

«Desde la Oficina de Envigado se manejaban las cuentas del cobro del narcotráfico. La creó Pablo Escobar Gaviria y luego [de su muerte, el 2 de diciembre de 1993] siguió», dijo el imputado colaborador.

Cuando fueron indagados, Santos Caballero y Marroquín Santos no contestaron preguntas, pero presentaron un escrito en su defensa. «Desde hace 35 años que no vivo con Pablo Escobar [sic]. Viví con él entre mis 15 y mis 22 años solamente. Hace 25 que él murió y vivo exiliada en este país hace 24. Entonces, llevo 35 años sin su presencia física, pero aún perseguida por sus actos», sostuvo la viuda de Escobar Gaviria.

Y su hijo afirmó: «Jamás tuve vinculación alguna con el narcotráfico o con el dinero derivado de esa actividad delictual; ello me permitió ser un hombre libre, de familia y trabajo. Me duele que se continúe siempre viéndome como culpable como si mi apellido prevaleciera por encima de mis acciones como ciudadano de bien que soy. Toda mi actividad en la Argentina está ampliamente documentada y tiene una evidente e innegable legalidad y transparencia».

Según los fiscales Sebastián Basso -que participó en una primera etapa de la investigación-, Iglesias y Mario Villar, a cargo de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Piedrahita Ceballos puso en el sistema financiero argentino 186.000 dólares en una transferencia directa a Corvo Dolcet que se efectuó el 20 de junio de 2008 y por la que recibió, en contraprestación, el 14,75% de las acciones de la sociedad Anexo Chile SA.

También, según el dictamen de los fiscales, el presunto narco puso en el sistema financiero argentino 1.800.000 dólares al entregarle a Corvo Dolcet dos inmuebles que previamente le había dado Serna por un monto ficticio de US$ 930.000. Las operaciones y las inyecciones de fondos para los proyectos inmobiliarios del abogado y empresario argentino, según la Justicia, continuaron en más ocasiones.

Gabriel Di Nicola
La Nación (Argentina)
GDA


Tomado del diario La Nación (Ar) GDA / EL TIEMPO